miércoles, 10 de enero de 2018

Por una convivencia sin exclusiones

Sólo la paz trae prosperidad para tod@s

La distensión que se insinúa en Corea, la reconstrucción de Siria y los recientes mensajes del Papa Francisco vinculan la convivencia con el progreso compartido
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
10 de enero de 2018
El imprevisto nexo que el presidente Donald Trump estableció entre su acompañamiento de las conversaciones intercoreanas y la renegociación del acuerdo de libre comercio con Corea del Sur confirmó la misma relación entre prosperidad económica y paz que puede verse en la reconstrucción de Siria y en los recientes mensajes papales.

Pickups por paz

El gobierno de Corea del Norte anunció este martes 9 que enviará atletas y una delegación de alto nivel a los Juegos Olímpicos de Invierno del próximo mes. Durante una reunión realizada en Panmunjon, en la zona desmilitarizada entre ambos estados, Pyongyang dijo que además enviaría espectadores, artistas y un equipo de taekwondo.

Por su parte, la delegación surcoreana planteó organizar reuniones entre familias divididas a ambos lados de la frontera durante el Año Nuevo Coreano, el próximo 16 de febrero, en coincidencia con los Juegos. Seúl propuso, además, que ambos países marchen juntos durante la ceremonia inaugural y anunció que estudiará, junto con la ONU, suspender temporalmente las sanciones a su vecino.

Corea del Sur también quiere restablecer el contacto entre las fuerzas militares, para evitar “accidentes”. En tanto, Pyongyang se opone a que en las conversaciones se hable sobre las armas nucleares, porque es un tema que sólo atañe a su relación con los Estados Unidos.

Esta reunión fue posible, después de que en su mensaje del 1º de enero el presidente de Corea del Norte, Kim Jong-un, esbozó la posibilidad de que atletas norcoreanos participen en los Juegos que se celebrarán del 9 al 25 de febrero en Pyeongchang, 126 km al este de Seúl, pero el anuncio fue el resultado de una larga negociación secreta entre ambos gobiernos.

Lo interesante del suceso histórico es el nexo que el presidente norteamericano Donald Trump impuso entre su apoyo al diálogo y la renegociación del acuerdo de libre comercio entre Corea del Sur y su país (vigente desde 2012) que comenzó el viernes pasado. Dado que el déficit comercial norteamericano en su intercambio con Surcorea se duplicó desde la firma del acuerdo, Trump pretende, sobre todo, mantener el arancel de 25% que EE.UU. impone a las importaciones de pickups coreanas, lo que afectaría enormemente a Hyundai y Kia. ¿Pone el presidente el mantenimiento del arancel como condición para apoyar el proceso de distensión? Y, en este caso, ¿quién compraría las camionetas sobrantes? El único mercado en condiciones de absorber ese excedente es el chino. ¿Existe, entonces, algún acuerdo entre China, ambas Coreas y EE.UU., para que Beijing financie con sus compras la pacificación de Corea? Si así fuera, los cuatro habrían dado prueba de una creatividad insospechada.

Renaciendo entre las ruinas

Mientras que el llamado Califato se ha hundido en las arenas del desierto y el Ejército Árabe Sirio continúa su avance contra al Qaeda en el noroeste del país, más de 500 inversores extranjeros han encarado nuevos negocios en Siria durante 2017.

El ente de facilitación de inversiones Damascus Cham Holding ha anunciado que ha firmado un contrato por aproximadamente $270 millones de dólares para la construcción de un centro comercial y otros edificios en el distrito de Al Razi, en Damasco. Asimismo una delegación parlamentaria brasileña ha visitado Siria para impulsar el intercambio bilateral, identificar puntos de interés comunes para nuevas inversiones y normalizar las relaciones diplomáticas. En tanto, en un encuentro con el ministro sirio de Turismo el embajador libanés informó que empresarios de su país tienen interés en la reconstrucción postbélica de la economía siria.

En el mismo sentido, Damasco está impulsando la reconstrucción de la provincia de Alepo. Para ello el presidente Bashar al Assad envió allí recientemente al primer ministro Imad Jamis quien discutió iniciativas y programas con inversores locales. Hasta 2011 Alepo era el nudo manufacturero e industrial de Siria y las autoridades pretenden devolverle ese rol, para incrementar la producción local y reducir la dependencia actual de las importaciones. Aunque el relanzamiento de la economía siria va a precisar ingentes inversiones externas, las iniciativas descritas ratifican el efecto positivo de la pacificación sobre el desarrollo de la economía y la prosperidad de todos los habitantes.

70 años después, una nueva definición de los derechos humanos

En la recepción anual a los embajadores acreditados ante el Vaticano, el lunes 8, al igual que en su mensaje del 1º de enero en ocasión de la Jornada Mundial por la Paz, el Papa Francisco puso en el centro de sus preocupaciones la necesidad de redefinir los derechos humanos. El mismo sentido tendrán durante su visita a Chile entre el 15 y el 18 de enero su concelebración con guías espirituales mapuches en Temuco y su mensaje sobre las migraciones en Iquique.

El eje central de la visita de Francisco a Chile pasará por la proyección universal que él piensa darle al tratamiento del conflicto con los pueblos originarios por la tierra y a la integración de las y los inmigrantes.
Uno de los efectos secundarios de la política internacional de Donald Trump ha sido que EE.UU. ha abandonado el discurso universalista de defensa de los derechos humanos, para justificar sus intervenciones en todo el mundo. Trump, por cierto, aspira a que los demás países del mundo imiten el modelo norteamericano, pero no le atribuye ninguna validez universal.

Ha quedado, por lo tanto, vacío el espacio de la dirección espiritual del mundo y el Papa quiere ocuparlo. Para ello, aprovechando el 70º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que se cumplirá el próximo diciembre, Francisco pretende instalar un nuevo paradigma comunitario, en armonía con el entorno natural, la justicia social, la libertad no egoísta y la igualdad en la dignidad de las personas y los pueblos. Ésa es la revolución que piensa desatar desde Chile.

Sin paz no hay negocios para todos. Donald Trump quiere que sus empresarios hagan negocios con todo el mundo y, para ello, necesita la paz. A diferencia de los globalistas, la guerra no es su negocio y no por bondad, sino por el interés de los grupos que representa. La guerra permanente ha aumentado sideralmente el déficit público de EE.UU., desviado recursos necesarios en el interior y retrasado su economía. Es quizás interesante que un presidente norteamericano reaccionario, uno sirio nacionalista y un Papa universalista y popular coincidan en sus intereses. Si es así, podremos mirar 2018 con optimismo.

lunes, 8 de enero de 2018

Trump regatea el precio de la paz en Corea

Los secretos detrás del diálogo entre Corea del Norte y del Sur

Trump parece dispuesto a tolerar que ambas Coreas se aproximen a cambio de que se renegocie el acuerdo de libre comercio entre Seúl y Washington

por Eduardo J. Vior*

Cuando mañana martes 9 se reúnan las delegaciones de ambos estados coreanos, para definir la participación de los jóvenes patinadores sobre hielo norcoreanos Ryom Tae-Ok y Kim Ju-Sik en los Juegos Olímpicos de invierno de febrero próximo, nadie cree que los altos funcionarios se limiten a reservar el hotel para los dos postadolescentes. Durante 2017 la tensión en Asia Oriental ha escalado, hasta plantear el riesgo cierto de una guerra nuclear, por lo que el diálogo entre Seúl y Pyongyang despierta enormes expectativas, sobre todo por la ligazón que el presidente norteamericano ha impuesto entre la distensión en Corea y las relaciones económicas de su parte sur con Estados Unidos.
El pasado viernes 5 los dos gobiernos han anunciado su acuerdo para reunirse al más alto nivel este martes y concertar la participación de los dos únicos atletas norcoreanos calificados para los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán del 9 al 25 de febrero en Pyeongchang, 126 km al este de la capital surcoreana.
La reaproximación se hizo posible, cuando en su discurso de Año Nuevo el presidente de Corea del Norte, Kim Jong-un, avisó, por un lado, que sobre su escritorio tiene siempre disponible el botón nuclear, pero, por el otro, manifestó el interés de su gobierno en enviar atletas a Pyeongchang. La respuesta positiva del Presidente surcoreano Moon Jae-in no se hizo rogar. En rápida sucesión ambas partes agendaron en los días siguientes este encuentro. Para mejorar el clima, entonces, Estados Unidos y Cora del Sur cancelaron el jueves las maniobras militares anuales que debían realizarse en marzo próximo. En estos ejercicios toman parte cientos de miles de efectivos, por lo que son percibidos por el Norte como una provocación.

Se trata de la primera reunión entre ambos estados desde diciembre de 2015 y representa un importante triunfo para el presidente surcoreano Moon Jae-in, quien asumió en mayo pasado, después del juicio polí- tico que depuso a su antecesora por corrupción, y ha llevado desde entonces una prudente línea para distender el vínculo con el Norte. En el mismo contexto se supo extraoficialmente que en el último semestre ha habido varias reuniones secretas entre representantes de ambas repúblicas, en las que los delegados del Sur buscaron alentar a sus compatriotas del Norte a enviar deportistas a los Juegos Olímpicos.
A pesar de que medios y analistas conservadores –tanto en Corea del Sur como en Japón y EE.UU.- inmediatamente advirtieron que Corea del Norte sólo busca ganar tiempo, que nunca ha abandonado su objetivo de conquistar militarmente el Sur y que Seúl debe guardarse de hacerle demasiadas concesiones, una encuesta realizada en el Sur inmediatamente después del discurso de Kim mostró que el 76% de los ciudadanos apoya que deportistas norcoreanos participen en los juegos de febrero.

El peso de la sanción
Desde Washington, el presidente Donald Trump consideró el martes que la propuesta de Kim es una muestra de que las sanciones “y otras presiones” impuestas a Pyongyang estaban empezando a tener un impacto. “Quizás sean buenas noticias, tal vez no, ya veremos”, escribió en Twitter.

Luego de que, en cumplimiento de las sanciones impuestas por la ONU, barcos surcoreanos interceptaron en aguas internacionales respectivamente en septiembre y diciembre navíos de terceros paí- ses que llevaban petróleo y gas para Corea del Norte, el gobierno de este país probablemente percibió que debía modificar su conducta internacional. Sin embargo, las sanciones también tienen costos para Estados Unidos. “Un corte total en los suministros de petróleo reduciría drásticamente la producción de alimentos para la población civil”, explicó esta semana David von Hippel, del Instituto Nautilus de Seguridad y Sostenibilidad, en un reportaje para NBC News. “Si otros países no donan alimentos, el bloqueo va a producir una hambruna”. De hecho, tanto Rusia como China han permitido oficiosamente que camiones con hidrocarburos abastezcan a Norcorea.

A pesar de los resquemores subsistentes sobre las intenciones de Kim, un análisis cuidadoso del anuncio de Corea del Norte del 3 de enero sobre la reapertura de la comunicación con el Sur indica la seriedad de su ofrecimiento: reconoce en pie de igualdad al gobierno de Corea del Sur, compromete al presidente Kim en la búsqueda del diálogo y prevé que nuevos encuentros pueden seguir al de este martes.

Paz por pickups
Entre tanto, el viernes pasado las delegaciones de Estados Unidos y Corea del Sur completaron la primera ronda de negociaciones sobre la revisión del acuerdo bilateral de libre comercio de 2012. Al levantarse de la mesa, los representantes de ambos países reconocieron que “todavía hay mucho que discutir” para alcanzar un nuevo acuerdo. El déficit comercial de EE.UU. en su intercambio con Surcorea se duplicó desde la firma del acuerdo. En 2016, por ejemplo, más del 90% de las pérdidas se originaron en el sector automotriz. 

Desde que asumió la presidencia hace un año, Donald Trump sacó a su país del Tratado de Libre Comercio para Asia y el Pacífico, impuso nuevas negociaciones con Canadá y México sobre la revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por su sigla en inglés) e impulsó la renegociación del acuerdo de 2012 con Corea del Sur. Particularmente en este caso los negociadores norteamericanos tendrán que buscar un equilibrio entre las prioridades que les impone la agenda doméstica y la necesidad de contener el programa nuclear norcoreano. Trump tiene prisa en lograr un nuevo acuerdo con Corea del Sur, para usarlo como ejemplo en las negociaciones sobre el NAFTA y poder presionar a China, para que limite sus exportaciones hacia EE.UU. Para Washington es prioritario mantener el arancel del 25% sobre las importaciones de pickups surcoreanas, que, según el acuerdo vigente, debía ser eliminado hasta 2019. Los dos mayores exportadores de estos vehículos son Hyundai y Kia, que dependen completamente de estas exportaciones, dado el pequeño tamaño del mercado local. A su vez, Surcorea se defiende de las importaciones norteamericanas con una serie de barreras no arancelarias que los estadounidenses quieren derribar.

Las empresas surcoreanas sospechan que Washington pretende subir la cuota de 25.000 vehículos por fabricante que hoy pueden entrar a Corea y obligar al país asiático a subir el actual límite de emisión de dióxido de carbono que los estadounidenses consideran discriminatorio.

Obviamente, se podrá especular durante años sobre el motivo del acercamiento entre ambas Coreas que, por lo que se ve, no es tan repentino. Lo real es que Seúl y Pyongyang se re- únen este martes, para acordar el modo de participación de los atletas del Norte en los Juegos Olímpicos de invierno, al mismo tiempo que Seúl y Washington discuten cómo mantener el tratado de libre comercio de 2012 reduciendo la exportación de pickups a Estados Unidos.

Si Trump quiere demostrar que es capaz de negociar a lo macho para proteger la producción norteamericana, deberá compensar a Hyundai y Kia por las pérdidas que sufrirán. El único mercado alternativo en condiciones de absorber este exceso de producción es el chino. ¿Está dispuesto Beijing a actuar como garante de las negociaciones de paz en la península coreana comprando las camionetas que ya no se encaminarán allende el Pacífico? Si es así, Donald Trump, Xi Jinping, Kim Jong-un y Moon Jae-in habrán realmente revolucionado las formas de la diplomacia mundial.
*Especial para BAE Negocios
  • Turismo en DMZ
La Zona Desmilitarizada de Corea (conocida como DMZ por sus siglas en inglés) es una franja de seguridad militar establecida tras la firma del alto al fuego de la Guerra de Corea (1950-1953). Y en los últimos tiempos se convirtió en un destino turístico muy visitado, especialmente entre los extranjeros. En el Parque Imjingak (Parque Nuri de la Paz) se exhiben reliquias históricas de Corea y artículos bélicos utilizados durante la guerra. El parque es capaz de albergar a 25.000 personas y tienen lugar diversas actuaciones. Tiene miradores y un jardín con 3.000 molinetes.
  • 21% disminuyó el índice de deserciones norcoreanas
El número de norcoreanos que desertaron a Corea del Sur cayó un 21 por ciento en 2017 hasta su mínimo desde la llegada al poder hace seis años del líder Kim Jong-un por los controles fronterizos, según datos del Gobierno surcoreano. En total, 1.127 norcoreanos llegaron al Sur el año pasado comparado con los 1.418 que lo hicieron en 2016. La cifra de 2017 es la menor desde que llegó al poder en diciembre de 2011 el líder norcoreano Kim Jong-un, que ha reforzado desde entonces fuertemente los controles fronterizos para evitar las huidas. El número máximo de desertores se alcanzó en 2009 con 2.914, aunque las cifras han ido a la baja.
  • 7,4% se redujo el superávit interanual de Corea del Sur
El superávit por cuenta corriente de Corea del Sur se redujo un 7,47 % interanual el pasado noviembre hasta los 7.430 millones de dólares por el fuerte aumento del déficit en la cuenta de servicios, según datos del Banco de Corea (BoK). El déficit en la cuenta de servicios, que mide los pagos por exportación e importación, se incrementó un importante 80% con respecto a noviembre de 2016 hasta situarse en los 3.270 millones de dólares. La ampliación del saldo negativo en responde al aumento del número de surcoreanos que viajaron al extranjero y el de los servicios comerciales extranjeros, indicó el BoK.
  • 3,9% fue el crecimiento del PBI en Corea del Norte
La economía norcoreana fue impulsada por la minería, que creció un 8,2% sobre todo por la producción de carbón y plomo. La industria manufacturera se expandió un 4,8%, mientras que el sector de suministros públicos (agua, electricidad y gas) se disparó un 22,3%. El comercio exterior se incrementó un 4,7% hasta los 5.600 millones de euros, un 90% del cual se intercambió con China. La inversión en el programa de armamento nuclear -en 2016 se llevaron a cabo dos pruebas atómicas y más de 20 disparos de misiles- también dio un empujón a la economía, según el Banco de Corea con sede en Seúl, ya que Corea del Norte no publica datos.
  • 7,7% se incrementó la inversión extranjera directa
Corea del Sur registró volumen récord de inversión extranjera directa en 2017 gracias al interés en el sector de tecnologías de la información pese a la crisis generada en la península por el programa armamentístico del Norte. Para todo 2017 se cerraron acuerdos de inversión valorados en unos 22.940 millones de dólares, lo que supone un 7,7 por ciento más con respecto al volumen de 2016, según un informe publicado hoy por el Ministerio de Comercio, Industria y Energía. La cifra fue de unos 9.360 millones de dólares, tan solo para el periodo octubre-diciembre, lo que supone también un récord histórico trimestral.

domingo, 7 de enero de 2018

Peligra el acuerdo nuclear de 2015

Trump lo hizo: se metió en la crisis de Irán y unió al oficialismo con la oposición
De todos modos, las manifestaciones dejaron 21 muertos, cientos de heridos y más de 500 detenidos y desnudaron la situación del presidente Rohaní, que parecía monolítica
por Eduardo J. Vior
Tiempo Argentino
7 de enero de 2018
  

AFP

¿Torpeza o mala intención? El balance lo define: el presidente iraní Hasán Rohaní perdió poder, mientras que el líder espiritual de la República, el ayatolá Seyed Alí Jamenei, y la Guardia Revolucionaria resultaron vencedores. Ambos rechazan el acuerdo nuclear de 2015 con el Grupo 5+1 (EE UU, Gran Bretaña, Francia, Rusia, China + Alemania), lo mismo que el presidente estadounidense. ¡Qué casualidad!
 
El jueves 4, Rusia rechazó el pedido de EE UU para que el Consejo de Seguridad se reuniera y tratara la crisis en Irán. El vicecanciller ruso denunció en la ocasión que Washington se aprovecha de la crisis iraní para incumplir el acuerdo nuclear de 2015.

Entre el 28 de diciembre y el 2 de enero varias ciudades de Irán fueron escenario de protestas contra la situación económica del país que rápidamente degeneraron en acciones violentas contra instalaciones oficiales y puestos policiales, con un saldo final de 21 muertos, numerosos heridos y 500 detenidos.
La primera reacción del presidente iraní Hasán Rohaní, el 1º de enero, fue tibia. Reconoció el derecho de la población a protestar contra la política económica, pero advirtió que no se debía trasgredir los límites constitucionales.

En cambio, al día siguiente, Jamenei, acusó a potencias extranjeras de crear disturbios en la República Islámica. No especificó a quién se refería, pero el vocero de los Guardianes de la Revolución, el general de brigada Ramezan Sharif, denunció el "apoyo de EEUU, del régimen sionista (por Israel) y de los sauditas" a los manifestantes.

Respondiendo a la convocatoria de su conducción, centenares de miles de iraníes de todas las tendencias se manifestaron el miércoles en Teherán y otras nueve ciudades del país, para respaldar la República Islámica y rechazar la intromisión extranjera. No hubo diferencias: "reformistas" y "conservadores" marcharon codo a codo. Como corolario de la gigantesca movilización, el comandante de la Guardia Revolucionaria, el general Mohammad Alí Yafari, pudo anunciar esa noche el fin de la sedición.

Debilitado
En mayo pasado, Hasán Rohaní fue reelecto como presidente de Irán con el claro mandato popular de reducir la pobreza, crear trabajo (la tasa de desempleo asciende al 13%, pero entre los jóvenes llega al 30%), bajar la inflación (10%), conseguir inversiones productivas (para superar la extrema dependencia de los hidrocarburos) y combatir la corrupción. El pueblo iraní había depositado enormes esperanzas en los frutos económicos del acuerdo nuclear de 2015 que se frustraron por el bajo precio del petróleo, el boicot del gobierno de Trump al pacto y los enormes gastos que depara el apoyo persa a los aliados en la región. Cuando en diciembre pasado, entonces, el presidente presentó un proyecto de presupuesto para el año fiscal que comienza en marzo próximo previendo aumentos en los precios de los combustibles y en algunos impuestos, rebalsó el cubo. Miles de personas salieron a las calles en el interior del país, en parte –como se comprobó– azuzadas por mensajes originados en Arabia Saudita. 

Como conclusión de la semana de agitación, el presidente Rohaní quedó muy debilitado, mientras que, al fortalecerse Jamenei y la Guardia Revolucionaria, se retrasarán tanto el cumplimiento del pacto nuclear como la apertura de la economía a inversiones occidentales.

El modo en que se resolvió la crisis político-social de fin de año perpetúa el empate estratégico entre los tecnócratas y "bazaaris" (los comerciantes de los tradicionales mercados del país, interesados en traficar con los países occidentales), por un lado, y la jerarquía chiíta, el ejército y la Guardia Revolucionaria, por el otro, que temen perder soberanía. Este impasse afecta no sólo el crecimiento de la economía, sino también el acuerdo nuclear, lo que daña, a su vez, los intereses de Rusia, Turquía y Alemania.

Vladimir Putin necesita que el pacto de 2015 tenga éxito para que se distienda la situación en Oriente Medio con Rusia como árbitro. Alemania y Turquía, por su parte, esperan que el acuerdo aliente las inversiones y el comercio con el país persa. Saudiarabia e Israel, por el contrario, boicotean el acuerdo nuclear, para mantener a Irán como enemigo e impedir una paz que los obligaría a reformas internas. Donald Trump, finalmente, quiere mantener el pacto en el limbo, para fijar las condiciones de las negociaciones sobre el futuro de la región.

El mantenimiento del statu quo garantiza la repetición de las crisis en Irán y de los enfrentamientos en todo Oriente Medio, por lo menos hasta que uno de los bloques se canse o ambos alcancen un acuerdo llevadero. «

viernes, 5 de enero de 2018

Elpueblo persa derrota la conspiración

El laberinto iraní

Las protestas sociales de año nuevo debilitaron al presidente Rohaní y a las aspiraciones de Trump y fortalecieron a un poder interno que enfrenta el desafío de superar su crisis
Foto: AP

Consecuente con sus hábitos empresariales, Donald Trump pretexta las protestas sociales que se sucedieron en Irán entre el 28 de diciembre y el 2 de enero, para incumplir las obligaciones contraídas en el acuerdo nuclear con el país persa. Sin embargo, la unidad suprapartidaria de los iraníes, las masivas movilizaciones de apoyo a la República Islámica y la intervención de Rusia y Turquía desbarataron la estrategia, aunque la situación esté lejos de ser estable.

“Los procesos internos en Irán no tienen relación con las funciones del Consejo de Seguridad”, declaró el jueves el vicecanciller ruso Serguéi Riabkov, para rechazar el pedido norteamericano de que el Consejo de Seguridad de la ONU se reúna de urgencia para debatir la crisis en Irán. En su opinión, EE.UU. se aprovecha de la tensión social que reina en ese país para incumplir al acuerdo nuclear suscripto en 2015 entre Teherán y el sexteto de negociadores internacionales.

Desde hace una semana varias ciudades de Irán han sido escenario de protestas contra la situación económica del país. Las manifestaciones callejeras comenzaron días después de que el presidente Hasán Rohaní presentó un proyecto de presupuesto para el año fiscal que comienza en marzo próximo en el que se prevén aumentos de combustibles y de impuestos, cuando la situación económica es mala por el aumento de precios de alimentos y la insolvencia de algunos bancos. La tasa de inflación anual está en el 9,6%, mientras que el desempleo alcanza el 13%, pero entre los jóvenes supera los 30 puntos.

Si bien las protestas no estaban autorizadas, las autoridades no las impidieron, y fueron escalando con el correr de los días. El 1º de enero el presidente Rohaní advirtió que el derecho del pueblo a expresar su opinión no incluye la ruptura del orden constitucional. Sin embargo, como la violencia aumentó, provocando la muerte de 21 personas y decenas de heridos, el martes el jefe espiritual de la República Islámica, el ayatolá Seyed A. Jamenei, acusó públicamente a “enemigos externos” por los ataques contra unidades de policía. Inmediatamente después la Guardia Revolucionaria Iraní intervino apoyando a la policía y reprimió el alzamiento, deteniendo a centenares de activistas.

Las autoridades iraníes atribuyen la radicalización de las protestas al apoyo que éstas habrían recibido de EEUU, Arabia Saudí e Israel. Nada más comenzadas las manifestaciones, Donald Trump tuiteó que “el pueblo de Irán está actuando contra el brutal y corrupto régimen. ¡Estados Unidos está vigilando!”. Además, la contrainteligencia iraní reveló que la mayoría de los mensajes llamando a protestas fueron lanzados desde Arabia Saudita. A ellos se sumó Netanyahu quien tuiteó que “valientes iraníes están saliendo a las calles”.

La evidencia de esta intromisión unió a la opinión pública iraní en un sentimiento nacionalista. Desde que Donald Trump descertificó el acuerdo nuclear en agosto pasado, nadie allí espera nada bueno de EE.UU. Además, al comenzar las protestas, el mandatario calificó a los persas de “muertos de hambre”. A esto se suman la muerte de miles de peregrinos iraníes en La Meca y los asesinatos de científicos persas por los servicios israelíes, por lo que saudíes e israelíes son muy mal vistos por los iraníes.

Respondiendo al llamamiento del ayatolá, el miércoles millones de manifestantes ganaron las calles en por lo menos diez ciudades gritando consignas contra EU.UU. e Israel. Apoyado en la masiva reacción popular, a su vez, el general Mohammad Alí Yafari, comandante de la Guardia Revolucionaria, proclamó pocas horas después el triunfo sobre el intento subversivo.

Hasta los reformistas más liberales condenan las acciones violentas de los últimos días, aunque siguen reclamando que las autoridades sean más enérgicas en la lucha contra la corrupción y la extendida pobreza.

La crisis puso de manifiesto la incapacidad de Rohaní para aprovechar el progresivo levantamiento de las sanciones económicas desde la firma del pacto nuclear, para fomentar inversiones, crear trabajo y diversificar la economía, superando su extrema dependencia de la exportación de petróleo y gas. El presidente fue reelecto en 2017 por otros cuatro años con la promesa de mejorar la situación económica, pero la crisis continúa y el anuncio de aumentos de precios e impuestos enfureció a mucha gente.

Significativamente, las fuerzas de seguridad no hicieron nada para prevenir las manifestaciones y recién intervinieron después de que Jamenei condenó las acciones violentas. El ayatolá es el gran triunfador de esta crisis. No sólo conserva un poder de convocatoria sin parangón, sino que controla directamente a la Guardia Revolucionaria, que, amén de ser la principal organización paramilitar del país, posee también un sinfín de pequeñas y medianas empresas que dan trabajo a centenares de miles de personas. Si el gobierno pretende incentivar la economía acordando con el capital occidental, pondrá en riesgo este importante sector de la economía. La mayoría de los iraníes reclama, en consecuencia, profundas reformas, pero no las promovidas por los tecnócratas filooccidentales.

Desde 1979 la nación persa se mantiene sobre una convivencia inestable entre las fuerzas populares y sectores del clero, por un lado, con los “bazaaris” (los empresarios de los tradicionales centros comerciales de sus grandes ciudades), por el otro, que desean atraer inversiones extranjeras. Hasta ahora la agresión exterior ha sido tan fuerte que ha compelido a todos los contendientes a mantener la solidaridad nacional, para no sucumbir, pero, si la creciente influencia internacional del país no da pronto frutos internos, esa solidaridad puede resquebrajarse.

La relación con Irán es el límite intraspasable que Donald Trump tiene, si pretende obligar a israelíes y palestinos a firmar la paz. Su amigo y socio Benjamin Netanjahu no puede permitirle llegar a un arreglo con los persas, porque sus aliados en la ultraderecha israelí y norteamericana lo derribarían y le harían pagar sus delitos. Por eso obliga al norteamericano a mantener una línea dura hacia Irán.

Mientras la nación persa no supere su crisis social y política, nuevas conspiraciones seguirán siendo posibles. En tanto sus principales actores sigan manteniendo su unidad nacional podrán resistir las crisis, pero ésta no es una solución duradera.

miércoles, 3 de enero de 2018

La nueva contraofensiva globalista

El Imperio contraataca

Tratando de revertir las derrotas sufridas en 2017 grupos globalistas de la oligarquía transnacional buscan recuperar posiciones en Irán, Congo, Cataluña y Patagonia
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
3 de enero de 2018

El aparato militar-industrial y de seguridad norteamericano todavía no digiere el cambio de estrategia que le ha impuesto Donald Trump e insiste en provocar guerras y secesiones que fracturen y debiliten los estados nacionales en el Sur, pero también en Europa. Cuenta para ello con poderosos aliados en Gran Bretaña e Israel, a los que se suman ejecutores benevolentes que se aprovechan de la recolonización de sus pueblos.

¿Una “revolución de colores” contra la República Islámica?

Desde que hace seis días comenzaron en la ciudad nororiental iraní de Mashhad las protestas antigubernamentales, se produjeron 25 muertes. El descontento se desató por el deterioro de las condiciones de vida de los sectores más pobres y se extendió a varias partes del país, adoptando ribetes opositores. El presidente Hasán Rohaní reconoció el pasado domingo 31 el derecho del pueblo a expresar sus críticas contra el gobierno, pero instó a respetar la Constitución. En tanto, las fuerzas de seguridad han repelido a grupos armados que pretendían ocupar estaciones de policía y bases militares.

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Shamjani, declaró el martes 2 que las manifestaciones y protestas son parte de una “guerra indirecta” de EE.UU., el Reino Unido y Arabia Saudita contra su país.

El movimiento hasta ahora se ha limitado a grupos relativamente pequeños de hombres jóvenes que demandan el fin del gobierno religioso y se ha extendido a pequeños pueblos de todo el país, pero carece de liderazgo. Con una inflación estimada en el 10% para 2017 y una tasa de desempleo del 12%, la situación de Irán no es catastrófica, aunque sí dura. El levantamiento parcial de las sanciones económicas después de la firma del acuerdo nuclear en 2015 ayudó a que el PBI crezca el 3,5% en 2017, pero todavía no basta para recuperar las pérdidas de los años anteriores. A ello se suman la corrupción, el autoritarismo y las divisiones dentro del régimen. Aprovechando un descontento objetivo, actores diversos persiguen fines políticos. La aparición de francotiradores, empero, indica la intervención de grupos subversivos. Si las fuerzas revolucionarias no restablecen rápido su unidad y satisfacen las demandas legítimas de la población, puede estallar una “revolución de colores”.

La paz no llega al corazón de África

Ocho personas murieron el domingo 31 y un centenar fue detenido en Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo, después de que el ejército reprimió una manifestación que recordaba el acuerdo firmado un año antes por el presidente Joseph Kabila y los obispos católicos, para que en diciembre de 2017 se realizaran elecciones presidenciales. Por fin, en su discurso de fin de año, el mandatario congolés garantizó que las mismas se harán el 23 de diciembre de 2018.

Entre tanto, el jueves 28 presuntos rebeldes ugandeses mataron al menos a 15 cascos azules tanzanios e hirieron a otros 53 en un asalto a una base de la ONU en el este de Congo. Un grupo islamista activo en Kivu del Norte se responsabilizó del ataque.

Se calcula que en Congo unas 5.500 personas abandonan sus hogares cada día huyendo de los más de 70 grupos armados, más de 1,7 millones de personas en 2017, lo que eleva el total de desplazados a 4 millones, más que en Siria o Yemen. Entre 1998 y 2003 se desarrolló en territorio congolés la llamada “Gran Guerra Africana” en la que tropas y mercenarios de numerosos países buscaron quedarse con alguna región del país, causando 5,4 millones de muertos, y desde entonces la violencia es endémica.

La situación empeoró aún más por la negativa del presidente Kabila a dejar el poder, después de que acabó su segundo mandato de cinco años en 2016. El mandatario asumió el poder en 2001, cuando fue asesinado su padre, y fue electo democráticamente en 2006, pero en estos 16 años no ha podido pacificar el país. Aunque se trata de la mayor nación de África, ubicada en el centro de su mitad sur, con enormes riquezas y un gran potencial, los medios internacionales silencian su tragedia, para que las grandes corporaciones mineras puedan seguir explotando ilegalmente sus recursos.

Enero de infarto entre Madrid y Barcelona

En medio del tira y afloje entre el nacionalismo conservador catalán y el centralismo conservador madrileño, el próximo 17 de enero se constituirá el parlamento regional con la composición resultante de la elección del 21 de diciembre. Ese día los diputados electos jurarán su cargo, pero cinco de ellos (el ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont y otros cuatro) están refugiados en Bruselas y otros tres (el ex vicepresidente Oriol Junqueras y otros dos) en prisión. Sin embargo, el reglamento del Parlament permite que un apoderado los represente.

Ese día también se elegirá a la mesa directiva de la asamblea. Aunque el liberal Ciudadanos es la primera minoría, no encuentra aliados suficientes y los independentistas coaligados pretenden presidir el parlamento.
El debate de investidura comenzará el último día de enero. Para ello, el candidato debe estar presente en el Parlament. En el caso de que sea Carles Puigdemont, debe abandonar Bélgica y pisar Cataluña donde sería detenido. El juez Pablo Llarena puede decretar prisión preventiva o dejarlo en libertad, pero también existe la posibilidad de que se le dé permiso para ir a la investidura.

Puigdemont pretende que el Tribunal Supremo le dé inmunidad absoluta, o sea, que le permita reasumir la presidencia de la Generalitat que tenía, cuando el gobierno central intervino la región el pasado 21 de octubre. Por su parte, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, hará depender su conducta hacia Cataluña de la prontitud con la que sea imputado en la causa por corrupción del Partido Popular (PP). Quien parece haber aprendido algo, finalmente, es Felipe de Borbón, a la sazón coronado. En su discurso de fin de año habló sólo vaguedades sobre la fractura del Estado Español, lo que representa un gran avance respecto de octubre pasado. A veces es mejor no decir nada …

El Papa defiende la paz en Patagonia

Mientras Patricia Bullrich anunciaba la formación de un comando conjunto para reprimir “la sedición mapuche” en la Patagonia, se ha confirmado que en Temuco el Papa Francisco elevará una oración el próximo 15 de enero junto a 23 representantes mapuches durante el acto ecuménico que se realizará en la capital de la región de la Araucanía.

Allí el Papa pedirá por la unidad de los pueblos indígenas y la paz en el sur de Chile. Patricio Trujillo, encargado de la organización en la región, indicó que ya partió la construcción del altar en la base aérea de Maquehue, además de la preparación del terreno y ampliación de los accesos. El eclesiástico precisó que se llevará a cabo una rogativa mapuche que se unirá a los rezos católicos.

En relación a posibles manifestaciones motivadas por la presencia de Francisco en Temuco, Trujillo declaró que la Iglesia “está tranquila”, debido a que “el pueblo mapuche es en general un pueblo de paz, de encuentro y de unión”.

El mando israelí en el Ministerio de Seguridad argentino se esfuerza por inventar un “enemigo subversivo” que permita militarizar la Patagonia y dejarla en manos de la alianza angloholandesa-israelí dominante, o sea, separarla de hecho de la soberanía argentina. Si bien en este objetivo coincide con el mando militar chileno, al otro lado de la Cordillera está más avanzado el diálogo de paz que el obispo de Bariloche recién está encaminando de este costado. Los reaccionarios a ambos lados de los pasos andinos temen la visita de Francisco, porque puede traer la paz, unir a los pueblos y evitar el dominio colonial sobre ambos costados de la Patagonia.


El Imperio no abandona la estrategia de fracturar naciones, para mejor dominar un sinfín de miniestados dispersos, pero ya no son sólo las potencias concurrentes quienes se le oponen. Desde Roma una gran fuerza ha puesto en marcha sus divisiones celestiales. Pueblos de todas las latitudes, razas y creencias están comprendiendo que sólo la unión hace la fuerza.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Sólo los estados continentales sobreviven

2017 lo ratificó: el que no se integra desaparece

por Eduardo J. Vior
Infobaires24
27 de diciembre de 2017


La intervención de Rusia en Siria desde septiembre de 2015 y el triunfo electoral de Donald Trump en noviembre de 2016 revirtieron la preponderancia del globalismo vigente desde 1989 e insinuaron la posibilidad de un cierto equilibrio de poder mundial. No obstante, las tendencias fragmentadoras siguen siendo muy fuertes y debilitan la soberanía y la libertad de los pueblos que no se agrupan.

Trump: la fuerte estrategia de un presidente débil

“America first”, la consigna con la que Donald Trump ganó las elecciones presidenciales de noviembre de 2016, es el grito de rebelión de millones de norteamericanos blancos de clase media y pobres que reaccionan contra el empobrecimiento sufrido en los últimos 40 años con un discurso xenófobo, racista y fundamentalista.

Tomando el control de la Reserva Federal a partir de febrero próximo, el presidente pretende canalizar hacia la producción la enorme riqueza transferida a la clase alta por la reciente reforma impositiva y subiendo las tasas de interés, busca que EE.UU. absorba los trillones de dólares que circulan por el mundo, pero la recuperación de la economía norteamericana requiere paz.

El caos de los primeros meses del gobierno de Trump fue rápidamente controlado por los militares poniendo a tres generales en los cargos clave del gabinete y jaqueando al equipo presidencial con la investigación sobre sus contactos rusos, pero el presidente no se rinde. Marca el curso político desde Twitter y persevera en su diplomacia personal, especialmente sobre Medio Oriente.

Más débil está en Asia Oriental, donde no logra comunicar con Xi Jinping ni Kim Jong-Un. Como, además, los generales y almirantes se salen de las casillas por intervenir, el riesgo de un estallido nuclear sigue siendo enorme. Los militares ya le arrancaron sensibles aumentos de la tensión entre Afganistán y Ucrania, pero el presidente logró reducir el apoyo de su país al terrorismo. En América Latina, en cambio, volvió la política intervencionista desde Venezuela hasta el Atlántico Sur.

China es otra vez el Reino del Medio

Desde el siglo VI ane. China se ha concebido a sí misma como el centro de la civilización. Esta percepción se vio afectada por la dominación occidental y japonesa entre 1842 y 1949, pero desde 1977 el país se desarrolla continuadamente y hoy es la primera potencia económica mundial. Hasta 2013 ese desarrollo dependió de las exportaciones. Sin embargo, el gran crecimiento produjo una creciente desigualdad social y regional, la aparición de un enorme sector financiero en las sombras y el desborde de la corrupción.

Desde que Xi Jinping asumió la presidencia en 2013, la jerarquía comenzó a mutar en una burguesía algo más ordenada. El combate contra la corrupción marcha desde entonces de la mano de la mejoría de las condiciones de vida de la población y del disciplinamiento del sector financiero. Al mismo tiempo, en esferas concéntricas, China amplía su influencia mundial. Mediante la Nueva Ruta de la Seda desde hace casi cinco años realiza gigantescas inversiones en infraestructura ferroviaria y marítima, para unir Eurasia y reducir los costos de transporte. Este programa es financiado desde el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB, por su sigla en inglés) y completado por los BRICS y un sinfín de acuerdos bi- y multilaterales. La progresiva sustitución del dólar como divisa de referencia y el abandono de los combustibles fósiles en septiembre pasado están confinando a EE.UU. a un ámbito meramente continental.

Después del exitoso 19º Congreso del Partido Comunista, que se celebró también en septiembre pasado, China se presenta como una potencia mundial y como un garante de los bienes públicos globales en base a asociaciones mutuamente provechosas. Claro que para beneficiarse de ellas, hay que negociar colectivamente y nunca aislado.

Rusia regresa a los mares del mundo

Desde que Vladimir Putin puso en vigor la nueva Doctrina de Política Exterior de la Federación, el 1º de diciembre de 2016, Rusia ha regresado a todos los mares del mundo. Con esta metáfora se hace referencia a la recuperación de su rango internacional.

A partir del éxito en Siria y del acercamiento a Turquía e Irán, Rusia se ha convertido en interlocutor central para instaurar una paz negociada en Medio Oriente y, para subrayarlo, hace pocos días ha confirmado su intención de ampliar sus bases en la costa de Siria. Trump tiene en cuenta su peso.

La estrategia mundial de Vladimir Putin se basa en las exportaciones de hidrocarburos y armas. Al mismo tiempo, el potente desarrollo de su flota de guerra ha dado a Rusia presencia en todos los mares del mundo.
Ante las sanciones europeas y la amenaza de la OTAN en los países bálticos y en Ucrania, Rusia ha girado hacia Asia y buscado la alianza china. Al mismo tiempo Putin se ha comprometido a buscar una solución negociada en Corea, mientras profundiza su alianza con Venezuela y retoma el vínculo con Cuba.

El que no se agrupa, desaparece

Mientras los estados que se integran y asocian progresan, los que se encierran en sí mismos se desintegran. El Brexit puso al Reino Unido al borde de la disolución, mientras que España sólo pudo aventar la secesión de Cataluña con una represión que la elección del 21 de diciembre demostró ser de muy corto alcance.
El golpe de estado parlamentario en Brasil en 2016 y la instauración de un Estado colonial autoritario en Argentina coinciden con su desaparición de la escena mundial. Tuvo que viajar el Papa Francisco a Myanmar, para que los militares birmanos entendieran que sólo podrían contener el separatismo rohingya mediante un acuerdo regional. Del mismo modo, la sempiterna crisis en la República Democrática del Congo –corazón del continente- sólo podrá resolverse mediante la participación de todos los países de África Central.

La decadencia norteamericana no comenzó en 2017, pero la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y su retórica nacionalista la evidenciaron. EE.UU, renunció a ser potencia y modelo mundial, para consolidar su poder dentro del Continente Americano. EE.UU., Rusia y China pujan por consolidarse como estados continentales. Sudáfrica, Irán e India los siguen como estados regionales. Alemania, en tanto, busca mantener unida la Unión Europea. El resto del mundo se debate en su incapacidad para integrarse y asegurar una vida decente para sus ciudadanos. El que no se asocia desaparece.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Hemos entregado la soberanía sobre la Patagonia

Macri saca a Argentina del mundo 

 En la misma semana el gobierno conservador fracasó en imponer su programa librecambista y evidenció su entrega de la soberanía a potencias extranjeras

 por Eduardo J. Vior
Infobaires24
20 de diciembre de 2017

“Entrar al mundo” es una remanida consigna del PRO desde la campaña electoral de 2015. Sin embargo, los cuatro fracasos internacionales acumulados durante la semana pasada dan la impresión contraria. El gobierno los ocultó, para hacer aprobar la ley previsional y la impositiva, pero la realidad es que nuestro país está entregando aceleradamente su soberanía y perdiendo protagonismo internacional.

En la OMC ganó Trump y perdió Macri

Después de tres días de reuniones la 11ª Reunión Cumbre de la Organización Mundial del Comercio terminó el miércoles 13 sin siquiera un documento final de compromiso. El gran triunfador de la reunión fue Donald Trump, cuyo delegado, Robert Lighthizer, atacó frontalmente las políticas comerciales de China y defendió el proteccionismo norteamericano. El presidente estadounidense rechaza los acuerdos multilaterales y aboga por el bilateralismo en las relaciones económicas internacionales.

En contrapartida, el gran perdedor fue Mauricio Macri, quien esperaba salir de la reunión como adalid mundial de la liberalización del comercio. Ya antes del inicio de la conferencia fue afectado por la publicidad que tuvieron las deportaciones de activistas en los medios internacionales. Su discurso en la apertura fue anodino y lleno de generalidades. Al no presentar ninguna iniciativa propia, Argentina no fue derrotada, pero brilló por su ausencia.

Macron salvó la economía argentina

En paralelo con la cumbre de la OMC, el Subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Horacio Reyser, ponía la cara para concluir las negociaciones entre la UE y el Mercosur sobre el acuerdo de libre comercio que se discute desde hace 22 años. Luego trascendió que, sin que el subsecretario lo supiera, en paralelo el asesor presidencial Fulvio Pompeo presionaba a los europeos para llegar a un acuerdo. Argentina y Brasil estaban dispuestas a conceder todo lo que sus interlocutores pidieran, pero el bloque de diez miembros de la UE que Francia acaudilla bloqueó cualquier acuerdo, para defender su producción agropecuaria. Las negociaciones se reanudarían en marzo próximo. Lo que se soñaba como una gloriosa “entrada al mundo” terminó en rotundo fracaso para Macri. Es que, en momentos en que los bloques económicos se cierran, el gobierno argentino desprotege nuestra economía. Así entrega la iniciativa y deja al país sin alternativas.

¿El ARA San Juan fue hundido por un helicóptero británico?

La hermana de uno de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan, desaparecido desde el 15 de noviembre, reveló el pasado miércoles 13 que el 4 de noviembre había recibido un mensaje del submarinista, vía Whatsapp, donde le contó que los perseguía un helicóptero británico. “El lunes nos buscaba un helicóptero inglés y ayer los chilenos. Hay mucho movimiento allá”, señala el mensaje que el suboficial segundo Roberto Daniel Medina envió el 4 de noviembre a sus diez hermanos, para contarles que había estado cerca de Malvinas y que volvería a tierra los primeros días de diciembre.

Después de haber estado desaparecido durante un mes, el ARA San Juan fue declarado como hundido con toda su tripulación. Luego de una semana de interrupción por mal tiempo, la marina rusa retomó este lunes 18 la búsqueda, pero en Buenos Aires no hubo informaciones. El gobierno argentino reconoció que el submarino perdido estaba realizando una “misión secreta” no precisada y sobre la cual se habría informado oportunamente a Londres. Ni la marina norteamericana ni la rusa –que envió un dron submarino- pudieron encontrar nada. Aparentemente, el ARA San Juan estalló bajo el agua, pero aún no se sabe si fue por efecto de un ataque directo, por el choque con una mina o por la irrupción de agua en las turbinas. De todos modos, si se acercó demasiado a la zona de exclusión británica en torno a Malvinas, cabe preguntarse por qué no fue alertado. A su vez, si tuvo un desperfecto, ¿por qué no se le ordenó salir a la superficie y esperar auxilio?

En todas las hipótesis hay que constatar, primero, que el Mar Argentino está bajo el control de potencias extranjeras. En segundo lugar, que la conducción política y militar de la Marina no cuida sus unidades ni a sus dotaciones, o sea, está ausente.

¿Macri va a evacuar la base Marambio?

El grave incidente que sufriera el avión Hércules TC-69 el pasado 2 de diciembre, cuando recaló en Río Gallegos en camino hacia la Antártida, más las dificultades del rompehielos Almirante Irízar ponen en riesgo el abastecimiento de las bases argentinas en el continente blanco.
Cuando descendía en el aeropuerto de Río Gallegos, al avión TC-69 no le anduvo el sistema de reversa de las turbinas y el piloto debió literalmente pisar el freno, lo que hizo salir humo del tren de aterrizaje. En consecuencia, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) suspendió los vuelos de los aviones Hércules C-130, recientemente modernizados en Estados Unidos.

Según fuentes de la FAA la falla es inédita y por tal motivo la Lockheed Corporation (fabricante de la máquina) emitió una orden mundial desautorizando el vuelo de estas naves. Por lo pronto, el miércoles 13 un avión Hércules uruguayo llevó 5000 litros de combustible a la base antártica y retiró a 21 personas que habían finalizado una serie de tareas de reparación, pero la campaña antártica puede suspenderse.

Por su parte, el rompehielos Almirante Irízar, reparado en Tandanor durante 10 años después del incendio de sus turbinas en 2007, se reintegró al servicio hace pocos meses, pero no aprobó las denominadas pruebas de hielo, por lo que se lo habilitó como buque polar, pero no como rompehielos. En estas condiciones no está autorizado para acercarse a Marambio.

Como en el ejemplo anterior, también en este caso hay que constatar ausencia de previsión, desinterés, falta de reacción y cerrazón ideológica de la conducción política y militar. Si los C 130 deben ser retirados de servicio, rápidamente pueden alquilarse aviones similares en Rusia o China. Si la reparación del Irízar no arrojó los resultados deseados, ¿por qué no requerir asistencia exterior? Ni el gobierno ni el comando conjunto tienen la voluntad de ejercer la soberanía sobre la Antártida.
“Estar en el mundo” es ejercer la soberanía interna y externa. Para hacerlo, se requieren voluntad política y operativa, estrategia, sentido de la oportunidad, personal capacitado y materiales. En el Estado y la sociedad argentina hay mucho personal capacitado y experimentado. Es lo único que tenemos.