domingo, 26 de mayo de 2019

La crisis europea se perpetúa

Elecciones al borde del abismo

La composición del futuro Parlamento Europeo condicionará la capacidad de negociación de la Comisión ante la guerra comercial y una crisis mundial inminente
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
26 de mayo de 2019
Eduardo J. Vior
No se trata de una confrontación entre liberalismo y “populismo”, como la estilizan los medios del establishment, ni de una batalla entre los defensores y enemigos de la unidad europea, como la simplifican los canales de TV. En la elección al Parlamento Europeo que finaliza este domingo 26 se decide entre la recreación del proyecto europeo o la reducción del continente a la inoperancia.
Unos 427 millones de ciudadanos de los 28 países miembros del bloque están acudiendo a las urnas entre el jueves 23 y el domingo 26, para elegir a los 751 miembros del Parlamento Europeo que los representarán durante los próximos cinco años. El número de eurodiputados por país es proporcional a su población, pero ninguna nación puede tener menos de seis ni más de 96.
Según las primeras proyecciones, en el Reino Unido el flamante Partido del Brexit del euroescéptico Nigel Farage superó ampliamente a las otras propuestas y relegó a los históricos Partido Laborista y Conservador. Pero en Holanda, por el contrario, el Partido Laborista habría logrado una victoria inesperada y ajustada con 18,1% de respaldo, por delante de los nacionalistas de Thierry Boudet y los liberales del primer ministro Mark Rutte. Este resultado inesperado obliga a ser cauto en las previsiones.
Los eurodiputados se eligen en cada Estado miembro por separado. La presentación de candidatos está reservada a los partidos políticos nacionales. Después de las elecciones, los diputados elegidos pueden participar en un grupo en el Parlamento Europeo o ejercer su mandato como independientes. La formación de un grupo parlamentario exige un mínimo de 19 diputados de cinco países diferentes. Habitualmente los partidos de diferentes Estados se reúnen en bloques según sus coincidencias ideológicas, pero también puede suceder que partidos muy diversos se asocien simplemente.
Hasta ahora había ocho grupos políticos: el Partido Popular Europeo, que congrega a los demócrata cristianos y sus aliados; la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, reuniendo a los socialistas y socialdemócratas; los Conservadores y Reformistas, que suma a partidos opositores a la Comisión actual; los Liberales; los Verdes; la Izquierda Unitaria; la Europa por la Libertad y la Democracia Directa y la Europa de las Naciones y las Libertades, que articula a la mayoría de los partidos nacionalistas anti-Bruselas. Sin embargo, el nuevo parlamento puede traer nuevos alineamientos.
Desde que está en vigencia el Tratado de Maastricht (1992), ha aumentado el poder del Parlamento Europeo especialmente ante la Comisión Europea (ejecutivo del gobierno continental con 28 comisarios, uno por cada país miembro). Sin embargo, sigue teniendo menos facultades que un parlamento nacional. El Parlamento Europeo se encarga, sobre todo, de legislar, aprobar el presupuesto de la UE y controlar las otras instituciones. Además, da el visto bueno a acuerdos internacionales importantes. Sin embargo, tiene facultades limitadas de control sobre la política exterior y de seguridad.
Si finalmente se concreta el Brexit en octubre, el total de miembros de la Eurocámara disminuirá de 751 a 705 y los asientos que queden libres se redistribuirán más adelante entre los Estados que se incorporen a la alianza y los infrarrepresentados como España, Francia y Países Bajos.
El 28 de este mes se reúnen los jefes de Estado y de Gobierno del bloque (el Consejo Europeo), para analizar los resultados electorales e iniciar el proceso de nominación de los candidatos a dirigir la UE. La nueva presidencia comunitaria heredará desafíos como el Brexit, la crisis migratoria, el ascenso de la ultraderecha, la lucha contra el terrorismo y por la igualdad de género, la protección del medioambiente y aspectos internacionales, como, por ej., la preservación del pacto nuclear con Irán. El 2 de julio se reunirá en Estrasburgo (Francia) la nueva Eurocámara, para nominar a un presidente y 14 vicepresidentes. El 15 de ese mes, en tanto, será seleccionado el líder de la Comisión Europea quien deberá pronunciar su primer discurso a mediados de octubre.
El establishment ha estilizado estas elecciones como una contienda pro o contra Europa o, lo que pintan como lo mismo, entre liberalismo democrático y populismo autoritario. De hecho, las encuestas preelectorales daban cuenta de un fuerte alza del voto nacionalista en la mayoría de los países. Sin embargo, los primeros sondeos realizados durante estos días indicaron que, si bien en Gran Bretaña los “brexiters” obtuvieron la primera minoría, en los Países Bajos la socialdemocracia se llevó la delantera. De modo que hay que ser prudente en los pronósticos.
A pesar de la retórica democrática y del aumento paulatino del poder del Parlamento Europeo, la construcción política de los tratados de Maastricht (1992), Amsterdam (1998) y Lisboa (2007), concomitante con la implantación del euro (2002), concentró las decisiones políticas en Bruselas y las económicas en el Banco Central Europeo de Francfort. Los pueblos europeos perciben que sus dirigentes están muy lejos y no se ocupan de mejorar las condiciones de vida de la población. De hecho, desde la crisis de 2007/08 la economía europea ha crecido a tasas muy bajas, el desempleo apenas ha descendido y los salarios netos han bajado, mientras que la concentración de la riqueza ha aumentado sideralmente. Esta desigualdad, desprotección y marginación han creado mucho resentimiento que los partidos tradicionales y las izquierdas no han sabido contener. Por consiguiente, no debe asombrar el auge de las derechas demagógicas.
Al mismo tiempo, las elites están profundamente divididas entre los globalistas que insisten en el primado de la especulación sobre la producción y los nacionalistas que procuran recuperar la inversión industrial y la creación de puestos de trabajo. Transversalmente a estos alineamientos transcurren las alianzas con EE.UU. y/o Rusia y las intervenciones de ambas superpotencias en la política europea.
Es poco probable que de estas elecciones surja una mayoría reformista que devuelva la UE a sus pueblos. En los próximos meses la salida de Gran Bretaña puede escorar el continente un poco más hacia el Este, pero no se avizora un cambio en las orientaciones políticas que pueda entusiasmar. Europa continuará desgarrándose en la parálisis política y económica, mientras se agudiza la guerra comercial entre EE.UU. y China, la OTAN aumenta sus provocaciones contra Rusia y la crisis mundial se asoma en el horizonte. Se trata de la existencia misma del proyecto europeo.

miércoles, 8 de mayo de 2019

Panamá rompe el cerco


Se resquebraja el muro
El triunfo de Nito Cortizo en la elección presidencial en Panamá sugiere la posibilidad de que el istmo redefina su posición internacional y rompa el bloqueo a Venezuela
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
7 de mayo de 2019
Eduardo J. Vior
El triunfo del Partido Revolucionario Democrático (PRD) en la elección presidencial panameña del domingo 5 devuelve al poder al bloque agrario contrario al capital financiero concentrado de la capital y plantea un giro en la política internacional del país que incluye una actitud más prudente hacia Venezuela. Sin embargo, ante el cúmulo de obstáculos existentes y sus propias debilidades, el PRD todavía debe demostrar su capacidad para ejecutar esta agenda.
Al filo de la medianoche del domingo el Tribunal Electoral anunció la victoria de Laurentino “Nito” Cortizo. De este modo el PRD regresa a la presidencia del país centroamericano tras una década en el llano, pero lo hace por una diferencia mínima. Con casi el 100% de los votos escrutados, el lunes el candidato perredista lograba el 33% frente al 31% de Rómulo Roux, de Cambio Democrático (CD), la formación del expresidente Ricardo Martinelli (2009-14), quien está preso, mientras se le investiga por un escándalo de escuchas. En números absolutos logró una ventaja de 37.500 votos. El tercer candidato, el independiente Ricardo Lombana, alcanzó el 20%. Finalmente, el oficialista José Isabel Blandón, del Partido Panameñista, sólo obtuvo el 10%. Si bien se preveía una alta  concurrencia a las urnas, la participación llegó al 70%.
Aunque las encuestas situaban a Cortizo, empresario de 66 años, como gran favorito para la presidencia del país centroamericano, de cuatro millones de habitantes, el margen de victoria es mucho menor de lo augurado. Roux, abogado de 54 años, se le acercó mucho gracias al gran porcentaje que alcanzó en la capital y el área metropolitana, imponiendo la capacidad de movilización de su formación entre las clases populares. Cortizo, por su parte, se impuso con claridad en las comarcas indígenas y en las provincias rurales, donde está más asentado su partido (el más grande del país).
“Nito” Cortizo, de 66 años, comenzó su carrera como empresario en compañías de construcción y ganadería, antes de ingresar en 1994 en la política como diputado del ya desaparecido Partido Solidaridad. Desde 2004 milita en el Partido Revolucionario Democrático (PRD), fundado por el líder revolucionario Omar Torrijos (1968-81). Cortizo fue ministro de Desarrollo Agropecuario durante la última administración del PRD (2004-09), con Martín Torrijos como presidente, pero renunció en 2007 en desacuerdo con el Tratado de Libre Comercio con EE.UU. Consecuente con esta actitud, tras salir de votar el domingo pasado, anunció que renegociará el acuerdo, lo mismo que los tratados con Costa Rica y Nicaragua. Es que él representa a intereses ganaderos que fueron muy afectados por la apertura de las aduanas.
El ahora presidente electo relató el domingo también a la prensa que recientemente tuvo una buena conversación con el embajador de China en Panamá, quien entendió que “nosotros tenemos una relación estratégica con Estados Unidos, pues es nuestro principal socio”. No obstante, manifestó su voluntad de fortalecer los vínculos comerciales con el país asiático.
Aunque ambas naciones recién han establecido relaciones diplomáticas hace dos años, China ya tiene a Panamá entre sus principales objetivos de inversión en América Latina para los próximos años. Por el Canal pasa el 5% del comercio mundial y ese país es una plataforma clave a escala global. Sin embargo, como el 10% del comercio exterior norteamericano también atraviesa la misma vía y supone más de 2/3 de su tráfico anual, el conflicto entre ambas superpotencias por su influencia sobre Panamá está programado.
El PRD es una de las tres formaciones políticas mayoritarias en el país centroamericano, junto con el Panameñista del actual presidente Juan Carlos Varela, y Cambio Democrático, de Ricardo Martinelli. La formación de Cortizo es miembro de la Internacional Socialista, pero los partidos panameños distan de ser ideológicos y el tono general es conservador. Sólo Saúl Méndez, candidato por el Frente Amplio, se define como de izquierda.
Las elecciones del domingo pasado son vistas por muchos como un nuevo comienzo en la lucha contra la corrupción y como un momento de posible viraje político en Panamá. Fueron los primeros comicios desde la filtración de los Papeles de Panamá que sacudieron el país hace tres años y que luego se vio afectado por otros grandes escándalos. Es por ello que el combate a la corrupción fue uno de los principales temas de la campaña.
Aunque el cambio de gobierno no alterará el modelo de desarrollo basado en el potencial logístico del Canal y la atracción de capitales extranjeros mediante importantes incentivos fiscales, el próximo presidente deberá moderar la inequidad (Panamá es uno de los cinco países más desiguales del mundo) y combatir la corrupción. En la última década el país ha crecido a un promedio del 7% anual, pero el 10% más rico tiene 35 veces más que el 10% más pobre y mientras la renta per cápita de la capital y la zona de influencia del Canal crece continuamente, la Panamá rural tiene unas tasas de pobreza muy similares a las de los países vecinos. Aunque la inflación está controlada, el precio de los productos básicos ha subido con fuerza en los últimos años, arañando el poder adquisitivo de los sectores más pobres de la población.
El otro gran foco de descontento social es la corrupción, cuya percepción ha crecido durante el mandato de Varela. Ahora le toca a Cortizo encarar seriamente el flagelo.
El presidente electo asegura asimismo que revisará la actuación de su país con respecto a Venezuela, sobre todo las posiciones que ha adoptado dentro del Grupo de Lima, incluyendo el reconocimiento a Juan Guaidó como presidente interino, y aseguró que le duelen las circunstancias por las que atraviesa Venezuela.
Dados el escaso margen de ventaja obtenido sobre el Centro Democrático, el apoyo que éste sigue teniendo en sectores urbanos (incluso entre los más pobres), el efecto corruptor de la economía del Canal, la enorme presión de EE.UU. y la propia heterogeneidad de su base, no hay garantías de que Cortijo pueda cumplir su programa. No obstante, cualquier progreso en ese sentido, por pequeño que sea, romperá el cerco norteamericano a Venezuela. Nuevos vientos soplan en Nuestra América.

sábado, 4 de mayo de 2019

La complicidad con el narcotráfico maniata a Washignton

Ahora Trump escucha la advertencia que llega del frío

El Comando Sur está perdiendo la batalla de Venezuela por la complicidad de la DEA, el Mossad y las oligarquías suramericanas con las mafias de la droga
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
4 de mayo de 2019
Eduardo J. Vior
Nicolás Maduro recibió del Departamento Central de Inteligencia (GRU, por su sigla en ruso) del Estado Mayor Conjunto de Rusia la advertencia de que se preparaba un alzamiento militar en su contra y la escuchó. Alentó a su entorno inmediato a prometer a EE.UU. que darían un golpe para derrocarlo, impidió los movimientos de los oficiales verdaderamente envueltos en el alzamiento, forzó el adelantamiento de la medida y el pasado martes 30 dejó a Leopoldo López y Juan Guaidó a la intemperie frente a la base aérea de La Carlota, en la cheta Zona Este de Caracas, con sólo 30 efectivos a su mando. Luego les permitió retirarse. Mejor tener al líder escuálido encerrado en la embajada española que en la calle. La conducción bolivariana sigue jugando al desgaste progresivo de la oposición, antes de proponerle negociaciones.
Mike Pompeo también recibió una advertencia, pero del propio Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, quien le avisó que conocían todos los movimientos de la inteligencia norteamericana en Venezuela. Pero no lo escuchó y cayó en la trampa que le tendió la inteligencia rusa. En sucesivas y contradictorias declaraciones el día miércoles Pompeo, Abrams y Bolton demostraron que habían sido sorprendidos, que carecían de adecuadas informaciones sobre la realidad venezolana y que carecían de mando unificado.
Es que la lucha por el poder dentro de Estados Unidos y la complicidad de la DEA con el narcotráfico y los concomitantes negocios del gobierno israelí desarticulan los planes de Washington para el continente y le hacen cometer demasiados errores evitables.
Quien día a día lidia con los efectos destructivos de la estrechísima imbricación de servicios norteamericanos e israelíes con el narcotráfico es el jefe del Comando Sur (SouthCom), el almirante Craig Faller, quien, durante su viaje a Colombia y Ecuador el 24 y 25 de abril pasados, constató el efecto diluyente que los negocios criminales están teniendo entre sus propias fuerzas y las de sus aliados.
En Bogotá, su primera estación, se reunió con el presidente Iván Duque, su embajador, Kevin Whitaker; y funcionarios civiles y militares del gobierno colombiano. Allí Faller confirmó que Colombia es un aliado prioritario de EE.UU., pero urgió a sus anfitriones a combatir seriamente el narcotráfico. Al hacerlo, se hizo eco de la fuerte acusación que pocos días antes profirió Donald Trump contra Duque por no hacer “nada” para combatir el flagelo, advirtiéndole que este negocio creció un 50% en EE. UU. desde que el presidente colombiano está en el cargo.
Durante la visita del comandante estadounidense se realizó en Bogotá la Conferencia Multilateral de Fronteras 2019 que contó con la presencia de altos mandos militares de Colombia, Perú, Ecuador, Brasil y EE.UU. El almirante siguió su periplo por Ecuador, el recién recuperado aliado, donde acordó trabajar juntos en la lucha contra el narcotráfico y la pesca ilegal que navíos chinos estarían realizando en la costa del país.
Con estas inspecciones el jefe militar quiso dar la impresión de tener el control sobre las operaciones norteamericanas en los países aliados. Sin embargo, la realidad es la contraria: el crecimiento de la producción de droga en Colombia bajo la presidencia de Duque, la extendida corrupción en el gobierno de Lenin Moreno, los publicitados vínculos entre la DEA, la Mossad y el narcotráfico en Argentina, Paraguay y Brasil, demuestran que la llamada “guerra contra las drogas” sólo está logrando que la producción y el tráfico aumenten y abarquen cada vez más territorio, afectando a crecientes porciones de la población suramericana. Los funcionarios norteamericanos intervinientes, en tanto, se limitan a mejoran el negocio manipulando la oferta.
La prensa norteamericana y sus acólitos continentales acusan a la República Bolivariana de estar controlada por una red de narcotráfico en colusión con la guerrilla colombiana del ELN, a la que estaría asociada (a través del Ministro de Producción Tarek Al Aissimi) la organización libanesa Hizbolá. Sin embargo, a falta de pruebas fehacientes, la acusación suena más bien al grito de “al ladrón, al ladrón” proferido por quien acaba de saquear el tesoro de un Banco cualquiera.
Que en el gobierno bolivariano hay casos de corrupción y que en los últimos años la conducción bolivariana ha sido incapaz de conducir la economía de su país son dos verdades que no disminuyen un ápice la responsabilidad criminal de Washington, al aplicar sanciones brutales que afectan ante todo a la población civil. Sin embargo, el gobierno de Donald Trump no quiere ni puede combatir el narcotráfico, porque la elite de Washington aprovecha la pavorosa epidemia de adicción que azota a su país, para debilitar las energías protestatarias y porque sus agencias y aliados están metidos en el mismo hasta el cuello. Ante las urgencias que imponen intereses criminales contradictorios es ilusorio pensar que su virrey regional pueda ejecutar una estrategia consistente y coherente. La falta de realismo con la que se planificó y ejecutó la llamada “Operación Libertad” lo demuestra.
Para justificar su fracaso, el secretario de Estado Pompeo, el consejero de Seguridad Nacional Bolton y el encargado para Venezuela Abrams cayeron ante la prensa en justificaciones absurdas: Maduro se puso al frente de la represión “porque los rusos lo obligaron”, “la inteligencia cubana anuló los focos de resistencia en las fuerzas armadas venezolanas” y “el pueblo no se movilizó por miedo a la represión”. En los tres casos los funcionarios de EE.UU. dan cuenta de la superioridad rusa, cubana y del gobierno de Caracas.
Cuando antes del intento de golpe Lavrov habló con Pompeo, éste no escuchó las advertencias rusas. Sacando las conclusiones correctas, el viernes 3 Donald Trump llamó a Vladímir Putin, para hablar sobre Corea, Ucrania y … Venezuela. Es de esperar que esta vez los norteamericanos escuchen y empujen a sus mandados a la mesa de diálogo. De impulsar a Maduro ya se encargan Moscú y La Habana.

sábado, 27 de abril de 2019

Putin busca restablecer el orden mundial

En Corea Rusia también pone paños fríos


Ante una agresividad norteamericana crecientemente descontrolada, Vladímir Putin busca cooperar con China restableciendo reglas para el orden mundial
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
26 de abril de 2019
Eduardo J. Vior
Cuando los presidentes de Rusia y Corea del Norte se separaron en Vladivostok en la tarde del jueves 25, no repararon el daño causado por el fracaso de la cumbre entre Donald Trump y Kim Jong Um en Hanoi en febrero pasado, pero avisaron a los halcones que rodean al mandatario norteamericano que no hay lugar para aventuras en Asia Oriental. En Asia, el Cercano Oriente ampliado y América Latina Moscú multiplica sus esfuerzos, más o menos coordinados con China, para mantener la paz y contener el desorden que está provocando el intervencionismo de Washington.
Más allá de los previstos 50 minutos, las conversaciones entre ambos mandatarios se extendieron por un total de cinco horas ilustrando el éxito del encuentro. Durante dos horas Putin y Kim dialogaron a puerta cerrada sobre el contencioso nuclear en la península y las relaciones bilaterales entre dos países. No estaba previsto que se firmara comunicado ni declaración conjunta alguna, pero el líder ruso ofreció después una rueda de prensa en la que abogó por dar «garantías de seguridad» al régimen de Pyonyang para que éste acepte renunciar de forma definitiva a las armas atómicas. Putin dio, además, a entender que dichos avales debían ser «jurídicos», es decir, plasmarse en un tratado.
El presidente ruso declaró también que informaría a la parte norteamericana de los resultados de sus gestiones con Kim Jong-un. Aunque Moscú y Washington coinciden en que la península coreana esté libre de armas atómicas, EE.UU. ha optado en este caso también por aplicar sanciones para obligar a Corea del Norte a negociar bajo sus condiciones. Por el contrario, Rusia defiende siempre la vía diplomática y las negociaciones multilaterales. De hecho, varias veces ha sido acusada de violar los embargos económicos de la ONU contra el régimen norcoreano.
En esta reunión cumbre Putin ha vuelto a insistir en el plan que Rusia y China presentaron en la ONU en 2017 para alcanzar la desnuclearización de Corea garantizando la “estabilidad” del régimen del Norte, evitando alteraciones drásticas en el tablero geopolítico y previniendo una crisis masiva de refugiados. En agudo contraste con la retórica belicosa de la Administración Trump y de Washington en general, Rusia y China proponen conversaciones 5+1 (Corea del Norte, China, Rusia, Japón y Corea del Sur, más Estados Unidos) en territorio neutral y el desmantelamiento progresivo de las sanciones económicas contra Pyongyang.
Si bien esta reunión no va a influir directamente sobre la reanudación de las conversaciones entre Trump y Kim, que fracasaron en febrero pasado en Vietnam por el masivo bloqueo ejercido por el Secretario de Estado Mike Pompeo, envía a los neoconservadores que desde enero pasado se han adueñado de la Casa Blanca una poderosa advertencia, para que bajen el tono de la confrontación con el presidente norcoreano.
Éste es sólo uno de los escenarios mundiales en los que Rusia, en el marco de un acuerdo global con China, está tratando de controlar las aventuras en las que John Bolton, Mike Pompeo, su propio yerno Jared Kushner y Elliot Abrams quieren involucrar al presidente Trump. El mandatario está pagando muy cara su fanfarronada ante el Congreso, cuando cerró el gobierno a principio de año, para obligar al Capitolio a votarle los fondos para el muro en la frontera con México. Al ser derrotado, perdió el control de la política exterior y de la estrategia internacional. Así se acumulan actualmente las confrontaciones con Venezuela, Irán, Rusia (en el Mediterráneo y en Europa Oriental), China (en el plano comercial y en América Latina) y el recalentamiento de la guerra en Libia. En la mayoría de los frentes Rusia y China intentan echar paños fríos y forzar instancias de negociación. En Libia, en tanto, Moscú se está involucrando a favor de los rebeldes del Este, apoyados por Arabia Saudita, Egipto, los Emiratos y EE.UU., para neutralizar la influencia anglofrancesa y forzar negociaciones.
En el marco de una crecientemente agresiva confrontación internacional que en cualquier escenario puede desembocar en guerras y de una amenazante crisis económica mundial, intentos como el que Putin emprendió esta semana en Corea son imprescindibles, aunque es de temer que no siempre ni en todas partes lleguen a tiempo.

jueves, 18 de abril de 2019

Netanyahu agrava la violencia en América Latina

De Israel llegan malas noticias

Mientras espera la acusación por corrupción, Benyamin Netanyahu negocia la formación de un quinto gobierno que agudizará su política agresiva
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
18 de abril de 2019
Eduardo J. Vior
Ocho días después de la elección parlamentaria que dio el triunfo a los partidos de derecha, el presidente israelí Reuven Rivlin encargó al primer ministro Benyamin “Bibi” Netanyahu la formación de un nuevo gobierno de coalición, el quinto presidido por el jefe del nacionalista Likud y, como se prevé, el más agresivo y más implicado en el tráfico internacional de armas y drogas que tanto dañan a nuestro continente.
En Israel la imposibilidad de alcanzar mayorías parlamentarias absolutas ha obligado a todos sus gobiernos a formar coaliciones más o menos amplias. Si bien la paridad alcanzada por el derechista Likud y el centrista Azul y Blanco en la reciente elección aconsejaría la formación de un gabinete de unidad nacional, muy probablemente el primer ministro renueve su coalición con la derecha sionista y los ultraortodoxos, para mantener movilizada a su base y defenderse ante la previsible acusación por corrupción en tres casos que la fiscalía se dispone a presentarle.
Ahora bien, si mantiene la alianza de derecha, no podrá adoptar las reformas necesarias para ampliar la base impositiva del Estado y contener el déficit creciente. En la elección del 9 de abril el Likud obtuvo 36 escaños en la Knéset de 120 bancas. Por su parte, la alianza opositora Azul y Blanca, del exgeneral Benny Gantz, llegó a 35. Aunque todavía faltan intensas negociaciones, para que el primer ministro pueda formar gobierno, el candidato opositor ya reconoció su victoria y 65 diputados manifestaron su disposición a otorgar a Netanyahu un nuevo mandato.
Se espera que el nuevo parlamento se reúna a fin de abril, después de la Pascua judía, y que pronto vote al nuevo gobierno.
El Judaísmo Unido de la Torá (UTJ, por su sigla en inglés) y Shas son dos partidos religiosos que han ganado en total 16 bancas, tres más de las que tenían, y por lo tanto son los garantes de que Netanyahu alcance la mayoría. Los judíos ultraortodoxos, conocidos como Haredim, forman el 10% de la población israelí y siguen aumentando, dadas sus típicas familias con cinco o seis hijos. Como los hombres se dedican exclusivamente a los estudios bíblicos y las mujeres salen a trabajar, pero ganan mucho menos que sus pares no-ortodoxas, esta población depende fuertemente de los subsidios estatales. Tampoco prestan servicio militar. Por estas razones, a pesar de las advertencias del Banco Central y el FMI sobre la crisis fiscal que sobrevendrá, si no se aumentan los ingresos estatales, ambos partidos insisten en el mantenimiento y hasta aumento de los subsidios estatales. Por ésta y otras razones el déficit presupuestario está creciendo aceleradamente y puede alcanzar el 4% del PBI este año.
Netanyahu cabalga sobre una fuerte derechización de los votantes jóvenes. Según estudios recientes, el 64 por ciento de los ciudadanos entre 18 y 34 años se identifican como derechistas contra el 47 por ciento entre los mayores de 35. El 65 por ciento de los jóvenes entre 18 y 24 apoya al primer ministro, en tanto de aquéllos entre 25 y 34 sólo lo hace el 53 por ciento. Por cierto, debido al crecimiento demográfico de los haredim, aumenta el número de los votantes jóvenes de los ultraortodoxos.
La economía israelí se caracteriza por un sector público relativamente importante y por el reciente crecimiento en la producción de altas tecnologías. Las empresas israelíes de este área son muy apreciadas en los mercados financieros mundiales. El PBI de Israel aumentó en 2018 un 3,2% en comparación con un 3,5% en 2017 y el 4% en 2016. Con un crecimiento de la población del 2%, el PBI per cápita fue en 2018 de U$S 41.400, un aumento del 1,2% en relación a 2017. Sin embargo, Israel mantiene importantes déficits comerciales sólo compensados por el turismo, la exportación de tecnologías militares y de seguridad así como de diamantes pulidos y los flujos financieros que llegan del exterior.
Los yacimientos marinos de gas natural descubiertos desde 2009 frente a la costa mediterránea del país prometen disminuir su dependencia del carbón, pero todavía no se han podido desarrollar adecuadamente por conflictos fronterizos con Líbano y disputas entre los inversores. Mientras tanto, la creciente disparidad de ingresos, así como los alquileres caros y el alto costo de la vida agravan la pobreza. Este país tiene la distribución del ingreso más desigual entre todos los miembros de la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE). Según datos oficiales, el 21% de la población es pobre (29% por ciento de los menores de 18 años) y la pobreza alcanza al 69% para las personas desempleadas. A ello contribuye también que el sistema israelí de protección social es el segundo menos efectivo entre los 35 países de la OCDE, sólo superado a la baja por EE.UU.
A largo plazo, Israel enfrenta un grave problema estructural por la baja incorporación de los ultraortodoxos y los árabe-israelíes al mercado de trabajo formal. Mientras que el sector de las altas tecnologías emplea sólo al 8% de la fuerza laboral, el resto de los asalariados trabaja en manufacturas y servicios poco competitivos. Como, además, en términos comparativos, el Estado invierte poco en educación y capacitación técnica, la economía israelí tiende a perder su posición internacional.
La ralentización del crecimiento, el aumento del déficit fiscal y la gran desigualdad social plantean la necesidad de reformas. Sin embargo, la renovada elección de un gobierno nacionalista conservador sostenido por los ultraortodoxos cierra la puerta a la incorporación de estos sectores tanto al mercado de trabajo como a la masa de contribuyentes y aumenta desmedidamente los subsidios estatales. Como al mismo tiempo, por prejuicios racistas, se impide a la minoría árabe acceder a trabajos bien remunerados, se reduce aún más la recaudación impositiva. Simultáneamente, la política agresiva hacia sus vecinos, Gaza y Cisjordania obliga al país a mantener un numeroso contingente en armas que también se resta a la producción.
Por consiguiente, Israel se ha hecho más y más dependiente de los flujos financieros externos y de sus exportaciones de diamantes pulidos (de origen congolés), de las farmacéuticas y de las militares. Sin embargo, como una parte creciente de las inversiones extranjeras proviene del lavado de ganancias del tráfico de armas y drogas, el aumento en las ventas de tecnología militar y de seguridad complica al país cada vez más en la estrategia de la DEA norteamericana para manipular el narcotráfico en nuestro continente. El triunfo de Benyamin Netanyahu es una muy mala noticia para América Latina.

martes, 26 de marzo de 2019

En Brasil el golpe está cada vez más cercano

Cuando veas las barbas de tu vecino mesar …

El caos del gobierno de Bolsonaro refleja la impericia de un golpe de estado inacabado que coloca al régimen oligárquico ante la opción de profundizarlo o estancarse
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
26 de marzo de 2018
Eduardo J. Vior
El arresto del expresidente brasileño Michel Temer el jueves pasado representó un desesperado esfuerzo de los jueces de la embajada por salir del pantano en el que se está hundiendo aceleradamente el gobierno resultante del golpe de estado de 2016. Sin embargo, en la medida en que el desorden actual afecta intereses corporativos y los “usos y costumbres” de la elite, Brasil se ha vuelto a poner en camino hacia un golpe de estado. Sólo no hay acuerdo sobre la manera de realizarlo.
Aunque era esperada desde que dejó el gobierno el pasado 1º de enero, la prisión del expresidente Michel Temer el pasado jueves 21 reactivó la crisis que desde hace cinco años sacude al país y paraliza su economía. Aunque algunos especularon con que la detención de Temer desviaría el foco de la atención pública de Bolsonaro, cuya imagen viene cayendo en picada, el arresto complica la articulación en el Congreso para promulgar la reforma jubilatoria, uno de los pilares del programa del nuevo gobierno. Bolsonaro no tiene mayoría propia y necesita tres quintos de los votos de los diputados y senadores para aprobar el proyecto. Sin embargo, la detención de Temer fue interpretada por los caciques parlamentarios como una amenaza del “lava jato” contra la “vieja política”. Como, además de Temer, la Policía Federal había arrestado el jueves al exministro Wellington Moreira Franco, suegro postizo del presidente de la Cámara de Diputados Rodrigo Maia (DEM), éste avisó al ministro de Economía, Paulo Guedes, que se desentendía de conseguir los votos necesarios para la reforma. El presidente de Diputados está también enfrentado con el exjuez Sérgio Moro, ministro de Justicia e iniciador del “lava jato”. Por esta razón el presidente de los Diputados postergó también sine die el tratamiento de la reforma penal propuesta por el ministro.
La crispación entre Maia y Bolsonaro fue descrita dentro del equipe económico como “apocalíptica” y el ministro de Economía Paulo Guedes teme que se caiga la reforma jubilatoria. Por si fuera poco, Bolsonaro se hunde aceleradamente en las encuestas. Según Ibope, su aprobación se desplomó un 16% desde enero.
Entre tanto, los generales, que ocupan numerosas posiciones en el gobierno, comienzan a combatir la enorme influencia del astrólogo Olavo de Carvalho sobre el presidente. “Nunca me interesé por las ideas de ese señor”, declaró el domingo el general Carlos A. dos Santos Cruz, secretario general del gobierno, al responder a los ataques de Olavo contra los militares, especialmente contra el vicepresidente, general Hamilton Mourão. “Por sus últimas manifestaciones mediáticas es evidente que se trata de un desequilibrado”, criticó el ministro ante Folha.
Olavo había declarado que los militares son “cagones”, porque no aceptan que Brasil se aleje de China y otros socios comerciales. Por su parte, durante su visita a Estados Unidos, Bolsonaro había ensalzado a Olavo como “uno de mis grandes inspiradores”.
El general Santos Cruz criticó asimismo a Steve Bannon, el exasesor de Donald Trump que también lo es de Bolsonaro. “Sobre este ciudadano norteamericano sólo puedo decir que para mí nunca tuvo significado”, dijo el ministro. Y añadió, “de él sólo vi un comentario absolutamente inconveniente que demuestra falta de preparación política y de noción de límites”.
A menos de tres meses de su asunción Bolsonaro se ha convertido en un problema para todas las fuerzas que lo pusieron en el poder.
En primer lugar para los terratenientes, que lo encumbraron pensando en “fusilar a los petistas”, acabar con los controles ambientales y tratar de “terroristas” a los movimientos sociales. Ahora bien, la Unión Europea ya avisó que no avanzará en acuerdos comerciales con Brasil, mientras esté Jair Bolsonaro en el gobierno. Por su parte, presionada por Estados Unidos, China comprará a éstos la soja que hasta hoy adquiría en Brasil. A su vez, los países árabes han comenzado a cancelar sus compras de carne brasileña como represalia por el acercamiento de Brasilia a Tel Aviv. Bolsonaro se ha convertido así en el mayor impedimento del agronegocio brasileño.
Tampoco está sirviendo al sistema financiero, que apostó todas sus cartas a la reforma jubilatoria que Bolsonaro haría para regalar a los bancos privados los ahorros públicos. Después del choque entre el presidente de la República y el de Diputados de este último fin de semana el mandatario va a desistir de impulsar una reforma tan extremadamente impopular y que le puede costar el poder.
De la misma manera defraudó a los medios de comunicación conservadores que lo apoyaron por miedo a que el PT regulara el mercado de los medios. En cambio, Bolsonaro redujo la pauta publicitaria oficial, se comunica con sus seguidores sin mediaciones a través de las redes sociales y tiene a los conglomerados de la comunicación y a los periodistas entre sus principales enemigos.
Igualmente el Congreso perdió poder. La política fue criminalizada, no existen más los tradicionales acuerdos entre el Ejecutivo y los parlamentarios que lo apoyan y quien quiere algún cargo público debe negociarlo con el general Santos Cruz.
Finalmente, los militares. Se supone que fueron los grandes vencedores, porque ocupan un sinfín de cargos en el gobierno y la administración pública y se salvarían de la reforma previsional, pero Brasil nunca estuvo tan entregado a norteamericanos e israelíes como ahora. Están corriendo un gran riesgo de que Bolsonaro los arrastre en su caída.
Este escenario ha hecho que el sistema político, económico y judicial haya vuelto a funcionar en modo golpe. El sábado pasado Merval Pereira, principal columnista de Globo, escribió que Bolsonaro carece de realismo y avisó que han comenzado a moverse las placas tectónicas de la política. Este martes 26, en tanto, la Federación de la Industria va a reunir en São Paulo a 500 empresarios con el vicepresidente Hamilton Mourão. Las empresas industriales están sufriendo fuertemente el estancamiento económico y temen la agudización de la depresión por la política neoliberal de Paulo Guedes, así como a la competencia desleal que la apertura indiscriminada de las fronteras está trayendo.
Es evidente que la elite ya está buscando cómo librarse de Bolsonaro, que, a su vez, tratará de apoyarse en Donald Trump para seguir en el Planalto. Los Estados Unidos son los únicos para quienes Bolsonaro no es un problema, pero el presidente sabe que después de Michel Temer puede tocarle a él. Como dice el viejo refrán español, “si ves las barbas de tu vecino mesar, pon las tuyas a remojar”.

viernes, 15 de marzo de 2019

EE.UU. e Israel se han convertido en narcoestados

El narcotráfico guía la política continental de Washington

Las denuncias contra los gobiernos de Argentina, Brasil y Colombia muestran que el crimen organizado es el verdadero motor de la estrategia norteamericana
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
14 de marzo de 2019

Eduardo J. Vior
“Estamos frenando la entrada de las bandas por nuestras fronteras, como en la frontera Norte, que ahora con el apoyo del narcotráfico…” El fallido de Mauricio Macri en su discurso del 1º de marzo ante la Asamblea Legislativa fue revelador de la colusión entre el gobierno de Cambiemos, los medios hegemónicos, el núcleo central de la Justicia Federal y el narcotráfico administrado por norteamericanos e israelíes, tal como lo evidencia la investigación judicial sobre los desmanes de Marcelo D’Alessio Israelson. 

El narcotráfico ha dejado de ser una mera actividad criminal, para convertirse en el motor de la dominación imperial.Venezuela está hoy tratando de superar los efectos del apagón que desde el pasado jueves 7 dejó al 70% del país sin electricidad. Si bien los técnicos de Corpoelec (Corporación Eléctrica Nacional) comenzaron el sábado a restablecer la conexión, las caídas se repitieron y el pasado martes 12 todavía había zonas sin luz. En distintas partes se reportaron saqueos a supermercados y tiendas, pero en general la situación permaneció pacífica.

Según el gobierno bolivariano, originariamente el control automatizado de regulación del sistema de la Central Simón Bolívar, conocida como El Guri, sufrió una agresión cibernética a la que siguieron ataques a otras 180 subestaciones. El Vicepresidente de Comunicación, Jorge Rodríguez acusó por el ataque al senador cubano-norteamericano Marco Rubio, al secretario de Estado Mike Pompeo y al autoproclamado presidente Juan Guaidó.

De acuerdo a Ecoanalítica, el atentado costó a la economía venezolana 875 millones de dólares. En una confesión indirecta, el domingo Forbes escribió que los sabotajes eléctricos se realizan para “socavar a Estados foráneos”. Por más que el sistema eléctrico venezolano está debilitado por la falta de inversiones, las sanciones norteamericanas y errores de gestión, sólo la hipótesis del atentado puede explicar una caída tan masiva. Frente a esta agresión, el presidente Nicolás Maduro suspendió las clases y las jornadas laborales entre el viernes 8 y el miércoles 13 de marzo.

Con el apagón se busca agudizar las vulnerabilidades del país y medir su capacidad defensiva. El ataque ocurrió, cuando la economía comenzaba a recuperarse. Una baja de los precios en alimentos ha reducido la crispación de principios de año, mientras que la reestructuración del mercado cambiario logró contener la suba de las divisas en el mercado negro. Por estas mejoras, pero también por la disciplina y organización de la población, se ha impuesto la calma. Fue así que las movilizaciones convocadas por la oposición para el martes 12 fracasaron completamente.

En este contexto, la cancillería venezolana ordenó el retiro del personal diplomático norteamericano, después de que fracasó el diálogo entre ambos países para el mantenimiento de una oficina de contacto. La medida perjudica ante todo a los norteamericanos y a Juan Guaidó, quien necesitaba la permanencia de la oficina de contacto, para sugerir que su “gobierno” mantiene relaciones diplomáticas normales con Washington. Similar efecto negativo tuvo la publicación en The New York Times del domingo de una investigación que demuestra que fueron agitadores antichavistas quienes el 23 de febrero pasado incendiaron dos camiones con “ayuda humanitaria” en la frontera colombo-venezolana.

La estrategia confrontativa del liderazgo opositor venezolano ha fracasado y Washington debió asumir la iniciativa con ataques como los del Guri, sabotajes y terrorismo.

El pasado jueves 7 el gobierno norteamericano acusó nuevamente al ministro de Industria venezolano Tarek El Aissami por narcotráfico, hecho ya negado en numerosos ocasiones y para el cual no hay pruebas. Por el contrario, El Aissami fue –entonces, como Vicepresidente de la República- quien en 2017 informó que, después de la expulsión de la DEA en 2005 se había detenido a cientos de jefes de bandas de narcotráfico y habían aumentado geométricamente los decomisos.

No hay evidencia alguna de que el gobierno venezolano, como tal, esté implicado en el tráfico de drogas, aunque Venezuela tiene en el mismo una posición estratégica, ya que está en la ruta desde Colombia hacia EE.UU. y África Occidental (Senegal), por donde sigue hacia Europa. Pero, además, el país abastecía antes a Colombia la gasolina imprescindible para la elaboración de la cocaína. La coca peruano-boliviana, los laboratorios colombianos y el diluyente venezolano son componentes insustituibles e inseparables de la economía de la droga. Tanto más han golpeado al narcotráfico la estatización de PDVSA a partir de 2003 y el control del cultivo de coca en Bolivia dispuesto por Evo Morales. No obstante, el bajísimo precio de la gasolina en Venezuela sigue induciendo su contrabando a Colombia por las “trochas” (los pasos fronterizos clandestinos) y hace muy difícil el control del contrabando y del tráfico en la frontera.

Múltiples investigaciones han demostrado que la DEA no combate el narcotráfico sino que lo administra, para mantener viva la epidemia internacional de drogadicción, destruir las economías de los países controlados, sostener a bandas criminales, grupos paramilitares y financiar todo tipo de operaciones ilegales con las pingües ganancias resultantes. De este modo el Estado norteamericano puede operar en numerosos países sin aumentar su gasto público ni pedir permiso al Congreso. Sin embargo, la red de intereses nacionales e internacionales alimentada por esta economía ha desarrollado una dinámica propia. El narcotráfico ya no es más un mero instrumento de la política norteamericana y se ha convertido en su impulsor, al menos en América Latina.

La revista colombiana Semana denunció en su último número que “tanto el presidente Duque como el fiscal general de la Nación y el ministro de Defensa parecen, y a lo mejor son, funcionarios de la DEA”. En tanto, el pasado lunes 11 Paraguay expulsó a Brasil a Thiago Ximenes, presunto narcotraficante y aparente miembro del Primer Comando Capital (PCC), después de que Argentina se negara a pedir su extradición. También el martes 12 se reunió la comisión bicameral del Congreso paraguayo que citó a declarar al expresidente Horacio Cartes por sus vínculos con el cambista y banquero brasileño-paraguayo Dario Messer, hoy prófugo de las justicias de Brasil y Paraguay. El financista, muy cercano al primer ministro israelí Benyamin Netanyahu, está involucrado en el lavado de dinero del narcotráfico en todo el Cono Sur y durante años hizo lobby por Israel. Políticos de la mayoría conservadora, ganaderos del centro-oeste de Brasil y grandes iglesias pentecostales lavan ganancias por narcotráfico.

Finalmente, en Argentina el aparente espía de la DEA Marcelo D’Alessio Israelson continúa detenido y acusado por el juez Ramos Padilla de integrar una asociación ilícita dedicada a extorsionar a empresarios y a espiar a periodistas. En el expediente se demuestra que servicios de inteligencia norteamericanos e israelíes intervienen en la política argentina, manipulan la justicia y los medios, administran el tráfico de drogas y secuestran personas que sacan ilegalmente del país. Especialmente interesante es una comunicación entre D’Alessio y el venezolano-argentino Alejandro Goldenberg (representante de Guaidó en Argentina), reproducida en el expediente, en la que el primero ofrece al segundo “extraer” a personas en un avión de 16 plazas que tiene disponible, o sea sacar ilegalmente de Argentina a personas secuestradas para interrogarlas bajo tortura. Ahora bien, un avión de ese tamaño no llega más allá de Paraguay donde, evidentemente, tienen su base y sus centros de detención ilegal.

El ataque contra Venezuela tiene como finalidad principal controlar su petróleo y con él presionar a Rusia, por lo que ésta ya ha advertido que no dejará caer al gobierno bolivariano. Pero el control sobre sus hidrocarburos apunta también a abastecer la industria de la cocaína que sostiene la política de EE.UU. e Israel en el continente. Sin embargo, más allá de los déficits democráticos que puedan achacarse al gobierno venezolano, es evidente que su pueblo sigue firme y disciplinado y que no se deja llevar por provocaciones. Quizás la fuerza moral de los pueblos sea la barrera más fuerte que se pueda oponer al narcoimperialismo.