martes, 24 de marzo de 2015

Las elecciones andaluzas cambian el sistema

OPINIÓN

El bipartidismo español ha muerto sin dejar heredero

Las elecciones autonómicas de Andalucía dieron la victoria al gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con 47 escaños y un importante desgaste al Partido Popular (PP), que cae de 50 a 33 escaños. Sin embargo, la presidenta de la Junta regional, Susana Díaz (40 años, al frente del gobierno desde 2013)  no obtendría la mayoría absoluta (55 diputados) y necesitaría coaligar con otro(s) partido(s), para conseguir los parlamentarios que le faltan. Otro dato importante de ayer es que la participación electoral aumentó del 47% en 2012 a casi el 64%, lo que marca el interés que despertó esta elección.
Podemos, la joven formación de izquierda popular dirigida en el Sur por Teresa Rodríguez (gaditana, 34 años, eurodiputada), ratificó todas las encuestas e ingresó al parlamento andaluz con 15 bancas, convirtiéndose en la tercera fuerza política. El dato llamativo, empero, no es tanto que Izquierda Unida (IU), hasta ahora socia menor de los socialistas, haya perdido a manos de Podemos la mitad de sus diputados, bajando de 12 a 5, sino el ingreso al Parlamento de Ciudadanos, un partido liberal que aumenta las opciones en el centro, con nueve bancas.
Ciudadanos–Partido de la Ciudadanía (C's) fue fundado en 2006 en Barcelona, tiene como presidente a Albert Rivera y se orienta por el liberalismo progresista y el socialismo democrático. El partido se define como liberal constitucionalista y afirma ubicarse en el centro, pero en Cataluña hasta sus propios votantes lo ubican entre el centroderecha y la derecha. La irrupción de C’ses casi tan importante como la de Podemos, porque si bien este moviliza a sectores populares, todavía debe consolidar este apoyo en políticas de gobierno. Por el otro lado, la aparición de una formación liberal es una novedad absoluta para España y llamativa para Europa en momentos en que el liberalismo político está en crisis.
La aparición de ambas fuerzas modifica el sistema partidario español, caracterizado por el bipartidismo del PP y el PSOE. Si este cambio se confirma en las elecciones municipales del próximo 24 de mayo, España estará enterrando el sistema que organizó la transición a la democracia, para adentrarse en una desconocida constelación de cinco partidos estatales con particularidades regionales que permitiría formar coaliciones de geometría variable: PP-Ciudadanos o PSOE-Podemos-IU o PP-PNV-CiU-Ciudadanos o PP-PSOE-Ciudadanos, etc.
Esta ampliación de las opciones políticas impide que alguna fuerza alcance la mayoría absoluta. Queda por saber cómo se van a conducir las distintas fuerzas en esta transición. Si el PP asume racionalmente su pérdida de influencia y se abre a coaliciones diferentes entre el Estado central y las autonomías, el nuevo esquema puede conducir a morigerar el neoliberalismo brutal de los últimos cuatro años. Si, por el contrario, el PP se abroquela en su actual reaccionarismo cerril, probablemente sea derrotado en las elecciones generales del 20 de diciembre próximo, sin que todavía se perfile una alternativa apta para sucederlo y en un clima de gran polarización.
A su vez, el Partido Socialista debe resolver entre varias alternativas: marchar hacia una gran coalición con los conservadores y desgajarse aún más por la izquierda o construir un polo de izquierdas con Podemos e Izquierda Unida más alguna formación regional, eventualmente también con coaliciones regionales variables. El primer paso hacia la nueva constelación lo dará Susana Díaz, cuando elija socio para su nuevo gobierno. Según con quién y sobre qué se entienda estará indicando el rumbo que propone a su partido a nivel estatal, cuya conducción pretende arrebatar al secretario general Pedro Sánchez, y esbozando el perfil del próximo arco partidario español.
Dos cosas ya se pueden afirmar a estas horas: la España que franquistas, comunistas, socialistas y liberales pergeñaron después de 1975 ha muerto, pero el parto de la próxima será doloroso.

lunes, 16 de marzo de 2015

En la UE todos descargan sobre Italia la crisis de Trípoli

OPINIÓN

Italia busca neutralizar la situación en Libia

Italia busca neutralizar la situación en Libia
Después de haberse firmado el jueves pasado el acuerdo para el cese del fuego entre los principales contendientes en la guerra civil libia, la encargada de las relaciones exteriores de la Unión Europea, la italiana Federica Mogherini, presiona a los cancilleresde la UE para que hoy den a Italia apoyo naval para controlar la afluencia de refugiados a la isla de Lampedusa.
La jefa de la diplomacia europea ha estado maniobrando a varias bandas para evitar que el enfrentamiento interno libio desborde e involucre a Italia. El control del petróleo y del agua que fluye desde un gigantesco acuífero bajo el desierto, así como el dominio sobre el tráfico del uranio de Níger para la multinacional francesa Areva y el multimillonario negocio del tráfico de migrantes hacia Europa se confunden allí con los intereses de las grandes potencias y las rencillas entre los países árabes y magrebíes. Del éxito de la ministra depende la paz en el Mediterráneo Central.
Los participantes en la reunión de hoy de Ginebra auspiciada por la Misión de Naciones Unidas para Libia (MISNUL), dirigida por el español Bernardino León, llegaron el jueves a un acuerdo para formar un gobierno de unidad, cesar las hostilidades y retirar las milicias de las ciudades. Las facciones firmantes del documento de diez puntos acordaron además combatir el terrorismo islamista que en los últimos meses ha surgido con fuerza en la costa central del país. Para desafiar el acuerdo, en tanto, combatientes del Estado Islámico (EI) atacaron el jueves una comisaría de policía en Trípoli, hiriendo a un policía y dañando el edificio.
La crisis actual nace con el derrocamiento violento de Muammar al Khadafi en 2011, del que participó una coalición heterogénea de políticos y militares junto con grupos beduinos que se combaten mutuamente desde hace siglos. El conflicto se agravó, primero, por la intervención aérea anglofrancesa y la indecisión norteamericana, y luego por la intromisión de Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, que sostienen al gobierno reconocido, con sede en la oriental ciudad de Tobruk, por un lado, y por el otro de Turquía, Qatar y Túnez, que apoyan al gobierno islamista moderado de Trípoli.
Esta división regional y clánica del país se complica por la competencia entre las potencias. Mientras que EE UU y Francia soportan al gobierno de Tobruk, Gran Bretaña aprovecha las exportaciones del petróleo bajo control tripolitano. A ellos se suman distintas milicias regionales que escapan a todo control. Ante este panorama los países occidentales impusieron el lunes pasado en el Consejo de Seguridad de la ONU una moción contra el envío de armamento a Libia y ratificaron la misión de paz de MISNUL. Rusia se opuso, porque desconfía de que las negociaciones actuales puedan traer la paz.
Por el contrario, la diplomacia italiana busca desesperadamente que en Libia se alcance un acuerdo, para evitar que la guerra revierta en atentados en la península. Además, 170.000 refugiados han llegado en 2014 a Italia, muchos de ellos, libios. Al mismo tiempo, para pagar el apoyo que Silvio Berlusconi está dando a Matteo Renzi en su esfuerzo por centralizar el poder, el Cavaliere no se contenta con que la justicia lo sobresea en todas las causas penales, sino que exige al Palacio Chigi que recupere las cuantiosas inversiones italianas perdidas cuando Khadaffi fue derrocado.
El presidente del Consejo ha delegado la tarea en su adelantada en Bruselas, Federica Mogherini, quien viene negociando para acabar la guerra civil libia, contener la intervención extranjera y obtener ayuda naval europea para controlar el tráfico de refugiados.
El derrocamiento de Khadafi y la intervención extranjera destruyeron la unidad del país. La aparición del Estado Islámico en este caos alarma a Europa, Washington y Moscú, pero Gran Bretaña, Francia y EE UU están sólo relativamente interesados en la paz, porque mediante el control del petróleo libio mantienen bajo el precio internacional. Al mismo tiempo utilizan el tráfico de migrantes para bloquear a Italia y mantener viva en el continente la xenofobia y el racismo que necesitan para desviar la protesta social.
Ante este panorama el Estado Islámico se frota las manos porque, de fracasar el cese del fuego, quedará como único “representante auténtico de los creyentes”. En esta hipótesis las empresas occidentales seguirán haciendo negocios con las milicias locales, los migrantes continuarán muriendo a cientos en el mar, los jefes de los clanes libios se repartirán malamente el botín, el país africano atraerá y repartirá aún más yihadistas por África y Levante y la guerra se internacionalizará. Ante tantos interesados en el fracaso del acuerdo recién firmado, si Renzi quiere neutralizar la guerra, deberá conquistar más aliados en Europa y el Magreb.

lunes, 9 de marzo de 2015

Las elecciones británicas de mayo cambiarán la isla

OPINIÓN

Hasta la isla cambia

Aunque nos cueste creerlo, Gran Bretaña está cambiando y nadie sabe hacia dónde. Las encuestas preelectorales registran el crecimiento del Partido Laborista (LP) y un retroceso del Partido Conservador (CP). Sin embargo, las diferencias regionales y el crecimiento de partidos menores tornan imprevisible la formación del nuevo gobierno. No es probable que la política económica británica cambie radicalmente si sube al poder una coalición diferente a la actual entre el CP y el Partido Liberal Democrático (LDP), pero las relaciones con la Casa Real y entre las regiones del reino, así como su ubicación internacional se alterarían profundamente.
Hasta hace pocos días parecía que el LP superaría al CP por el 36-37% al 33-35% (dependiendo de las encuestadoras). Sin embargo, el jueves The Guardian dio a conocer un nuevo relevamiento específico para Escocia, según el cual el Partido Nacional Escocés (SNP), desde noviembre pasado presidido por Nicola Sturgeon, ganaría 56 de los 59 distritos de la región a costa de los laboristas, reduciendo las chances de estos de alcanzar la mayoría en Westminster. La encuesta fue encargada por Lord Aschcroft, un miembro conservador de la Cámara de los Lores que desde hace algunos años financia encuestas electorales distritales que habitualmente no se hacen porque son muy caras. El par afirma ser imparcial, pero los medios opositores dudan de los resultados y habrá que esperar otros estudios para tener más certeza.
De todos modos la encuesta confirma la transformación del sistema partidario británico de uno basado en "dos partidos y medio" (CP, LP y LDP como hermano pequeño necesario para formar coaliciones) a otro de seis (los tres mencionados más el SNP, los Verdes o GP, y el Partido para la Independencia del Reino Unido, UKIP). Además la ley electoral de 2011 le quitó a la reina la facultad de disolver el Parlamento y convocar a elecciones según conveniencia del partido de gobierno. Por ello la fecha del 7 de mayo está fijada desde hace cuatro años. A cambio de esta concesión a los liberales los conservadores mantuvieron en el referendo de 2011 el sistema de mayoría por distrito. Quien gana en su circunscripción se lleva el mandato y deja a las minorías sin representación. Este sistema favorece a los partidos con mayor implantación territorial, pero desperdicia muchos votos y perjudica a los distritos más poblados. Otra picardía de David Cameron y sus huestes fue pasar de la inscripción en el registro electoral por residencia, en la que una persona anotaba a todos los que vivían bajo su responsabilidad, al registro individual. Esto implicó que las universidades y otras residencias colectivas dejaran de inscribir a sus habitantes, dejando afuera del padrón electoral a un millón de jóvenes que en las actuales circunstancias habrían votado contra los conservadores.
Tres grandes temas organizan el debate electoral: 1) la continuidad de las políticas de ajuste; 2) una mayor "restitución" de facultades al Parlamento escocés y a la Asamblea galesa, lo que genera una contracorriente en favor de la "restitución" de facultades a Inglaterra y la formación de un parlamento regional propio; 3) el posicionamiento del Reino ante la Unión Europea y en la política internacional. Aunque en recientes encuestas el UKIP ha perdido simpatías, se mantiene alrededor del 14% y podría convertirse en aliado de los conservadores, si estos siguen siendo primera minoría, pero no logran acordar con los liberales. En este caso el gobierno se distanciaría de la UE y el resultado del referendo de 2017 sería imprevisible. Si, en cambio, se forma un gobierno minoritario de los laboristas apoyado por los nacionalistas escoceses y galeses, los socialdemócratas norirlandeses y los verdes, este adoptaría algunas medidas sociales para compensar los brutales ajustes de años recientes, profundizaría la devolución de soberanía a las regiones, metería en caja a los Windsor y preferiría una línea proeuropea al avance del libre comercio transatlántico. Por ahora, una gran coalición o que partidos del centro-izquierda coaliguen con el UKIP resulta impensable.
En cualquiera de las opciones se reactualizará la discusión sobre la reforma del sistema electoral porque todo partido pequeño que apoye al gobierno reclamará la introducción del sistema proporcional, para aumentar la representación de las minorías en Westminster.
El bajo crecimiento económico, las extremas desigualdades sociales y regionales, la incapacidad del Estado para incorporar a los inmigrantes y el consecuente crecimiento del racismo y la xenofobia, la reducción de los privilegios de la realeza, la restitución de los derechos y la propiedad robados desde hace siglos a las regiones dominadas son componentes de un cóctel explosivo pronto a estallar. Gran Bretaña está habituada a mirarse en un espejo que la muestra como un poder imperial siempre igual a sí mismo, pero hasta el que usaba Dorian Grey estalló.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Implicaciones internacionales de la muerte de Nemtsov

La conexión chechena de la modelo

Los investigadores de la muerte de Boris Nemtsov apuntan hacia una conspiración ucraniana junto con activistas chechenos para desestabilizar a Rusia, aprovechando la supuesta relación entre la novia del asesinado, la exuberante Anna Durítskaya, y el comandante checheno al servicio de Ucrania Adam Osmayev.

La conexión chechena de la modelo
Los investigadores de la muerte de Boris Nemtsov apuntan hacia una conspiración ucraniana junto con activistas chechenos para desestabilizar a Rusia, aprovechando la supuesta relación entre la novia del asesinado, la exuberante Anna Durítskaya, y el comandante checheno al servicio de Ucrania Adam Osmayev.
El gobierno afirma que con el asesinato se intentó desestabilizar la situación política rusa. Todo indica la intervención de profesionales: el asesinato se produjo a metros del Kremlin, en un ángulo del puente no cubierto por ninguna cámara y cuando pasaba la barredora de nieve cuyo ruido ocultó el de los disparos. El coche utilizado se perdió inmediatamente en el tránsito del centro.
Las primeras declaraciones de la modelo fueron contradictorias. Durítskaya se negó a someterse al detector de mentiras, aunque su abogado aseguró que respondió a todas las preguntas de los investigadores. La testigo regresó el martes a Ucrania donde, según su abogado, se mantendrá a disposición de las autoridades rusas.
Miembros del batallón checheno de sabotajes del ejército ucraniano podrían haber intervenido para vengar la muerte de su comandante Isa Munayev en el frente de Debáltsevo el 1 de febrero. Munayev fue jefe rebelde en la segunda guerra chechena (1999-2009) y condujo el terrorismo islamista en la región, hasta que en 2006 se refugió en Dinamarca. De allí se trasladó a Ucrania en marzo de 2014 con una brigada chechena. Curiosamente ha sido hasta ahora la única baja del batallón Dudayev, especializado atentados detrás de las líneas pro rusas.
Lo sucedió Adam Osmayev, joven comandante checheno formado desde su niñez en Inglaterra, donde en 2000 recibió instrucción militar, en Wycliffe. En marzo de 2012 fue detenido en Odessa, después de que estallara un explosivo en el departamento donde estaba, y hasta enero de 2014 estuvo preso a pedido de Rusia, acusado de complotar para asesinar a Putin. Se salvó de ser extraditado por la intervención de la Corte Europea de Derechos Humanos y por el golpe de estado ucraniano de febrero de ese año.
Hubo casos anteriores que también se achacaron al presidente Putin y nunca se investigaron a fondo, como la muerte del magnate exiliado Boris Berezovsky, en Londres en marzo de 2013; la del ex-espía ruso Aleksandr Litvinenko, envenenado con polonio 210 en Londres en noviembre de 2006; Anna Politkóvskaya, periodista rusa de origen estadounidense, tiroteada en el ascensor de su departamento moscovita en octubre de 2006; y Sergei Yushenkov, opositor liberal, asesinado en Moscú en abril de 2003. Pero ninguno tuvo las implicaciones que puede tener el presente.
Si la acusación se dirige contra Osmayev, puede fomentar el rechazo de la mayoría rusa contra los chechenos, incluidos muchos opositores, pero unificar a este pueblo caucásico hoy dividido entre partidarios y enemigos de Moscú. En efecto, el Kremlin no sólo derrotó militarmente a los islamistas, sino que obtuvo cierta paz en la región gracias a ingentes transferencias financieras que aprovechó el presidente Ramzán Kadýrov. Este paga con su lealtad y con unidades especiales que participan de la custodia del Kremlin, pero desde que se redujeron los pagos por la crisis económica estaría presionando por más fondos junto con funcionarios de otras regiones. Hoy nadie garantiza su lealtad y las manifestaciones proislámicas que se realizaron en Grozny en enero después del atentado en París sugieren un acercamiento entre las facciones islamistas moderadas y radicalizadas. Además, durante la batalla de Debáltsevo trasmisiones en checheno desde las filas pro rusas llamaban a sus connacionales del otro lado a la unidad.
Si el gobierno ruso consigue hacer creíble su hipótesis de un  conspiración ucraniano-chechena para matar a Nemtsov y crear el caos, salvará su buen nombre, pero puede detonar el polvorín caucásico que tanto le costó apagar.

domingo, 1 de marzo de 2015

El asesinato de Boris Nemtsov busca desestabilizar Rusia

OPINIÓN

La oscura trama detrás de una muerte

La oscura trama detrás de una muerte
Foto: ap

En el casting que algunas agencias de inteligencia hacen de los personajes a asesinar, cuando quieren provocar el caos en un escenario político no controlado, Boris Efimovich Némtsov estaba entre los primeros: 55 años, con ganadora melena plateada y sobradores ojos grises, talentoso físico y matemático, exitoso joven muy de los años noiventa que supo mostrar entonces en su región de Nishni Novgorod cómo se rifaba el patrimonio ruso y por ello recibió de manos de Margaret Thatcher el premio homónimo.
También era ideal para el rol, porque en el momento de morir no tenía la menor chance política. Antes de aparecer televisivamente asesinado a medianoche del viernes pasado sobre uno de los puentes que conducen a la Plaza Roja de Moscú, con el Kremlin y la iluminada Catedral de San Basilio de fondo, Boris Efimovich hizo un tour por todos los medios de Moscú promoviendo la marcha que realizaría hoy, domingo, en protesta contra la crisis económica y la política rusa hacia Ucrania. El puñado de asistentes que los opositores esperaban probablemente asciendan a unas 50 mil personas. La periodista opositora Kseniya Sobchak, conductora de glamorosos talk-shows, reveló que Némtsov preparaba una denuncia sobre la intervención de tropas rusas en Ucrania: "Putin construyó el Terminator diabólico que mató a Némtsov y perdió el control sobre él."
El presidente instruyó al Comité Federal de Investigaciones, al Ministerio del Interior y al Servicio Federal de Seguridad (FSB) para que investiguen unificadamente el asesinato. En la noche que siguió al atentado se allanó el departamento de Némtsov y se confiscósu documentación política y empresarial. Ayer sábado fue hallado el automóvil Lada blanco que usaron sus homicidas. Tiene patente de la región caucásica de Ingushetia.
La prensa occidental acusó inmediatamente a Putin por el crimen, pero ningún razonamiento lógico autoriza la hipótesis o, como pregunta el oficialista Pravda (http://english.pravda.ru/opinion/columnists/28-02-2015/129934-boris_nemtsov_murdered-0/), "dada la experiencia argentina reciente, ¿se dispararía un gran maestro de la estrategia (como Putin) a sí mismo en el pie ordenando el asesinato de una figura irritante, pero menor?" El Comité de Investigaciones trabaja sobre tres hipótesis posibles (http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/europe/russia/11442047/Why-was-Boris-Nemtsov-murdered-The-competing-theories.html): 1) una provocación para desestabilizar a Putin, 2) terroristas islámicos que ya habían amenazado a Némtsov por su condena del atentado contra Charlie Hebdo en enero y 3) extremistas ucranianos deseosos de agudizar el enfrentamiento con Rusia.
Dado el carácter mercenario del terrorismo levantino, la segunda hipótesis es funcional a cualquiera de las otras dos y estas, a su vez, se complementan, porque el muerto se opuso a la reincorporación de Crimea a Rusia y apoyaba la orientación prooccidental de Ucrania.
La única figura pública que se beneficia con la muerte de Némtsov es el presidente ucraniano Petró Poroshenko. Después de haber provocado el mes pasado el aniquilamiento de 3000 hombres del ejército ucraniano a quienes ordenó resistir sin chances en el nudo ferro-caminero de Debáltesvo y de la caída libre de la economía ucraniana por corrupción, privatización y aplicación de los planes del FMI, la marcha de los nazis del Sector Derecho en Kiev el pasado miércoles 25 lo amenazó con un golpe que implantaría la dictadura e internacionalizaría la guerra civil.
Según un informe de la Inteligencia alemana de principios de febrero, más de 50 mil personas murieron por la guerra en los últimos doce meses, diez veces más de lo informado por el gobierno. Las manifestaciones antibélicas se multiplican, muchos desertores están en prisión y aumentan los procesos contra pacifistas. Por su parte, Rusia acoge ya a más de un millón de desertores e invita a todos los que quieran refugiarse allí. Como sola respuesta, Poroshenko amenaza con implantar la ley marcial.
Pronto EE UU comenzará a entrenar y armar la Guardia Nacional ucraniana. Creada por Kiev hace un año, incorporó a formaciones neonazis cuyos crímenes contra la población civil en el Este están ampliamente documentados, pero Washington no se incumbe.
En noviembre de 2013 el alzamiento contra el ex presidente Viktor Yanukovich tuvo el apoyo de la mayoría de la población pero, en tanto la guerra civil se prolonga y la vuelta de los oligarcas de los 2000 se hace evidente, el pueblo ucraniano perdió la paciencia. Derrotado militarmente por su propia culpa y sumido en el caos económico que ocasionó, el presidente ucraniano podría salvarse si aceptara la mano que le tienden Rusia, Alemania y Francia, pero sus lazos con las mafias son más fuertes y teme a los nazis.
Boris Efimóvich Némtsov murió, porque alguien necesita un justificativo para que la OTAN intervenga abiertamente, pero el pueblo ruso responde uniéndose. El pueblo ucraniano, a su vez, parece que ya contó las costillas a los golpistas del Maidán. ¿Y ahora, Washington?

domingo, 22 de febrero de 2015

Tsipras consigue la continuidad de los créditos europeos

con un pie en la rendija de la puerta

El comunicado final de la reunión de los ministros de Economía y Finanzas (Eurogrupo) de los 18 países de la Eurozona, que finalizó a última hora del viernes en Bruselas, representa un severo freno a la autonomía del gobierno griego y una reafirmación de la política de ajustes, pero deja abierta la rendija de la puerta para que Grecia permanezca en la Eurozona sin que Alexis Tsipras deba abandonar su programa de rescate social.
El acuerdo prevé que a fin de mes 7000 millones de euros sean transferidos a Grecia, si la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE), el FMI y el propio Eurogrupo avalan las medidas que aquella debe presentar hasta el lunes 23 a la noche. El compromiso libera a los helenos de la obligación de alcanzar ya este año un superávit primario y releva a la troika (BCE, FMI y CE) de las negociaciones con Atenas. Asimismo, el gobierno de Tsipras podrá realizar todas aquellas reformas que preserven el equilibrio fiscal. Si se autoriza la transferencia, se evitará la moratoria y Grecia seguirá en el euro.
Sin embargo, la posibilidad de llegar a acuerdos duraderos dependerá de la evolución política interna de los miembros de la UE así como del contexto internacional. Varios países pasarán hasta julio por elecciones generales, regionales y/o municipales. Además, el gobierno francés recién acaba de superar un voto de desconfianza en la Asamblea Nacional y el italiano perdió a su aliado Silvio Berlusconi en la elección presidencial reciente. En este marco tan inestable las bases de los acuerdos entre los gobiernos cambian de día en día. El gobierno griego de Syriza, a su vez, si bien disfruta todavía la legitimidad de su reciente elección, debe paliar urgentemente el drama social que aqueja a su población.
El acuerdo del viernes fue tejido entre bambalinas por varios miembros del Eurogrupo alarmados por la polarización entre los ministros Yanis Varoufakis (Grecia) y Wolfgang Schäuble (Alemania), y la puntada final la dio Angela Merkel el jueves en una conversación telefónica con Alexis Tsipras. Al día siguiente obtuvo todavía el apoyo de François Hollande y unas horas más tarde en Bruselas el ministro de Finanzas francés Pierre Moscovici, Christine Lagarde (FMI)y Jeroen Dijsselbloem cerraron el acuerdo en contacto con Tsipras.
El gobierno griego se esforzó ayer por resaltar los pocos aspectos positivos del acuerdo: "Grecia compró tiempo", declaró el primer ministro. "Hemos evitado que la Eurozona nos estrangule", añadió. Por su parte, Varoufakis, insistió en que el compromiso no implica una derrota, porque logró no tener que seguir reduciendo las pensiones ni aumentar el IVA antes del verano. Sin embargo, entre jueves y viernes los ahorristas retiraron mil millones de euros de los bancos griegos, temerosos de que el gobierno aprovechara este fin de semana largo (el lunes es feriado nacional) para congelar los flujos de capitales. Sumados a los 20 mil millones perdidos desde diciembre pasado produjeron una gran sangría que ahora se espera cortar.
Nueva Democracia (ND), el partido conservador que lo precedió en el cargo, aprovechó para relativizar lo alcanzado: "Lo más positivo del acuerdo –declaró su vocero Costas Karagunis– es que por el momento se evitó lo peor."
El gobierno alemán también está apretado. En tanto su socio en la gran coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), y los opositores Verdes e Izquierda apoyan el compromiso, desde adentro de la propia Unión Demócrata Cristiana (CDU) y su socia Socialcristiana (CSU) de Baviera arrecia la desconfianza. Por su parte, el director del influyente Instituto de Investigaciones Económicas (IFo), Hans-Werner Sinn, sostuvo que Grecia no está en condiciones de permanecer en la Eurozona.
Sin embargo mientras el presidente francés, François Hollande, se felicitaba ayer por el acuerdo alcanzado, el economista Jacques Attali (ex consejero de François Mitterrand) se escandalizó: "Los griegos no pueden obtener dinero sin reformas", declaró al canal BFM TV. "Tal como está la situación, los griegos no pueden seguir en el euro. Si se los mantiene adentro, será una mala señal para Europa", concluyó.
Por su parte, el primer ministro italiano Matteo Renzi, quien celebra el primer aniversario de su acceso al gobierno, declaró por la noche que "Italia es la bisagra que permite alcanzar un acuerdo entre los países más rígidos y Grecia".
A la hora de negociar con Atenas todos los gobiernos de la UE se abrigan. La gran coalición hegemónica en todo el continente no puede retroceder de la política neoliberal, pero tampoco puede expulsar a Grecia de la zona euro. Esta, a su vez, tampoco puede irse, pero necesita recuperar algo de su autonomía para atender sus dramáticos problemas sociales. En un punto medio en perpetuo movimiento según los avatares de la política de cada uno de los 18 usuarios de la moneda común se encuentra la posibilidad de hallar compromisos sostenibles por todos los involucrados. El viernes se ha abierto la rendija de la puerta para futuras negociaciones, pero no sólo Europa necesita que se abra de par en par.

viernes, 20 de febrero de 2015

Gracias al Estado Islámico EE.UU. va a una nueva guerra

obama y el ei: "con una ayudita de mis amigos"

Al enviar al Congreso de la Unión la solicitud de autorización para mandar fuerzas militares al exterior (AUMF, por su sigla en inglés), el presidente Barack Hussein Obama está empezando una guerra difusa e interminable que va a lastrar a la política y la economía mundiales por largos años.
La semana próxima el Congreso de los EE UU comenzará a tratar el proyecto que el presidente elevó hace una semana. Para reforzarla solicitud, el Estado Islámico (EI) avanzó el pasado jueves en el Oeste de Irak hasta las puertas de una enorme base militar en la que 300 norteamericanos entrenan a soldados iraquíes. El domingo decapitó mediáticamente en Libia a 21 trabajadores egipcios cristianos, para asegurarse la respuesta aérea egipcia y la invasión norteamericana. Desde el inicio el EI ansía la invasión occidental, para ponerse al frente de la resistencia sunita. El presidente Obama le agradece entonando aquella canción de The Beatles: "With a Little Help from My Friends" ("Con una ayudita de mis amigos").
El pedido de AUMF prohíbe utilizar "de modo duradero fuerzas militares de tierra con propósitos ofensivos" y fija un plazo de "tres años con la posibilidad de renovación", para operar "más allá de Siria e Irak2. Al desatar un gran debate interno, el mandatario traspasa al Congreso la responsabilidad por la política levantina y lo fragmenta hasta que acepte la propuesta oficial o no saque ninguna.
La mayor crítica se dirige a la persistente vigencia de la AUMF dada en 2002 al presidente Bush después del 11-09-2001. Sumamente general e imprecisa, sirve para legitimar intervenciones en escenarios muy diversos y en conflictos no discutidos por el Congreso y no puede ser limitada por otra más específica. Además una autorización por tres años renovables compromete al próximo presidente que asumirá en enero de 2017.
Ante la presión de una opinión pública masivamente favorable a la intervención, los líderes republicanos en la Cámara de Representantes y el Senado apoyan la propuesta, aunque el proyecto no define qué entiende por "eminentemente defensivo", no precisa el objetivo estratégico de "derrotar al Estado Islámico", enuncia la decisión de combatir a los yihadistas "más allá de Siria e Irak", pero no indica hasta dónde, no aclara qué hacer con las demás organizaciones terroristas de la región, ni fija el nivel de intervención posterior.
Los congresistas se han dividido en facciones transversales a los partidos. Así, mientras los liderazgos de ambas fuerzas acompañan el pedido, la izquierda demócrata pacifista se alía con la derecha libertaria republicana contraria al aumento de los poderes del Estado.
Cualquier decisión parlamentaria requerirá un acuerdo bipartidista para reunir suficientes votos. Si el Congreso niega la autorización, el presidente estará automáticamente habilitado para seguir mandando "asesores" ad referendum de una futura resolución del Congreso. Si, por el contrario, el Capitolio da el permiso sin mayor discusión, estará devolviendo al presidente el poder para proponer a su sucesor, lo que había perdido en la derrota electoral de noviembre pasado. Más probablemente los congresistas intenten precisar el proyecto y someter su renovación a una nueva decisión parlamentaria, pero entonces asumirán la responsabilidad de cualquier fracaso militar.
La intervención del US-Army en el combate contra el Estado Islámico en Irak consolidará la actual cooperación objetiva con Irán y hará que ambas partes saquen del juego a todos aquellos entre sus aliados que perjudiquen al otro socio, en Levante y donde sea. Con esta iniciativa Washington impone su conducción en Europa y Levante, limita la influencia regional de Rusia y prepara posibles intervenciones en Yemen y Libia. Se trata de un reposicionamiento general para restaurar la autoridad presidencial en el interior y poner orden entre el Sahara y el Golfo Pérsico, desde Kurdistán hasta el Océano Índico.
Qué decisión adoptará el Congreso es imprevisible, pero algunos desarrollos futuros ya pueden vislumbrarse: 1) la guerra en Levante se ampliará, profundizará e involucrará incluso a regiones lejanas y por largo tiempo; 2) el presidente Obama ha recuperado el timón de la agenda política, disciplinando a propios y ajenos, será determinante en la selección del o de la candidata demócrata e influirá sobre la decisión republicana; 3) la agudización de la guerra en Levante intensificará la competencia por el control de los hidrocarburos en todo el mundo y hará subir su precio; 4) este conflicto será el principal regulador de la economía mundial y de las futuras relaciones internacionales.
Por quinta vez en 70 años los Estados Unidos se sumergen irreflexivamente en una guerra sin objetivos ni límites claros. Para peor, otra vez parece primar el pequeño cálculo electoral interno. Los estados de la región deberán apañarse para no sucumbir en el incendio; los más lejanos, en tanto, tendrán que hallar la manera de no quedar metidos en una guerra sin fin, sin frenos y sin límites.