miércoles, 21 de octubre de 2015

Justin Trudeau revierte la tendencia neoconservadora

CANADÁ SUEÑA CON UN GOBIERNO LINDO

Eduardo J. Vior 21 de Octubre de 2015 | 12:00 
Justin Trudeau, desde el lunes nuevo primer ministro de Canadá, es el político que todo asesor de imagen busca: lindo, inteligente, trabajador, bien casado con una mujer hermosa y tres hijos. Además, sueña con reconstruir el "modelo canadiense" que su padre Pierre Elliot Trudeau construyó entre 1968 y 1984, aunque para ello deba superar múltiples fracturas.
Trudeau ganó por trabajo y simpatía, pero también por el rechazo que suscitó el autoritarismo y elitismo del conservador Stephen Harper (2006-15). La exención de impuestos para los más ricos, los ajustes que agravaron el déficit presupuestario, la participación en las guerras en Libia y Siria, la liberalización de la tenencia de armas, el espionaje sobre las vidas de civiles no sospechosos, la xenofobia contra los inmigrantes y las malas relaciones con el gobierno de Barack Obama trasvasaron sus votos a los liberales. Subvalorar a Trudeau fue su último y definitivo error.
En la Costa Atlántica, castigada por el desempleo en la pesquería y los astilleros, los liberales vencieron a los socialdemócratas del Nuevo Partido Democrático (NDP en inglés, NPD en francés) con la promesa de financiar durante tres años la recuperación productiva con déficit presupuestario.
En la francófona Québec, en tanto, el Partido Liberal (LP en inglés, PL en francés) resucitó después de 20 años. En 2011, todavía, el NDP/NPD ganó allí la mayoría, pero su aceptación de que las jóvenes musulmanas presten el juramento de ciudadanía con el velo puesto volcó ahora a los votantes hacia los liberales.
En la central industrial Ontario los liberales reconquistaron después de diez años los suburbios de Toronto. Al mismo tiempo ganaron terreno también en Ottawa, el norte y otras regiones de la provincia.Los liberales se opusieron exitosamente a la ley que permite quitar la ciudadanía a aquellos inmigrantes que cometan delitos y prometieron aumentar el número de refugiados sirios hasta 25 mil, aunque exigen que los inmigrantes (especialmente los musulmanes) acaten los valores y símbolos de la mayoría.
Aunque las praderas occidentales siguen siendo un bastión conservador, los liberales y socialdemócratas han hecho pie en las ciudades de la región.El Oeste es la región de más rápido crecimiento de Canadá, pero está muy golpeado por la baja de los precios del petróleo y el gas y requiere apoyo de Ottawa.
También a la Columbia Británica, sobre el Pacífico, llegó la ola liberal que, de sólo dos bancas pasó a 14 y se acercó a las históricas 16 que Trudeau  padre conquistó en 1968.
Los liberales prometen mejorar el financiamiento de la infraestructura, las jubilaciones y pensiones y el medio ambiente. Durante tres años se proponen gobernar con déficit, para después equilibrar el presupuesto mediante una economía en crecimiento, pero, para lograrlo, ya pronto deberán superar serios desafíos:ratificar el Tratado de Asociación Transpacífica (TPP), negociar con las provincias y autonomías el financiamiento de las jubilaciones y pensiones, volver a subsidiar la pesquería atlántica y el cierre de las minas de carbón en el Oeste del país, abolir las penas especiales para inmigrantes sin malquistarse con la opinión pública mayoritaria, competir por el crédito con los mercados financieros, retirar la fuerza aérea de Siria sin descuidar la defensa, etc.
Con las banderas de la tolerancia y el pluralismo, Trudeau padre venció al independentismo quebequense y mantuvo la unidad de Canadá. Pronto se verá hasta qué punto la “política positiva” del nuevo premier basta para mantener unido el país fracturado que los conservadores dejan. «

lunes, 19 de octubre de 2015

Obama aprovecha internamente la ofensiva rusa en Siria

CON LA AYUDA DEL AMIGO RUSO

Eduardo J. Vior 19 de Octubre de 2015 | 12:00
A pesar de que Barack Obama y sus principales funcionarios relativizan en público la efectividad de la intervención rusa en Siria, en verdad están felices de que sea Vladimir Putin quien limpie el país de islamistas y les evite ceder a la presión de sus propios generales. La omnipresencia de los Sujoi en el cielo sirio les da la excusa, para dedicarse a ayudar a los kurdos a combatir al EI y postergar sine die el derrocamiento de Al Assad, mientras buscan el camino hacia negociaciones de paz. Retrasar la solución de los problemas, empero, no siempre ayuda a resolverlos. Como demuestra el primer debate entre los precandidatos demócratas celebrado el martes 13, en Washington nadie sabe qué hacer en Levante.
Contra la versión de los voceros de Putin, la ofensiva de la Fuerza Aérea y Aeroespacial rusa no ataca principalmente al EI, sino a grupos sostenidos por Turquía, Saudiarabia, Katar y la CIA que en los últimos meses habían conquistado la norteña provincia de Idlib. Los bombardeos apoyan alas fuerzas sirias, iraníes, libanesas y rusasadevolver al gobierno el control sobre el oeste del país como paso previo para derrotar al EI y condicionar las futuras negociaciones de paz.
La claridad y coherencia de la alianza antiislamista dirigida por Rusia se corresponde con la falta de estrategia de Washington, queha perdido el control sobrelos apoyos del islamismo (Turquía, Saudiarabia y Katar) y no sabe cómo salirdel laberinto mediooriental.
Obama insiste en que la ofensiva rusa en Siria es una respuesta desesperada a las sanciones económicas occidentales posteriores a la reincorporación de Crimea. Lo repitió el domingo en "60 minutos" de CBS. La mayoría de los medios norteamericanos lo criticó por ello, subrayando que el débil es él. Por el contrario, Paul Craig Roberts, ex subsecretario del Tesoro de Reagan (1981-89), devenido fuerte crítico de la política exterior, sostiene queen el talk-show el presidente dio un giro de 180º y se despidió de la estrategia neoconservadora que lo encadenaba(http://www.zerohedge.com/news/2015-10-11/paul-craig-roberts-decisive-shift-power-balance-has-occurred). Al final del fragmento dedicado a Siria el mandatario negó que la solución pase por el solo envío de cientos de miles de soldados a Levante. Este vuelco –afirma Roberts- libera a Obama de la presión de los generales de EEUU y debe ser apoyado para que su efecto no se diluya. No obstante, reconocer el fracaso de la estrategia aplicada todavía no implica contar conotraalternativa. Fue especialmente evidente en el primer debate entre los cinco precandidatos demócratas en CNN el martes 13. Todos callaron sobre los inmensos problemas geopolíticos que el gobierno de Obama dejará sin resolver.Sin embargo, la mayor parte de los conflictos actuales proviene de decisiones adoptadas por Hillary Clinton como secretaria de Estado (2009-13) por las que los demócratas deben responsabilizarse. El reconocido fracaso de la estrategia de Washington en Levante y su falta de alternativaspermiten a Rusia discutirnuevamente el poder mundial. Con ese objetivo debe llevar a buen fin la guerra en Siria e Irak y asumir un rol arbitralenla región. A Obama por ahora le conviene que Putin le saque las castañas del fuego.
Mientras que los neoconservadores continúan fieles a la estrategia de la guerra permanente, los demócratas postergan la formulación de políticas para Levante y delegan en Rusia la lucha contra el EI. Fiel a la regla de las campañas electorales estadounidenses, en la de 2016 la política exterior tampoco ocupará un lugar importante,pero el retraso estratégico de Washington hará que Rusia fije la agendapara el Medio Oriente.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Con los tratados EE.UU. busca una ventaja estratégica

El TPP, un arma de guerra

Eduardo J. Vior 14 de Octubre de 2015 | 12:00
Cuando se fracturó el mercado mundial por la crisis de 1930, las principales potencias capitalistas delimitaron sus áreas comerciales y monetarias de exclusivo dominio. Los argentinos sufrimos durante 12 años el tratado Roca-Runciman de 1933 que nos convirtió en el "sexto dominio" del Imperio Británico. Esta división del mundo en bloques económicos limitó el comercio mundial, retardó la recuperación después de la crisis y fue uno de los factores coadyuvantes para el estallido de la Segunda Guerra Mundial.
El pasado lunes 5 EE UU, Japón y diez países más de Asia y América presentaron la versión final del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por su sigla en inglés). Sin embargo, la verdadera batalla recién comenzará, cuando sea sometido a los parlamentos. En Estados Unidos, por ejemplo, la ley que en junio pasado autorizó al presidente a negociar el tratado en un trámite abreviado puso como condición que se adopten amplias medidas de transparencia para informar a la opinión pública.
En ambos partidos hay opositores al TPP y se han formado coaliciones transversales por la diversidad de los derechos y/o privilegios afectados. Los críticos apuntan especialmente al sistema de arbitraje de diferencias inversor-Estado, que coloca a las empresas de capital extranjero al mismo nivel que los gobiernos. Los grupos de defensa de los derechos del consumidor, por ejemplo, denuncian que podrían crearse tribunales secretos integrados por abogados corporativos ante los que las empresas demandarían a los gobiernos. Sostienen también que el acuerdo elevará el precio de los medicamentos, al retrasar la competencia de los genéricos. Del mismo modo los defensores de la libertad en Internet previenen que por el tratado algunos gobiernos y empresas podrían limitar la expresión de ideas en la red.
En junio pasado la Casa Blanca armó una amplia coalición parlamentaria para obtener la concesión del trámite rápido, pero ahora deberá equilibrar las pérdidas de quienes ven afectados sus derechos o no obtuvieron tanto como pretendían con los de los que están satisfechos. El trámite rápido dispone que el presidente negocie el acuerdo y el Congreso lo vote en bloque, pero sin enmendarlo. Por eso Obama espera que el Congreso acepte el hecho consumado.
El nuevo tratado sólo va a incrementar el crecimiento de la economía norteamericana en un 0,4%, pero los críticos prevén que agrave las desigualdades internas. Por un lado las exportaciones norteamericanas aumentarán en sectores con alta concentración de tecnología y capital que, para competir, aumentarán su concentración, mientras que EE UU tenderá a importar productos de sectores que emplean a numerosa mano de obra barata. Ambos impulsos combinados bajarán los salarios y destruirán puestos de trabajo.
Los defensores del tratado, por su parte, sostienen que este elevará las condiciones laborales y la compatibilidad medioambiental en los países con menor desarrollo relativo. Sin embargo, la adecuación de las normas concernientes sólo será controlada a partir de cinco años después de la entrada en vigencia del acuerdo y no están previstas sanciones ni la expulsión del bloque de quienes violen la normativa. Para los países de menor desarrollo el tratado sólo traerá la posibilidad de recibir inversiones extranjeras.
Como el acuerdo aporta pocas ventajas económicas, debe concluirse que EE UU lo ha impulsado para excluir a China, controlar a Japón y someter a los países emergentes. Con el texto firmado Washington espera también poder presionar a los europeos para que acepten el Tratado de Asociación Transatlántica (TTIP) que hoy tambalea por las críticas al secreto de las negociaciones. En síntesis puede afirmarse que el TPP limitará la libertad de comercio, frenará la recuperación de la economía mundial y marginará a terceros países de los mercados de Asia y el Pacífico. Aunque no va a poder detener la expansión de China, Rusia, India y otros emergentes, el TPP va a agudizar los conflictos comerciales y económicos. Es un arma de guerra y un peligro para la paz mundial.  «

jueves, 8 de octubre de 2015

Rusia y EE.UU. compiten por la victoria en Siria

CÓMO SE FUERZA LA PAZ

Eduardo J. Vior 08 de Octubre de 2015 | 12:00 
Así como al final de la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos y Rusia compitieron por la conquista de Berlín, ahora lo hacen por la ciudad de Rakka, en el norte de Siria, "capital" del Estado Islámico. Quien alcance este objetivo, pondrá las condiciones para las negociaciones de paz que ya nadie descarta.
Desde hace un mes Rusia instaló masivos contingentes aéreos y navales en la región de Latakia,en el noroeste del país, y comenzó a bombardear a los rebeldes en distintas regiones. Desde entonces el número y la intensidad de los ataques han ido en ascenso. Los voceros rusos sostienen que sus fuerzas sólo atacan al Estado Islámico (EI), pero los medios occidentales y árabes los acusan de atacar a otras fuerzas rebeldes y a civiles. En tanto no hay pruebas de esto último, sí es cierto que numerosas bombas están cayendo sobre las milicias de al Nusra (al Qaeda) y Ahrar al-Shamque en el norte y centro del país amenazan las posiciones gubernamentales.
Después que Putin en su discurso en la ONU afirmó que sólo Bashar al Assad puede mantener la unidad territorial de Siria, la impetuosa implementación de esta tesis arrolló a sus interlocutores y provocó su competencia. En efecto, aunque había advertido a los occidentales que comenzarían los bombardeos, Rusia obvió alcanzar un acuerdo operativo para evitar choques e incidentes.
Por ahora la negociación de paz entre Rusia, Assad, Irán y Hizbolá de un lado y EE UU y sus aliados del otro está muy lejana, porque además de querer derrotar al EI, ambas potencias buscan sacarse ventaja mutuamente.
Por ejemplo, el Pentágono mudó su estrategia y ahora está equipando a las milicias kurdas e introduciendo por el nordeste del país 3000 milicianos formados por la CIA para que rodeen Rakka, aunque sin tomarla.De este modo espera adelantarse a Rusia, pero evitando choques.
La paz sólo puede retornar si el EI es derrotado. La coalición occidental fracasó en este objetivo, si es que alguna vez lo buscó sinceramente, y ahora Washington tolera la presencia rusa,aunque espera aprovecharla, para que condicione a Assad, lo obligue a negociar y eventualmente a deponer el mando.
No obstante, el acuerdo de hecho con Rusia plantea a EE UU nuevos conflictos. Si, para adelantarse en el nordeste, apoya el avance de las milicias kurdas hacia el oeste, siguiendo el Éufrates, hasta que ocupen el último paso de la frontera turca en manos de los terroristas, Washington chocará con Ankara. Esta no podrá resistir la eficiencia de los combatientes kurdos, pero seguramente pronto va a presentar la factura.
Rusia y EE UU se comprometieron en Siria porque el EI y la ola de refugiados amenazan a Europa y Levante a la vez. Ninguna de las dos es ya el superpoder de antaño, pero ambas juntas y compitiendo pueden poner orden y restablecer el equilibrio de poderes. Lamentablemente las bombas rusas y norteamericanas ofrecen hoy la única alternativa de paz en Siria. «

viernes, 2 de octubre de 2015

Quieren apropiarse de las empresas públicas europeas

Después del escándalo


El caso VW y la crisis del capitalismo estatal


Revista Veintitres


El caso VW y la crisis del capitalismo estatal

por Eduardo J. Vior

El escándalo sobre la manipulación del software que mide las emisiones de gases de efecto invernadero en vehículos de la empresa Volkswagen (VW) acabó ya la semana pasada con la carrera de su presidente, Martin Winterkorn, pero, ante la probable conclusión del Tratado Transatlántico de Asociación e Inversiones (TTIP, por su sigla en inglés) en los próximos meses, ha provocado una discusión transatlántica sobre la participación estatal en la economía.
Bajo la presión del presidente del Comité de Vigilancia del grupo VW, Ferdinand Piëch (ex presidente de Porsche y luego de Volkswagen), el directorio remplazó a su presidente por Matthias Müller, quien asumió el viernes 25. Aparentemente el cambio de conducción se debió a una combinación de aventurerismo empresarial con pujas internas por el poder, pero mucho induce a creer que el propio escándalo está manipulado.
Para el New York Times todo se explica por la ambición de Winterkorn. En 2007 VW sustituyó la tecnología desarrollada por Mercedes-Benz y Bosch para el control de la polución por una propia. Hace cuatro años, en tanto, el presidente del grupo se propuso triplicar en una década las ventas en Estados Unidos. Para ello aumentó el rendimiento de los motores diésel, mientras bajaba las emisiones. Realizó una agresiva campaña publicitaria, en tanto respondía a las críticas sobre el rendimiento de los nuevos coches argumentando que los reguladores no medían correctamente. Sin embargo, las discrepancias entre las mediciones en los laboratorios y las que se hacían en ruta comenzaban a llamar la atención, hasta que intervino la Agencia federal de Protección del Medio Ambiente (EPA, por su sigla en inglés) y descubrió que el software de los vehículos cuestionados estaba manipulado para falsear los tests de emisiones. VW debió retirar en todo el mundo once millones de autos y su presidente renunciar.
Al mismo tiempo que se lanzaba a la aventura norteamericana, Winterkorn desató en 2011 una sensible discusión política en Alemania, al anunciar ganancias extraordinarias por once mil millones de euros y un aumento proporcional para los directores que suscitó la reacción de la opinión pública y la clase política que consideran estas bonificaciones inadecuadas para la economía social de mercado. En ese contexto, desde hace algunos meses Ferdinand Piëch retomó sus críticas públicas contra Winterkorn hasta derrocarlo. Comentaristas conservadores, en tanto, responsabilizan a la tenencia del 20% de las acciones por el Estado de Baja Sajonia por la liviandad de los controles internos en VW.
Sin embargo, según el experto Stefan Bratzel, hay estudios independientes que comprobaron en otras marcas la misma discordancia entre los tests en laboratorio y en ruta. “El cuidado del medio ambiente cuesta caro”, afirma, “y los autos diésel ya son más caros que los de nafta”, pero la cuestión central reside en el envejecimiento de dicha tecnología. El cambio hacia el coche eléctrico es insoslayable, sostiene, pero empresas y gobiernos se resisten, e implica un cambio mayor de los sistemas productivos.
Europa se sostiene sobre las empresas estatales. Volkswagen dista de ser la única empresa alemana o europea con participación estatal. A las prestadoras de servicios públicos se sumaron hace medio siglo inversiones en empresas productivas para regular el mercado, asegurar al Estado posiciones estratégicas y cientos de miles de empleos. Si bien el neoliberalismo busca privatizar estas inversiones, sólo ha tenido éxito en Gran Bretaña y en algunos países del Este.
Entre tanto, Alemania sigue registrando el mayor volumen de capital en manos estatales. A las sobrantes empresas estatales de la región oriental añade los bancos de los estados federados, el ferrocarril (Deutsche Bahn), Lufthansa, el seguro marítimo Hapag Lloyd (37% pertenece a Hamburgo), el 12% de la empresa trinacional Airbus/EADS (28% junto con Francia y España), las cajas de ahorro (municipales) y T-Mobile (el 32% es de Deutsche Telekom), mientras que el Banco de Reconstrucción (KfW) pertenece totalmente al Estado federal. Se suman otras participaciones por 70.600 millones de dólares en el Deutsche Post (25,5%), Hypo Real Estate y la Bundesdruckerei (imprenta oficial, renacionalizada en 2013). Además el Estado alemán posee el 4% de British Telecom y otro 12% adquirido por T-Mobile este año.
En Francia, por su parte, existe tradicionalmente un importante sector público que abarca distintas formas empresarias. De acuerdo con datos oficiales de 2014, por su volumen de negocios se destacaban GDF Suez (distribuidor de gas y energía), EDF (electricidad), Airbus Group, Peugeot SA, Renault, Orange (electrónica), SNCF (ferrocarriles), Air France-KLM, La Poste (correo), etcétera.
En el Reino Unido, a su vez, después de las privatizaciones realizadas por Margaret Thatcher (1979-91) quedan pocas corporaciones en manos estatales. No obstante, en algunos casos fueron renacionalizadas algunas empresas y la devolución parcial de soberanía a Escocia, Gales e Irlanda del Norte permitió a estas regiones recuperar algunos resortes económicos. Al gobierno central pertenecen la British Broadcasting Corporation (BBC), Channel Four Television Corporation, NATS Holdings, National Nuclear Laboratory, National Physical Laboratory, London and Continental Railways, Network Rail, National Health Service (Sistema Nacional de Salud), Post Office, Royal Mail (15%) y los siguientes bancos rescatados: UK Financial Investments Limited, Northern Rock (gestión de inversiones), Lloyds Banking Group (parcial), UK Asset Resolution Ltd y The Royal Bank of Scotland Group (parcial).
La lista podría seguir con otros Estados europeos (particularmente en Escandinavia, Holanda, Bélgica, Italia y España). La existencia de un amplio sector empresario estatal y de participaciones estatales es uno de los pilares del capitalismo europeo que busca destruir el Tratado Transatlántico de Asociación e Inversiones (TTIP, por su sigla en inglés) que se negocia con el máximo secreto.
No resulta casual que en un momento en que en toda Europa recrudecen las críticas contra el secretismo en las negociaciones y en numerosos países se advierte sobre los riesgos que el tratado podría acarrear para las empresas públicas europeas, de repente arrecien desde EE.UU. las críticas contra VW. Si bien tiene un porcentaje de participación estatal, por su política empresaria, objetivos e intereses el gigante de Wolfsburg es privado, aunque coordine sus decisiones estratégicas con el gobierno alemán.
Alemania es el país de Europa con el mayor peso de las empresas estatales, un serio obstáculo para la ofensiva privatizadora del TTIP. No por casualidad la última filtración de documentos sobre las negociaciones se produjo en junio desde Bruselas hacia las oficinas del Bundestag. Martin Winterkorn es un aventurero no mucho peor que otros de su género, pero le tocó a él porque alguien quiere echar mano a la economía europea y Volkswagen es un escollo. Esta es la verdadera discusión.

lunes, 28 de septiembre de 2015

España se dobla, pero no se rompe

EL PUEBLO CATALÁN AVANZÓ CON PRECAUCIÓN

Eduardo J. Vior 28 de Septiembre de 2015 | 12:00
Más allá de la euforia independentista, el triunfo de las fuerzas soberanistas en las elecciones autonómicas catalanas de ayer pronostica un futuro de inestabilidad que probablemente sólo se resuelva después de las elecciones generales españolas de diciembre próximo.
Sumados, los lemas soberanistas obtuvieron el 47,3% de los votos y 73 de las 135 bancas del parlamento regional. Con el 78% de los 5,5 millones de votantes habilitados la participación fue sumamente masiva. Sin embargo, los resultados obtenidos por los liberales (Ciudadanos), socialdemócratas (PSC) y demócratas radicales y ecologistas (Catalunya Sí que es Pot) muestran que más de un tercio del electorado es contrario al gobierno central presidido por Mariano Rajoy, pero rechaza las rupturas.
Los independentistas pueden ahora avanzar hacia la separación de España, pero no desdeñar la importante minoría que reclama prudencia. El presidente de la Generalitat Artur Mas (Convergencia Democrática de Cataluña, CDC) estilizó estos comicios como un “plebiscito”, pero el verdadero referendo todavía debe ser convocado y autorizado por la justicia española.
Juntspel Sí (Juntos por el Sí, la coalición formada por CDC e Izquierda Republicana de Cataluña, ERC) obtuvo el 39,3% de los votos y 62 bancas, seis por debajo de la mayoría absoluta y necesita de la CUP (socialistas autogestionarios y ecologistas), que consiguió diez escaños o un 8% de los votos, para tener la mayoría absoluta. Por su parte, el partido liberal Ciudadanos representa el gran fenómeno de la oposición. Llegó al segundo lugar, con el 18 por ciento o 25 diputados. Con este resultado la fuerza que dirige Albert Rivera se postula como gran elector en las elecciones generales del 20 de diciembre. En tanto, con 17 diputados los socialistas del PSC aparecen como tercera fuerza, mientras que los populares (PP) obtuvieron once diputados. Muy por debajo de las expectativas quedó Catalunya Si que es Pot, la coalición en la que Podemos se presentaba a estos comicios. Finalmente, la conservadora Unión por Cataluña quedó afuera.
El apoyo obtenido por el soberanismo pesará seguramente en la campaña para las elecciones generales de diciembre, pero aún no se sabe en qué sentido. Si el presidente del gobierno español Mariano Rajoy convence a los demás españoles de que peligra la unidad de España, la polarización puede resultar difícil de controlar. Sin embargo, si las fuerzas intermedias actuantes en Cataluña, en España y en la Unión Europea consiguen arbitrar entre las partes, puede que se alcance una solución de compromiso.
Es dudoso que la clase media catalanista quiera ir al enfrentamiento. Artur Mas supo capitalizar la crisis por la corrupción del sistema político catalán poniendo a la sociedad civil por encima de la sociedad política, pero depende de esa misma mayoría de clase media. La suya es una estrategia gatopardista, destinada a cambiar algo para que la élite barcelonesa no pierda el gobierno de la región, pero nada más.
Los estados nacionales son malos, pero todavía son el único ámbito realmente existente para la expansión de los derechos y el desarrollo de la democracia. La alternativa a ellos no es la libertad de los pueblos, sino su sujeción a poderes supranacionales antidemocráticos. Por eso, ante la cerril derecha que gobierna desde Madrid, el pueblo catalán actuó ayer con precaución. La burguesía catalana deberá ahora negociar y esperar al gobierno central que resulte electo en diciembre. La paz y la democracia tienen una nueva oportunidad. «

sábado, 19 de septiembre de 2015

EE.UU. ignora el pacifismo del pueblo japonés

SHINZO ABE TRIUNFA A LO PIRRO

Eduardo J. Vior 19 de Septiembre de 2015 | 12:00

Al aprobar ayer la Cámara Alta de Japón once leyes que permitirán a su Fuerza de Autodefensa (SDF, por su sigla en inglés) intervenir en el exterior en ayuda de sus aliados, el primer ministro Shinzo Abe puso en evidencia una vez más su voluntad de poder, pero atropelló de tal modo el pacifismo de la población que perdió credibilidad y su futura acción de gobierno se hará muy difícil. Otra victoria como esta y tendrá que renunciar.
Tras dos días de debates jalonados por varias trifulcas entre parlamentarios, con miles de manifestantes ante las puertas del hemiciclo, después de que fracasó una moción de censura de la oposición, las leyes fueron aprobadas por la Cámara Baja e inmediatamente, pasada la medianoche del viernes, por la Alta.
La medida impulsada por el Ejecutivo fue aprobada gracias a la mayoría que tienen en la Dieta Imperial el Partido Liberal Democrático (DLP) y su aliado, el budista Nuevo Komeito. Previamente, su Gabinete había aprobado el año pasado una reinterpretación del artículo 9 de la Constitución pacifista de 1947 para dar a la SDF la facultad de acudir en defensa de los aliados de Japón, si estos se ven agredidos. De este modo, se alteró sustancialmente el espíritu pacifista de la carta. Desde hace años Abe venía defendiendo la necesidad de la reforma. Estados Unidos y la Unión Europea (UE) sustentan la medida, porque necesitan el apoyo militar nipón y los comentaristas occidentales aducen que se trata sólo de colocar las bases japonesas a disposición de sus aliados y de facilitar la intervención de la SDF en misiones de la ONU. Abe, por su parte, confía en que sus conciudadanos se olviden y los pacifistas se aplaquen hasta los próximos comicios.
Los críticos de la propuesta, empero, la califican como "leyes para la guerra" y cuestionan el modo autoritario con el que el primer ministro las impuso en el Parlamento. Según todas las encuestas, la mayoría de la población se opone a las leyes y siente que el gobierno no las ha explicado adecuadamente. Consecuentemente, Abe tiene una imagen mayoritariamente negativa y ha dilapidado el capital político que tenía al asumir el cargo hace tres años. En agosto de este año, en una de las mayores protestas contra la reforma, decenas de miles de personas llenaron las calles, un fenómeno muy extraño en un país muy despolitizado.
A principios de septiembre Abe fue reelecto por un segundo trienio como presidente de su partido y puede seguir gobernando hasta 2018, pero la coalición de gobierno pondrá en juego sus 242 bancas en la Cámara Alta en las elecciones parciales de 2016. Además, la baja del derecho al voto a 18 años, implantada en junio pasado, volcará a las urnas al grupo más opuesto al primer ministro. Si la oposición, entonces, conquista la mayoría de esa cámara, Japón volverá a tener un gobierno dividido y será difícil legislar.
El control civil sobre la fuerza militar es un principio básico de la política nipona de defensa, por lo que es de esperar que cada propuesta del gobierno para usar la SDF en el exterior genere intensos debates. Próximamente el primer ministro deberá decidir si autoriza a la misión pacificadora japonesa en Sudán del Sur a usar sus armas, cuando se vea amenazada. De su opción dependerá buena parte de la política nipona en el futuro cercano.
Si bien no hay chances de que el gobierno sea derrocado, será mucho más vulnerable que antes de esta reforma.Como el rey Pirro de Epiro en 281, Shinzo Abe pronto puede sufrir las consecuencias de su triunfo y afectar toda la política de Washington en Asia.