miércoles, 11 de octubre de 2017

EE.UU. y Gran Bretaña dividen para imperar





Europa se fragmenta, Asia se integra

Por Eduardo J. Vior
especial para Infobaires24
 

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, proclamó ayer ante el parlamento regional la independencia de la región como resultado del referéndum del 1º de octubre, pero al mismo tiempo pidió que se suspendan sus efectos para intentar una mediación.

Es dudoso que el Rey y el Presidente del gobierno central, ensoberbecidos por la multitudinaria concurrencia a la marcha unionista del pasado domingo en Barcelona (entre medio y un millón de personas, según las fuentes), acepten dialogar con los secesionistas. Tampoco los miles de ciudadanos ataviados de blanco que el sábado pasado se congregaron en la madrileña rotonda de Cibeles convocados por la plataforma ciudadana “Hablamos”, para reclamar el diálogo pueden ser mediadores independientes. Uno de los promotores de esta iniciativa es Guillemo Fernández Vázquez, un joven madrileño de 32 años, quien escribe en medios financiados por la Open Society Foundation del magnate George Soros, lo que hace que esta movilización recuerde demasiado a las “revoluciones de color” que Estados Unidos impulsa desde los años 90.

El especulador húngaro-norteamericano subsidia a organismos catalanistas especializados en relaciones internacionales y también ha intervenido en el Brexit. No sólo obtiene ingentes ingresos por las oscilaciones del euro frente a la libra y el dólar provocadas por la crisis política. Junto con el conservador American Enterprise Institute (AEI) y el lobby israelí en el Congreso norteamericano, Soros busca dividir Europa en una miríada de miniestados fáciles de controlar desde Washington, Londres y Bruselas. Esta alianza tuvo éxito en los Balcanes, recientemente en Kurdistán y ahora lo intenta en España.

Esto no implica desmerecer el derecho a decidir del pueblo catalán ni justifica la bárbara represión borbónica del 1-O, pero llama a la reflexión y al cuidado. La salida democrática de la crisis catalana debería darse por el diálogo y la reforma federalista de la Constitución española de 1978, no mediante la balcanización del país.

El Papa une
Ayer confirmó el Vaticano que entre el 26 de noviembre y el 2 de diciembre el Papa Francisco viajará a Myanmar y Bangladés. A pesar de que el ejército de Myanmar está reprimiendo severamente el alzamiento de combatientes rohingyas, no está previsto que el Pontífice se encuentre con representantes de este grupo. El 28 de noviembre hablará ante la líder civil y Premio Nobel de la Paz Aung San SuuKyi, miembros del gobierno y diplomáticos en NayPyiTaw, la capital política, y al día siguiente se reunirá con el consejo supremo budista.

El primero de diciembre Francisco viajará a Bangladés donde pronunciará un discurso sobre relaciones interreligiosas ante líderes de distintas creencias. Bangladés, una nación musulmana de 160 millones de habitantes, ha enfrentado una serie de ataques por extremistas islámicos desde 2013.
Los rohingya son descendientes de trabajadores bengalíes desplazados por el Imperio Británico en el siglo XIX. Mientras que la mayoría de los 51 millones de habitantes del país son budistas, este grupo es musulmán. Ya en 2013, durante la guerra en Siria, la inteligencia saudita organizó lo que ahora se denomina “Ejército de Salvación Rohingya”. En ese grupo armado coinciden verdaderos birmanos con los habituales mercenarios de la yihad ysu jefe es un pakistaní que combatió junto en Afganistán. Los yihadistas birmanos están armados por Estados Unidos y el Reino Unido y su número se estima en 5000 hombres. La represión del ejército birmano ha provocado recientemente el éxodo de decenas de miles de civiles hacia Bangladés, pero el gobierno de Dacca mantiene el silencio ante las implicaciones geopolíticas del conflicto.

Desde su independencia en 1948 Birmania (desde 1978, Unión de Myanmar) ha estado asolada por violentos conflictos étnicos y religiosos. No obstante, desde 1962 un consejo militar ha logrado mantener el país unido. Después de que en 1990 la hija del fundador de Birmania, Aun San Suu Yi, ganó las elecciones, fue sometida a prisión domiciliaria, hasta que en 2008 fue liberada. Por un acuerdo alcanzado en 2016 los militares aceptaron compartir el poder con ella y se formó una comisión internacional, para investigar la discriminación contra los rohingya. Sin embargo, su trabajo fue boicoteado por una serie de atentados en la región.

El alzamiento rohingya se ha hecho más virulento, desde que en mayo pasado empezó a funcionar el oleoducto que une el nuevo puerto petrolero en la costa del estado de Rakáin (donde habita este grupo) y la región de Yunnan, en el suroeste de China. A través de este oleoducto de 1420 km China transporta gran parte del petróleo que compra en el Golfo Pérsico, ahorrándose la vuelta por el Estrecho de Malaca.

El apoyo a la causa rohingyase ha convertido en una causa panislámica. Igual que en Cataluña, el intento de dividir un Estado se escuda en lemas humanitarios, pero a diferencia de aquel caso el gobierno birmano tiene el apoyo de las divisiones blindadas chinas y de las que el Santo Padre tiene en el Cielo, parafraseando a Pio XII.

Putin también
No puede cerrarse un panorama semanal de la política mundial, sin mencionar las visitas del Rey Salmán bin Abdulaziz bin Saud y del Presidente Nicolás Maduro a Rusia.

El primero estuvo allí el 5 y 6 de octubre pasado. Fue el primer rey saudita en visitar Moscú. Especialmente el acuerdo para la venta de armamento ruso por 3000 millones de dólares y el plan para instalar en Saudia Arabia una fábrica de Kalashnikov marcan la distancia que el país árabe está tomando respecto a Estados Unidos, pero también el rol de árbitro regional que Rusia tiene gracias a su victoriosa intervención en Siria. Irán y Turquía miran el nuevo acuerdo con desconfianza, pero la alianza del primero con Rusia en Siria y las ingentes compras de armamento ruso por el segundo indican que Moscú es capaz de articular a sus aliados medioorientales en una coalición amplia y compleja.

El monarca saudita prácticamente se tropezó con el presidente venezolano Nicolás Maduro quien llegó a Moscú al mismo tiempo. Ambos países acordaron una canasta de monedas para las ventas de petróleo venezolano y las empresas rusas incentivarán sus inversiones en la producción y transporte del crudo caribeño. Asimismo, aumentarán el equipamiento y el adiestramiento ruso para la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Mientras que los Estados Unidos y Gran Bretaña se dedican a dividir países y a desatar conflictos nacionales, étnicos y religiosos, Rusia y el Papa, cada uno con sus medios, han hecho de la unión e integración entre países y culturas la fuente de su poder.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Nuevas alternativas a los imperios se abren camino

El mapa del mundo está cambiando

Mientras el pueblo catalán defiende sus derechos, el puertorriqueño redescubre la solidaridad, Colombia construye la paz y Rusia busca el entendimiento con Alemania
 
Por Eduardo J. Vior
especial para Infobaires24
 



Después del “parón de país” y de la huelga general que ayer paralizaron Cataluña, para protestar contra la bárbara represión policial del domingo 1, habló anoche el Rey Felipe VI,… y no dijo nada. Es que ya es demasiado tarde para apelar al respeto por la Constitución, condenar la ilegalidad de la votación y reafirmar la unidad de España. Hasta el domingo pasado muchos catalanes no estaban de acuerdo con la declaración unilateral de independencia, pero la Policía Nacional y la Guardia Civil los convencieron a los palos de que Madrid no quiere escuchar.

El Presidente del Gobierno Español, Mariano Rajoy, envió a Cataluña a las unidades antidisturbios de la Policía Nacional y la Guardia Civil a sabiendas de que iban a ejercer la violencia física y a sembrar el terror sobre la ciudadanía. El gobierno central destacó a las fuerzas represivas, porque, provocando con la violencia,quiso poner a la mayoría de la población a favor de la independencia unilateral, para militarizar el conflicto y recuperar legitimidad en la derecha nacionalista. El Rey depende demasiado del alto mando de las fuerzas armadas, como para retomar el diálogo que los independentistas todavía piden, para llegar a una reforma constitucional que haga de España una confederación democrática de pueblos libres. Las próximas semanas serán sombrías.

Puerto Rico redescubre la solidaridad
Más de una semana necesitó el Presidente Donald Trump, hasta visitar ayer Puerto Rico, arrasada el pasado 20 de septiembre por el huracán María. La tormenta causó al menos 16 muertos y millonarios daños materiales. El nivel de destrucción en el territorio ya ha provocado duros enfrentamientos verbales entre políticos locales y las autoridades en Washington que han retaceado su ayuda, mientras insistían en la aplicación de la llamada Ley Jones, de 1920, que prohíbe a barcos extranjeros amarrar en puertos de la isla. De ese modo se impidió a Venezuela acercar el auxilio que los boricuas tanto necesitan.

Con nuevas lluvias y vientos anunciados para los próximos días, Carmen Yulín Cruz, alcaldesa de la capital, San Juan, (quienperdió su casa y está viviendo en un albergue)advirtió que a los isleños se les estaba acabando el tiempo y la paciencia.Según ella, Puerto Rico se prepara para pasar entre seis y ocho meses sin luz, porque la tormenta dañó el 90% de las casas.”Quieren que se lo hagan todo, cuando debe ser un esfuerzo de la comunidad”, respondió airado Trump, quien acusó a Cruz de criticarlo por razones partidistas. La población está dando maravillosas muestras de solidaridad manteniendo el orden social, pero no se sabe hasta cuándo resistirá, si no llega pronto ayuda efectiva.
La destrucción causada por el huracán María ha subrayado la condición colonial de Puerto Rico, ya afectada por una enorme crisis financiera, creada por la banca norteamericana, que impide la recuperación y convierte en una burla la ciudadanía norteamericana de los isleños.

Comienza la tregua entre el gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional
Después de ocho meses de negociaciones secretas en Quito, Ecuador, el pasado domingo 1 comenzó la tregua entre el gobierno de Colombia y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).Está programado que el cese del fuego se extienda hasta mediados de enero.

La tregua surge después de un histórico acuerdo de paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC), una organización más grande que el ELN, que puso fin a cinco décadas de conflicto.

El líder del ELN, Nicolás Rodríguez, ordenó a sus tropas “cesar todo tipo de actividades ofensivas”, al mismo tiempo que se instruyó a las fuerzas armadas de Colombia suspender sus operaciones contra los rebeldes.A pesar de las continuas negociaciones, durante los pasados ocho meses estuvieron jalonados porchoques entre el ELN y las fuerzas de seguridad.

Bajo los términos del acuerdo el grupo se ha comprometido a detener sus secuestros, ataques, el uso de minas antipersonales y el reclutamiento de menores.A cambio, el gobierno acordó mejorar las condiciones en las cárceles donde están recluidos unos 450 rebeldes y mejorar la protección de los líderes comunitarios, muchos de los cuales han sido blancos de ataques desde principios de 2016.Fuentes del gobierno estiman en torno a 1.500 el número de guerrilleros armados del ELN, pero éstos están apoyados por un número mayor de simpatizantes que ofrecen apoyo logístico.

El ex canciller alemán Gerhard Schröder fue designado presidente del Consejo de Supervisión de la petrolera rusa Rosneft
A propuesta del Director General, Igor Setschin, Schröder fue nombrado el pasado viernes 29 Presidente del Consejo de Supervisiónde la empresa estatal. Como el consorcio pertenece mayoritariamente al Estado ruso, es obvio que la designación fue ordenada por Vladimir Putin. El nombramiento fue criticado inmediatamente por la canciller alemana Angela Merkel y por Martin Schulz, el excandidato socialdemócrata a canciller en la pasada elección alemana.

Rosneft se disputa con Gazprom el primer puesto entre las empresas petroleras de Rusia.Por cierto, la empresa tiene inmensas deudas con acreedores occidentales y sufre especialmente las sanciones impuestas por la Unión Europea (UE) contra Rusia luego de la reincorporación de Crimea en 2014. Por su experiencia política y sus lazos con los consorcios eléctricos alemanes, se estima que el ex canciller tendrá como tarea influir en el levantamiento de las sanciones y tender puentes entre la política rusa, la alemana y la China, donde el gigante petrolero tiene sus mayores intereses.

Después de que perdió la elección de 2005 contra Angela Merkel, Schröder se dedicó a los negocios. Fue miembro del consejo de supervisión de la empresa constructora del oleoducto Nord Stream, por un tiempo trabajó para Gazprom y ahora ingresa a Rosneft. En un momento de consolidación y expansión del poder ruso y después de que Angela Merkel fue elegida para un cuarto mandato con una política de prudente autonomía respecto a Washington, el ex canciller puede desempeñar un rol central en el acercamiento entre Europa, Rusia y China.

La movilización del pueblo catalán, la activa solidaridad de los puertorriqueños, el avance hacia la paz en Colombia y la alternativa geopolítica bosquejada por la designación del ex canciller alemán muestran que otra política, diferente a la de los imperios, es posible.

Felipe VI se despide de España

Paro general y discurso del Rey: sigue la crisis española por Cataluña
En un escueto discurso el jefe del Estado omitió condolerse con las víctimas de la agresión policial y anunció que intervendrá las instituciones democráticas de Cataluña
 Agencia Paco Urondo
4 de septiembre de 2017
 
Por Eduardo J. Vior

En un mensaje muy esperado y cargado de expectativas que no cumplió, el rey Felipe VI, con gesto serio, tono tenso y mirada huidiza, cargó anoche contra los independentistas catalanes e hizo una defensa de la Constitución y de la "permanencia de España". "Estamos viviendo momentos muy graves, todos hemos sido testigos de los hechos que se han producido en Cataluña con la pretensión de que sea declarada ilegalmente la independencia", dijo el monarca, quien no hizo ni una sola referencia a las cargas policiales del pasado domingo o a un diálogo directo entre las dos partes. Por su falta de oportunidad y de sensibilidad democrática el habitante del Palacio de la Zarzuela ha dado una herida mortal a la unidad del Estado Español, que tanto dice defender, y ha comenzado a despedirse del trono.

El pueblo de Cataluña protagonizó ayer un inédito “paro de país” convocado por todas las organizaciones sociales, culturales y políticas de la región, combinado con una huelga general de las centrales obreras, para protestar contra la brutal represión policial contra los votantes que el domingo 1 se acercaron a votar sobre la independencia. En toda la comunidad hubo masivas manifestaciones pacíficas y los ciudadanos se cuidaron de no provocar a la Policía Nacional y la Guardia Civil mandadas por el gobierno central. 700.000 personas se congregaron anoche en el centro de Barcelona, para reafirmar su voluntad democrática y rechazar la represión del poder central.
Hasta el domingo pasado muchos catalanes no apoyaban la independencia unilateral de España ambicionada por las tres formaciones políticas en el gobierno de la Generalitat, pero la brutalidad represiva los persuadió de que Madrid carece de interés en dialogar. Indudablemente, la votación, el pasado 6 de septiembre, en la Asamblea Nacional Catalana de la Ley de Referéndum y de la de Transición hacia la República se realizó violando la Constitución española de 1978 y el orden legal. Fue una apuesta de los independentistas que les salió bien. El nacionalismo liberal catalán venía muy golpeado por los escándalos de corrupción y esta jugada limpió sus prontuarios.

También el gobierno central apostó a escabullirse de los procesos judiciales que aherrojan a muchas de sus figuras centrales y a la familia real mediante la agudización del conflicto. Mariano Rajoy y su ministro del Interior, Rafael Catalá, sabían que, al enviar las unidades antidisturbios a reprimir el referéndum catalán, las estaban autorizando a hacer lo que hicieron: golpear, violentar y arrojar al piso a mujeres y ancianos y disparar pelotas de goma prohibidas. No pudieron provocar reacciones violentas, porque el pueblo catalán actuó con un enorme civismo, pero quieren obligar a la Asamblea Nacional Catalana a declarar unilateralmente la independencia, para poder ocupar militarmente la región e implantar el estado de emergencia. A ellos también les está dando frutos su apuesta: los fachas que ayer cantaban “Cara al sol” en la madrileña rotonda de Cibeles así lo demuestran.
Las alternativas mediadoras son débiles. Pablo Iglesias tuiteó inmediatamente “como presidente de un grupo parlamentario que representa a más de 5 millones de españoles, le digo al Rey no votado: no en nuestro nombre”. El PSOE, en tanto, sólo ha echado de menos un llamado al diálogo, aunque sigue condenando el referéndum. Correctamente ha advertido el Partido Nacionalista Vasco que después de este discurso “Cataluña está un poco más lejos”. Alberto Garzón, por Izquierda Unida, en tanto, ya ha llamado a proclamar la República.

En el corto plazo el gobierno querría aplicar el art. 155 de la Constitución que lo autoriza a intervenir las instituciones autonómicas, tal como pidió Felipe de Borbón en su discurso. Sin embargo, para hacerlo necesitan una mayoría de dos tercios en el Senado y los socialistas todavía se niegan, no se sabe hasta cuándo. Entonces se van a dedicar a chicanear, para que los catalanes declaren unilateralmente la independencia. El cálculo puede cerrar hacia adentro, porque así van a movilizar a la derecha, pero la resistencia cívica catalana ya no puede ser más doblegada. El conflicto se prolongará y el caos en la región más rica de la todavía España hundirá la economía de todo el Estado. Tarde o temprano el poder central deberá aceptar la salida de Cataluña, a la que probablemente siga el País Vasco. Sería un milagro que el último de los Borbones no pague el precio de su torpeza, ceguera e insensibilidad. El Rey ha hablado ayer para despedir la unidad del Estado Español y despedirse él del territorio que considera su patrimonio.

martes, 3 de octubre de 2017

El Rey y Rajoy dividen España

La fractura ibérica

La represión en Cataluña colocó a la península en una situación límite en la que ambas partes buscan el choque y donde algunos prefieren dividir España antes que democratizarla


Aún después de 300 años la monarquía borbónica que ocupa España sigue sin aprender de sus errores y crímenes. A principios del siglo XVIII Felipe V anuló las libertades de Cataluña; al comienzo del XIX Fernando VII quiso quitar las suyas a los americanos y nos empujó a la independencia. En sucesivas etapas durante ese siglo se abolieron los derechos históricos de Navarra y del País Vasco, se reprimió la primera independencia de Cuba y la Primera República. Terminó la centuria con la pérdida de Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas a manos de los Estados Unidos. En 1931 Alfonso XIII debió marchar al exilio después de la proclamación de la Segunda República, que acabó en la guerra civil de 1936-39 y en casi cuarenta años de dictadura franquista que aterrizó sin memoria, verdad ni justicia en el reinado de Juan Carlos I y la Constitución de 1978. Luego de 36 años de corrupción y peculado fue remplazado en 2014 por su hijo Felipe VI, quien ahora se topa con la vuelta del problema que le creó su recontra tatarabuelo y reacciona igual que aquél. Cuando algún pueblo de España reclama sus derechos, la corona acude a la violencia.

En protesta por la represión contra la población civil durante el referéndum este martes 3 Cataluña vive una doble convocatoria a la huelga general y un “paro de país” organizado por la nueva entidad Taula per la Democràcia (Mesa por la Democracia, en catalán). Con la huelga y el paro cívico los sindicatos, algunas patronales y entidades sociales quieren demostrar el rechazo de la sociedad catalana a la violación de sus derechos fundamentales. La Taula per la Democràcia surgió como reacción a los registros y las detenciones practicados por la Guardia Civil y la Policía Nacional en la Generalitat, entidades y empresas. La organización está formada por unas 40 entidades que incluyen a las cuatro centrales sindicales, las patronales, las asociaciones de vecinos, Òmnium (Fundación para la Promoción de la Lengua y la Cultura Catalana, con sedes en toda la región) y la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC).
 
Una viñeta del diario belga Le Soir ilustraba el lunes por la mañana la situación de la mayoría de la población catalana: caída en el suelo se ve a una persona con la cabeza sangrante, mientras se aleja una escuadra de la policía con sus cascos y garrotes. En un globito el caído reflexiona “antes yo no estaba seguro sobre la independencia” y en el otro se responde “¡ahora sí!”. Hasta el choque del domingo muchos catalanes no eran independentistas; la brutalidad policial los ha convencido de que con Madrid no hay entendimiento.

 
Ciertamente, los nacionalistas catalanes han jugado a la provocación. La decisión de la ANC del 6 de septiembre pasado para convocar al referéndum violó la Constitución y las leyes. Fue una apuesta al todo o nada que podría haber caído en el vacío, pero fue recogida por los ciudadanos y triunfó. Por su parte, desde que Mariano Rajoy formó su segundo gobierno en octubre de 2016, ha roto el diálogo con los soberanistas catalanes. Ambas partes están asediadas por escándalos de corrupción que abarcan las últimas décadas y necesitan extremar sus posiciones, para recuperar apoyos. Por otra parte, ni el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ni Unidos Podemos están en condiciones de mediar efectivamente.

Saliendo de su mutismo, el lunes 2 la Comisión Europea (CE) convocó a las partes a retomar el diálogo, pero afirmó que no piensa mediar. En tanto, el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU abrió una investigación sobre los hechos de violencia y en el Parlamento Europeo se ha pedido un debate sobre la intervención policial.

La ley de convocatoria al referéndum prevé que, si la mayoría de los votantes se expresa por la separación, la Asamblea Nacional la proclame hasta 48 horas más tarde. Sin embargo, por el paro cívico la decisión se ha postergado 24 horas que deben servir para negociar. En caso de declaración unilateral de la independencia el Estado Español puede aplicar el art. 151 de la Constitución e intervenir la autonomía de la comunidad. Si hay resistencia, puede ocupar militarmente la región.
Tanto Mariano Rajoy como los líderes independentistas Carles Puigdemont y Oriol Junqueras (respectivamente, presidente y vicepresidente del Govern) quieren ir al choque, porque éste les asegura legitimidad interna. El Rey Felipe VI, en tanto, guarda silencio. No habló el domingo después de los graves hechos de violencia y se especula que está esperando la declaración unilateral de independencia (DUI) para manifestarse. Pero, si espera hasta ese momento, su único mensaje puede ser enviar las tropas. En ese caso los catalanes resistirán pacíficamente, porque, entre tanto, están cohesionados como pueblo y luchan por su derecho democrático a decidir sobre su destino. El gobierno central probablemente disuelva las instituciones autonómicas y encarcele a los dirigentes soberanistas, pero, sin el acatamiento de la sociedad, la región será ingobernable. Es previsible que Madrid insista en las provocaciones violentas. En suma, Cataluña no se someterá y, siendo la principal economía de la península, hundirá a España en el caos. En el corto o largo plazo el gobierno de Madrid deberá aceptar la partida de la región y la UE iniciar las negociaciones para su incorporación. En el entretiempo se habrá impuesto en España un régimen autoritario y, probablemente, Euzkadi habrá seguido el ejemplo catalán.

¿Hay otras alternativas? Dialogar, volver a votar en Cataluña e iniciar un proceso de reforma democrática de la Constitución de 1978 que convierta a España en una federación de nacionalidades. Pero esta alternativa requiere abolir la monarquía. Ni la corona, ni el gobierno conservador, ni los militares, ni el gran capital financiero especulativo acompañarán este proceso. Prefieren hundir a España antes que democratizarla.

domingo, 1 de octubre de 2017

El Mercosur podría aprovechar la crisis europea





Merkel apoya a Macron, pero no tanto

por Eduardo J. Vior
especial para Infobaires24
 

Con una de sus habituales jugadas a varias bandas, Angela Merkel adhirió el pasado jueves 28 a las propuestas que Emmanuel Macron había formulado dos días antes para la reforma de la Unión Europea…, pero no a todas. Al escoger entre ellas, puso presión al mismo tiempo sobre la informal cumbre del bloque que este viernesse reunióen Tallin, Estonia, y sobre los integrantes del futuro gobierno de coalición en Berlín. Merkel y Macron quieren aprovechar la crisis de la integración europea, para darle un empujón, pero la transición puede ser utilizada por sus interlocutores externos.

“Entre Alemania y Francia hay muchas coincidencias”, declaró la canciller a la prensa. “Sin embargo, hay que hablar sobre algunos detalles”, puntualizó. Como dice el refrán alemán, allí se esconde el diablo. La canciller apoyó calurosamente las propuestas de Macron para impulsar políticas europeas de migraciones y de defensa, pero pide precisiones sobre la política exterior común. Con entusiasmo resaltó Merkel la propuesta francesa de armonizar el impuesto a las sociedades y la legislación sobre quiebras. Calló, empero, sobre el presupuesto, el fondo monetario, la política financiera y el ministro de Finanzas común que reclamó su socio, para evitar que el tema complique la formación de gobierno en Alemania.

El encuentro en Estonia, que este semestre tiene la presidencia de turno de la UE, no es un Consejo Europeo, pero tras el referéndum británico y la crisis de los refugiados estas reuniones informales están ocupando un lugar central en la política comunitaria. Ya el jueves los jefes de Estado y de Gobierno se sentaron a puertas cerradas, para hablar de fronteras, de Brexit, del discurso de Macron y, desde luego, delas implicaciones de las elecciones alemanas.

En el discurso programático que pronunció el martes 26 en la Universidad de la Sorbona, el presidente francés Emmanuel Macron propuso un plan de ruta para relanzar la Unión Europea y la zona euro. Con él quiso aprovechar el cimbronazo que la elección parlamentaria del pasado domingo 24 produjo en la política alemana. El Presidente sugirió aceptar una Europa con distintos grados de integración según las capacidades económicas y financieras. En el ámbito de la Seguridad y Defensa, Macron promueve la creación de una fuerza común de intervención para 2020, un presupuesto común de Defensa y una doctrina común de actuación. Además, quiere crear una academia de inteligencia europea y una fiscalía europea contra el terrorismo. En lo económico, en tanto, demandó crear un impuesto sobre las transacciones financieras, para 2020, una banda tarifaria común del impuesto de sociedades y adaptar el salario mínimo a las posibilidades de cada país. Aconsejó, asimismo, elaborar un presupuesto común de la zona euro y nombrar a un superministro de Finanzas que la gobierne.

Cuando el joven mandatario visitó Berlín el pasado 15 de mayo, Merkel le prometió acompañarlo en sus planes de reforma, pero la reciente elección parlamentaria alemana cambió el mapa. En efecto, los partidos que integraron desde 2013 la gran coalición(la CDU/CSU de la Canciller Angela Merkel y el SPD) sufrieron fuertes pérdidas, mientras que los liberales del FDP y la derecha extrema aumentaron sensiblemente su votación. Ante la magnitud de la derrota el SPD pasó a la oposición y la canciller decidió formar coalición con el FDP y Alianza 90/Los Verdes.

Sin embargo, como las diferencias entre los futuros miembros son muy grandes, la formación del nuevo gobierno deberá esperar hasta diciembre. La participación del FDP endurecerá, sin dudas, la posición alemana respecto a las reformas en la eurozona, ya que su líder, Christian Lindner, rechaza la propuesta de un presupuesto común para la zona euro, porque teme que los contribuyentes germanos carguen con la deuda ajena. El FDP está también en contra de la creación de un ministerio de Finanzas de la UE y a favor de una “Europa de muchas velocidades” en la que los países del norte fijen el rumbo y los otros los sigan cuando puedan.

En cambio, los demócrata cristianos aprueban con cautela la creación de un ministerio europeo de Finanzas, pero con un poder menguado. Es probable que Macron y Merkel coincidan en convertir el fondo de rescate actual en un fondo monetario más amplio y en temas de seguridad y defensa fronteriza, peroAlemania será avara a la hora de pagar.

En tanto, a primera vista, los Verdes apoyan la visión de Macron para la reforma de la UE, rechazan la división de Europa en un norte rico y un sur pobre y quieren una integración más profunda, pero no han definido, si apoyan un presupuesto común a la eurozona.

A pesar de las diferencias, el FDP y Los Verdes seguramente buscarán consensos en la política europea, para no arriesgar el ingreso al futuro gobierno. Al menos Merkel tiene pensado convencerlos por el cansancio de negociaciones ultra largas.

Para ir allanando el camino, la canciller dispuso ya el martes que Wolfgang Schäuble, de 75 años, pase del ministerio de Finanzas a presidir el Bundestag. Así dejó la cartera disponible para los liberales que tradicionalmente la han ocupado, dio a Macron una señal de flexibilidad y puso al frente del parlamento a un duro capaz de parar las provocaciones de los neonazis. Al mismo tiempo, esto le permite reservar a un dirigente verde el ministerio de Relaciones Exteriores,fundamental en la reforma de la UE.

Formar una coalición tan amplia como la que se anuncia será muy difícil y, seguramente, será un gobierno plagado de contradicciones y conflictos. Conociendo a Angela Merkel, puede predecirse que seguirá la corriente y gobernará a los bandazos, hasta imponer sorpresivamente su decisión. En estas condiciones, el coliderazgo franco-alemán sobre Europa será muy complicado. Sería una gran oportunidad para que los países del Mercosur aprovecharan sus contradicciones en las negociaciones sobre el acuerdo comercial, pero por desagracia carecen de los líderes patriotas y sagaces que necesitarían para ello.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Alemania aprovecha a Francia para conducir a Europa


Europa y el avance de la derecha más dura
Angela Merkel está utilizando internamente las propuestas de Emmanuel Macron para la reforma de la UE  
por Eduardo J. Vior
Agencia Paco Urondo
28 de septiembre de 2017
  


En el discurso programático que pronunció el martes 26 en la Universidad de la Sorbona, el presidente francés Emmanuel Macron propuso un plan de ruta para relanzar la Unión Europea y la zona euro en los próximos diez años. No fue casual que lo hiciera dos días después de la elección parlamentaria del pasado domingo 24 que puso a la canciller alemana Angela Merkel ante una complicadísima formación de gobierno. De la composición y el programa de éste dependerá el entendimiento germano-francés que lidera Europa y –para nosotros, los argentinos, muy importante- la estrategia que la Unión Europea seguirá en las actuales negociaciones sobre el Acuerdo de Libre Comercio UE-Mercosur. Por eso hay que estar muy atentos a lo que pasa en Europa.

Macron instó a enfrentar a los partidos ultraderechistas que han ingresado a muchos parlamentos europeos. El Presidente propuso también aceptar una “Europa de varias velocidades”, o sea con distintos grados de integración según las capacidades económicas y financieras. Las medidas propuestas por el mandatario se realizarían en cinco campos claves: la digitalización, el clima, la seguridad y defensa, la migración y cuestiones económicas y comerciales.

En el ámbito de la Seguridad y Defensa, Macron promueve la creación de una fuerza común de intervención para 2020, un presupuesto común de Defensa y una doctrina común de actuación. Además, entre sus planes figura crear una academia de inteligencia europea y una fiscalía europea contra el terrorismo. En lo económico, en tanto, sugirió crear un impuesto sobre las transacciones financieras, para 2020 una banda tarifaria común del impuesto de sociedades y adaptar el salario mínimo a las posibilidades de cada país. Aconsejó asimismo elaborar un presupuesto común de la zona euro y nombrar a un superministro de finanzas que la gobierne.

Cuando el recién elegido presidente francés visitó Berlín el pasado 15 de mayo, Merkel le prometió acompañarlo en sus planes de reforma. Sin embargo, cuatro meses después, y elecciones en Alemania mediante, la situación cambió. En efecto, los partidos que integraron desde 2013 la gran coalición, la CDU/CSU, de la Canciller Angela Merkel, y el SPD, sufrieron el domingo fuertes pérdidas, mientras que los liberales del FDP y la derecha extrema aumentaron sensiblemente su votación. Ante la magnitud de la derrota (el peor resultado desde 1949), el SPD pasó a la oposición. Podría haberse pensado entonces en un gobierno de minoría de los demócrata cristianos (CDU) y socialcristianos de Baviera (CSU) en solitario o en otro –también sin mayoría- con el FDP, pero como Alemania ama la estabilidad, el lunes a la tarde ya se decidió que el próximo gobierno lo formará una coalición de la CDU/CSU con el FDP y Alianza 90/Los Verdes.

Sin embargo, las diferencias entre los futuros miembros son muy grandes y harán falta fuertes compromisos para mantener el nuevo gobierno a flote. La participación del FDP endurecerá la posición alemana respecto a las reformas en la eurozona. Su líder, Christian Lindner, ha dejado en claro varias veces su rechazo a un presupuesto común para la zona euro, porque los liberales lo ven como un intento de cargar al contribuyente germano con la deuda ajena.

De reflejos rápidos, al día siguiente de las elecciones la canciller ya empezó a poner condiciones. “Mi opinión es que podemos tener más Europa, pero eso tiene que con­ducir a más competitividad, más empleo y más influencia de la UE en el exterior”, declaró a la prensa. En cambio, el martes dispuso que el durísimo ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble, de 75 años, pase a presidir el Bundestag. De ese modo quitó un escollo a las negociaciones con los liberales que tradicionalmente han ocupado esa cartera, dio a Macron una señal de flexibilidad y puso al frente del parlamento a un dirigente avezado capaz de parar las provocaciones de los neonazis.

En esa tarea será secundado por el SPD, que se retiró a la oposición, primero, para recuperar fuerzas, pero también para evitar que el líder de la derechista Alternativa por Alemania (AfD, por su sigla en alemán), Alexander Gauland, aproveche que ésta se ha convertido en tercera fuerza para presentarse como jefe de la oposición. El 80% de sus votantes están sólo insatisfechos con la situación del país, pero pueden ser manipulados por los (neo)nazis que sólo piensan en provocar y desgastar al futuro gobierno hasta que caiga.

A pesar de que la absoluta mayoría de los alemanes ve positivamente la situación económica general y la propia y que la mayoría piensa asimismo que la democracia funciona bien, muchos califican negativamente el trabajo de la gran coalición, dos tercios temen el aumento de la criminalidad, casi la mitad piensa que el Islam tiene demasiado poder en Alemania y más de un tercio de la población opina que en Alemania viven demasiados extranjeros.

La culpa por esta percepción la tienen, indudablemente, los resabios xenófobos y racistas que nunca desaparecieron de la sociedad alemana, pero principalmente las dificultades y los errores cometidos por el gobierno federal y los estaduales en la integración del más de un millón de refugiados que llegaron desde 2015. Angela Merkel abrió las puertas a la integración masiva para rejuvenecer la población alemana y poder seguir financiando el caro sistema social y previsional, pero las dificultades políticas y administrativas surgidas en la incorporación de los nuevos habitantes dieron pie a la prensa sensacionalista y la AfD para realizar masivas campañas racistas y xenófobas que les dieron este triunfo electoral.

También los Liberales se beneficiaron de su dureza en la política de refugio y, después de haber perdido status parlamentario en 2013, ahora se convirtieron en el cuarto bloque parlamentario.
A partir de la experiencia histórica de la República Federal, la canciller espera fracturar a la derecha populista apenas se la confronte con decisiones parlamentarias complejas, pero, para robarle votos, al mismo tiempo va a derechizar las políticas de refugio y de seguridad y a cooptar a dirigentes. En tanto, para contener a los liberales, adoptará un curso rígido frente a la UE y a Gran Bretaña. Todavía, para contentar a los verdes, deberá, aunque sólo sea en el papel, comprometerse a cerrar las usinas en base a carbón y a imponer el auto eléctrico hasta 2030.

Formar una coalición tan amplia como la que se anuncia será muy difícil y, seguramente, será un gobierno plagado de contradicciones y conflictos. Conociendo a Angela Merkel, puede predecirse que seguirá la corriente y gobernará a los bandazos, hasta tomar una decisión repentina que la deje como única ganadora. En estas condiciones, el coliderazgo franco-alemán sobre Europa será muy complicado. Sería una gran oportunidad para que los países del Mercosur aprovecharan sus contradicciones en las negociaciones sobre el acuerdo comercial, si estuvieran gobernados por presidentes que cuidan el interés nacional, pero no lo están.

Resultado provisorio de la elección parlamentaria alemana del 24-09-17
CDU/CSU (Demócrata Cristianos y Socialcristianos de Baviera)                                 33,0%  -8,5%
SPD (Socialdemócratas)                                                                                                   20,5%  -5,5%
AfD (Alternativa por Alemania, extremistas de derecha)                                             12,6%  +7,9%
FDP (Liberales)                                                                                                               10,7%  +6,0%
La Izquierda                                                                                                                       9,2%  +0,6%
Alianza 90/Los Verdes                                                                                                       8,9%  +0,5%
Otros                                                                                                                                    5,1%  -1,2%

jueves, 28 de septiembre de 2017

Entrevista con la televisión rusa

Vean en "Detrás de la noticia" por la televisión rusa (RT) la entrevista que hoy me hizo Eva Golinger: https://actualidad.rt.com/programas/detras_de_la_noticia/251404-lenguaje-extremista-detras-noticia

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Muchas decisiones se toman pensando en Argentina

El mundo en el que también estamos

Por Eduardo J. Vior
especial para Infobaires24

Argentina no es central en el tablero político internacional, pero muchas decisiones se toman pensando en nuestro país. Por esto es importante entender qué pasa en el planeta

Nuestro país no es una potencia central en los asuntos internacionales actuales. Sin embargo, por su tamaño, su posición geoestratégica, por sus riquezas naturales y el talento de sus habitantes muchas decisiones que se toman en los centros de poder mundiales se hacen pensando en nuestra tierra o nos afectan directa o indirectamente. Por eso la retórica macrista habla de “volver al mundo”, como si alguna vez hubiéramos estado fuera de él.Esta columna semanal, por el contrario, se propone informar sobre hechos, procesos y personas de la política mundial en tanto partes de nuestro país.

El oro argentino en Londres
En 1997 el Banco Central de la República Argentina cambió en Nueva York todas sus reservas en oro por dólares atados a la convertibilidad que se diluyeron en el aire, cuando se acabó ésta.
Veinte años después el gobierno de Mauricio Macri repite el desfalco. El pasado 23 de septiembre el Banco Central informó que enviará a Londres 462 millones de dólares en lingotes de oro. Se trata de 11.000 mil kilos del metal precioso adquiridos en 2012 durante la gestión de Mercedes Marcó Del Pont en el Banco Central para fortalecer las reservas.

En un sentido totalmente contrario, China ha comenzado a firmar sus futuros contratos de compra de petróleo en yuanes con respaldo en oro. Actualmente, este país asiático es el mayor importador de petróleo del mundo y está preparándose para prescindir por completo del uso de dólares en estas operaciones. La medida argentina se corresponde, en realidad, con la necesidad de Estados Unidos, Gran Bretaña y los Países Bajos de acumular oro ante el abandono del dólar como divisa por un creciente número de países.

Esto sin contar que Argentina y Gran Bretaña tienen un grave conflicto de soberanía sobre las Islas Malvinas y que el gobierno de Londres ha militarizado la administración malvinense. Además, el dinero corre el riesgo de ser embargado por fondos buitre y el Banco Central se queda sin reservas para el caso (muy probable) de que se dispare una nueva crisis de la deuda externa que no cesa de subir.

El referendo de independencia de los kurdos en Irak y los compromisos entre Macri y Netanjahu
Este lunes 25 el 90% de los votantes en el Kurdistán iraquí optó por la independencia. Aproximadamente 40 millones de kurdos viven repartidos entre Irak, Siria, Irán y Turquía, estados que rechazaron la consulta por temor a la fragmentación de sus territorios. Teherán y Ankara, incluso, desplazaron tropas a sus áreas limítrofes con el Kurdistán iraquí como advertencia.

El único miembro de la comunidad internacional que impulsa la independencia y la creación de un gran Estado kurdo es Israel. Para ello, Tel Aviv aduce la comunidad histórica de intereses entre judíos y kurdos. En la época del cautiverio en Babilonia (s. VI ANE) los judíos fueron confinados en las regiones del norte y muchos permanecieron en la zona. Todavía, cuando se creó el Estado de Israel en 1948, muchos judíos kurdos inmigraron a la nueva nación y hoy hay en Israel unos 200.000 ciudadanos de ese origen.
 
Desde la década de los 60 Israel ha entrenado a los milicianos kurdos en el norte de Irak. Si Kurdistán se independiza y une, será su gran aliado en la retaguardia árabe. Además, en las regiones kurdas de Irak e Irán hay enormes yacimientos de petróleo, comparables a los de Nigeria. Por esta razón, durante su reciente gira latinoamericana, el primer ministro israelí Benjamin Netanjahu recabó el apoyo argentino y paraguayo contra la minoría siriolibanesa que habita en las fronteras entre Argentina, Brasil y Paraguay. Si en Medio Oriente estalla una nueva guerra, Israel pretende que nuestros países eviten que desde la confluencia del Paraná y el Iguazú se apoye a los árabes con dinero y armas. Como a principios de la década de 1990, nuevamente quedamos involucrados en un conflicto internacional ajeno.

Merkel afirma el timón en la tormenta
La composición del gobierno de coalición que se forme como resultado de la elección parlamentaria alemana del pasado domingo 24 influirá en las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Por eso nos interesa analizarla atentamente.

A pesar de que los demócrata cristianos (CDU/CSU) de la Canciller Angela Merkel, se mantuvieron con el 34% de los votos como primera minoría, perdieron el 8,5% de los sufragios que permitieron a los liberales (FDP) regresar al parlamento después de cuatro años y a la derechista Alternativa por Alemania (AfD) ingresar como primer partido liderado por (neo)nazis desde 1949. Los socialdemócratas (SPD), que habían cogobernado desde 2013, se hundieron en el 20%, su peor marca histórica. Por eso y, para evitar que AfD encabece a la oposición, decidieron abandonar el gobierno. La Izquierda (9,2%) y Los Verdes (8,6%) van últimos como quinta y sexta fuerza respectivamente.
Indudablemente, la recepción de más de un millón de refugiados –que deberían contribuir a financiar las pensiones- ha derivado votos hacia la derecha, aunque probablemente con una pequeña ayuda de hackers y tuiteros rusos.

La mayoría de los votantes prefiere una coalición de gobierno entre la CDU/CSU, el FDP y Los Verdes. Sin embargo, las diferencias entre estos partidos son enormes y las tratativas serán muy difíciles. La muñeca de la Canciller y la consciencia de todos de que no hay alternativas van a impulsar un compromiso. No obstante, será un gobierno propenso a sufrir frecuentes crisis. Alemania dejará de ser tan predecible como hasta ahora y cambiará de rumbo a menudo.

Desde hace diez años Merkel se ha convertido en líder de la Unión Europea cuya economía ha saneado a costa de los más débiles. La ha mantenido en el campo liberal, pero con un creciente distanciamiento de EE.UU. Por el otro lado, aunque tiene conflictos con Rusia, no es rusófoba. La Canciller aspira a afirmar la cooperación con la Francia liberal de Emmanuel Macron, para conquistar los mercados africanos y suramericanos y afirmar el poder europeo en el mundo multipolar, pero, para lograrlo, deberá imponer nuevamente su liderazgo en el gobierno y en la calle.

El pueblo argentino tiene interés en el fortalecimiento de la Unión Europea como interlocutor en el escenario internacional, pero sin perder soberanía ni entregar su futuro. También en este caso lo que allá pase nos atañe.

martes, 26 de septiembre de 2017

Después de la elección Alemania se torna impredecible

Un fantasma recorre el Bundestag

Tras el crecimiento de la extrema derecha, Merkel diseñó una coalición inédita que deberá sostener el liderazgo alemán y neutralizar a la vez la amenaza xenófoba y euroescéptica.


Ya es un lugar común decir que la elección parlamentaria alemana del domingo fue “histórica”. En efecto, los co-gobernantes de la CDU/CSU, de la canciller Angela Merkel, y el SPD sufrieron fuertes pérdidas, mientras que los liberales del FDP y la derecha extrema aumentaron sensiblemente su votación. Los primeros volvieron al parlamento y los segundos ingresaron ingresó por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. La jefa de gobierno se prepara a organizar el próximo gabinete con una inédita alianza de cuatro partidos. Con un equipo tan diverso, las crisis serán frecuentes, pero la líder demócrata cristiana espera fortalecerse con ellas y quebrar a la ultraderecha. Alemania mantendrá el timón de Europa y afirmará el lugar de ésta en el mundo, pero habrá perdido su previsibilidad.

Ante la magnitud de la derrota (el peor resultado desde 1949), ya el domingo a las 18 horas el candidato del SPD, Martin Schultz, anunció que su partido pasaba a la oposición. Podría haberse pensado entonces en un gobierno de minoría de la CDU/CSU en solitario o en otro –también sin mayoría– con el FDP, pero como la opinión popular alemana ama la estabilidad, el lunes a la tarde ya el 54% de los encuestados se definía por una coalición de la CDU/CSU con el FDP y Alianza 90/Los Verdes, llamada “Jamaica”, porque reúne el negro de la CDU con el amarillo del FDP y el verde de los ecologistas, igual que la bandera de ese país antillano.

El SPD se retiró a la oposición, primero, porque Angela Merkel se apropió de todas las propuestas socialdemócratas y la gran coalición (2005-09 y 2013-17) no les redituó, pero también, segundo, para evitar que el líder de la derechista Alternativa por Alemania (AfD, por sus siglas en alemán), Alexander Gauland, aproveche que ésta se ha convertido en tercera fuerza para presentarse como jefe de la oposición en el parlamento. El 80% de sus votantes están sólo insatisfechos con la situación del país, pero pueden ser manipulados por este espacio de extrema derecha.
 
Curiosamente, el 84% de los habitantes ve positivamente la situación económica nacional y la propia. La mayoría también piensa que la democracia funciona bien. Sin embargo, sólo el 51% aprueba el trabajo de la gran coalición, el 70% teme que se profundice la fractura de la sociedad en ricos y pobres, dos tercios temen el aumento de la criminalidad, casi la mitad piensa que el Islam tiene demasiado poder en Alemania y más de un tercio de la población opina que en Alemania viven demasiados extranjeros.
La mayoría de estas preocupaciones tiene que ver con el más de un millón de refugiados que Alemania recibió entre 2015 y 2016 y con las dificultades para incorporarlos a la mayoría social. Surgido en 2013 como partido antieuropeo, AfD se montó sobre la ola antiinmigrante y asumió banderas racistas y xenófobas que le dieron este triunfo electoral.

También los liberales se beneficiaron de su dureza en la política de refugio. Después de haber perdido status parlamentario en 2013, ahora se convirtieron en el cuarto bloque parlamentario.

 

La Canciller sigue teniendo un poder de convocatoria sin par. De todos modos, casi la mitad piensa que 12 años de gobierno Merkel son suficientes y la acusan de ambivalente. Sin embargo, ella valora esa cualidad como reflexividad y no tiene miedo de formar una coalición tan heterogénea como la que se anuncia.

A partir de la experiencia de décadas pasadas, la Canciller confía en que la derecha populista se fracture apenas confrontada con decisiones parlamentarias complejas. Por ejemplo, la todavía presidenta del partido, Frauke Petry, anunció en la conferencia de prensa del lunes a la mañana que formará un bloque unipersonal extrapartidario. Petry aboga por construir una derecha “civilizada” dentro del arco constitucional, en tanto el electo jefe del bloque parlamentario, Alexander Gauland, es un provocador a quien sólo interesa la banca como tribuna de agitación. Para aprovechar estas contradicciones, la Canciller va a derechizar las políticas de refugio y de seguridad y a cooptar a dirigentes.

Nadie se imaginaba la coalición que ahora se anuncia y las negociaciones van a ser largas y duras, ya que en algunos temas las diferencias son enormes. Por ejemplo, los verdes exigen que hasta 2030 se cierren todas las usinas eléctricas alimentadas con carbón y que, a partir de entonces, no se patenten más coches con motor de combustión, lo que los liberales rechazan. Sin embargo, aunque la CDU también está en contra, Merkel ratificó el objetivo de, en el mismo lapso, reducir sustancialmente la emisión de gases de efecto invernadero.

En tanto, ante el rechazo de los futuros socios, los ecologistas deberán guardar en el cajón su propuesta de universalización de la protección médica, que quitaría a las cajas de seguros un negocio muy lucrativo.
 
No obstante, liberales y verdes coinciden en acelerar la digitalización del país y en proteger los derechos civiles y la privacidad de los datos, un ámbito en el que chocarán con los demócrata cristianos afectos al control policial. De todos modos, los cuatro partidos quieren más policías en las calles.

Tanto la política europea como las intervenciones militares fuera de Europa van a ser temas de controversia. Mientras que los liberales rechazan la propuesta del presidente francés Emmanuel Macron para dotar a la zona del euro con una política presupuestaria común, los verdes y partes de la CDU podrían aceptarla. Por su parte, la Bundeswehr (el ejército federal alemán) realiza misiones antiterroristas en Mali y en Afganistán que los verdes cuestionan contra la opinión de liberales y demócrata cristianos.

La discusión sobre la política de refugio, finalmente, se va a concentrar sobre el número máximo de personas que el futuro gobierno estaría dispuesto a recibir por año. Sólo los ecologistas se niegan a fijar dicho límite. Los demás partidos, en tanto, no piensan ni pueden ceder en esta cuestión, si quieren parar a AfD.

Formar una coalición tan amplia como la “Jamaica” será una tarea de titanes y, seguramente, su gobierno estará plagado de contradicciones y conflictos. Conociendo a Angela Merkel, puede predecirse que la Canciller gobernará a los bandazos, dejando que las crisis maduren durante un tiempo, hasta tomar una decisión repentina que la deja como única ganadora. Europa y el mundo deberán acostumbrarse a una Alemania cambiante e inconstante. Es el precio que todos tendrán que pagar para seguir dialogando con Angela Merkel a quien todos conocen, muchos estiman y pocos fuera del país aman.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Rajoy pone en riesgo la unidad española

Dos trenes pueden chocar frontalmente en Cataluña

Por Eduardo J. Vior
especial para Infobaires24


Después de que el miércoles 20 la Guardia Civil y los Mossosd’Esquadra (policía autónoma catalana) detuvieron a los 14 principales funcionarios de Hacienda de la comunidad y secuestraron nueve millones de boletas electorales, la organización del referendo independentista convocado para el próximo 1º de octubre quedó desarticulada. La polarización ente Madrid y Barcelona fortalece, por un lado, la unidad de los partidos centralistas (PP, PSOE y Ciudadanos) y, por el otro, rescata a los catalanistas de su grave crisis de legitimidad, pero amenaza la unidad de España y la continuidad de la monarquía.

El viernes 22 por la tarde la Justicia dejó en libertad a los detenidos del miércoles, aunque quedaron imputados por sedición. Al mismo tiempo, la delegación del gobierno central en Cataluña advertía a los directores de escuelas que el próximo día 1 no debían abrirlas a personas ajenas. Por su parte, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, publicaba en una página web los lugares de votación para consulta de los electores. Mientras tanto, miles de manifestantes continuaban en las calles protestando contra la represión del gobierno central.

En tanto, numerosos funcionarios electorales de la autonomía renunciaron a sus cargos, para no tener que pagar la multa de 12.000 euros diarios por desacato impuesta por el Tribunal Constitucional. Sin administración de hacienda ni justicia electoral, con las boletas incautadas y las escuelas cerradas, persistir en la convocatoria al referendo es un acto simbólico sin efectos legales. Sin embargo, los tres principales partidos catalanistas (PDdeC, ERC y CUP) no tienen otra alternativa, ya que el gobierno de Mariano Rajoy, los partidos españolistas y la Justicia no les dejan margen.

Sólo Unidos Podemos, que ha convocado para este domingo en Zaragoza a una gran asamblea de cargos electos de distintas fuerzas mediadoras de toda España, trata de construir un puente de diálogo. Su propuesta es que el Estado permita realizar el referendo, pero que el mismo no sea vinculante y, si triunfa el separatismo, abrir un proceso de reforma constitucional que permita una mayor autonomía de la región o su separación en paz.

Por el contrario, el ministro de Economía Luis de Guindos ofreció en una entrevista que le hizo el Financial Times más autonomía económica y un mejor sistema de financiación para Cataluña, si desiste del referendo independentista. Una propuesta tardía y miope.

El temido choque de trenes estaba cantado desde que el Parlament, el 7 de septiembre pasado aprobó las llamadas leyes de desconexión (de convocatoria al referendo y de transición jurídica hacia la República Catalana), aboliendo de hecho la Constitución española de 1978 y el Estatuto de Autonomía. Esa decisión desató la metódica reacción en cadena de Mariano Rajoy. Sin embargo, la espectacular escenificación de la operación policial ha sido acogida por muchos catalanes como una grave afrenta. La indignación social ha rebasado el independentismo, para extenderse a sindicatos, rectores, estudiantes, colegios profesionales e instituciones emblemáticas como el Fútbol Club Barcelona.

El actual proceso tiene su origen directo en la impugnación en 2010 por el Tribunal Constitucional del Estatuto de Cataluña de 2006, aprobado por los parlamentos catalán y español y refrendado por el 74% de los votantes. Esta sentencia desautorizó a ambos parlamentos y quitó todo valor a la manifestación democrática del pueblo catalán. Con este antecedente se consideró delito la consulta popular del 29 de noviembre de 2014 en la que 1.800.000 personas votaron a favor de la independencia. Así la máxima autoridad judicial del país adquirió un carácter partidista y perdió autoridad.

El conflicto de fondo, empero, se remite al principio constitucional de la “indisoluble unidad de la nación española” (Artículo 2 de la Constitución de 1978), continuamente invocado por los centralistas, para condenar el referendo. Sin embargo, de acuerdo al testimonio de Jordi Solé Tura, uno de los “padres” de la Constitución, en 1985, la actual redacción del artículo no resultó de la Asamblea Constituyente, sino de una imposición militar y, por consiguiente, su legitimidad es dudosa. En realidad, el artículo fue el resultado del triunfo del nacionalismo conservador español, para el que la nación española es independiente de la voluntad popular, sobre el “nacionalismo cívico”, que la concibe como la asociación libre de los habitantes en ejercicio de sus derechos.

En suma, el proceso actual ha surgido de una amplia demanda social del pueblo de la región. Acudir a la retórica de la amenaza a la integridad de España para neutralizar este impulso sólo puede entenderse como el intento de la monarquía, las grandes corporaciones, la cúspide de la Justicia y el conservadurismo desacreditado para mantener sus privilegios a costa de la democracia. Esta tozudez veta la posibilidad de ejercer el derecho a decidir sobre la autodeterminación por otra vía que no sea la de la insumisión o la reforma constitucional y agudiza la confrontación. No hay nación más sólida que la que se basa en el consenso cívico y la justicia social. Rajoy ha cambiado el debate: ya no es “independencia, sí o no”, sino la defensa de los derechos civiles y políticos de todos los españoles. Los catalanistas pueden haber extremado el reclamo por razones tácticas, pero el Presidente del Gobierno está arriesgando la continuidad de la monarquía española y de España misma.