sábado, 27 de abril de 2019

Putin busca restablecer el orden mundial

En Corea Rusia también pone paños fríos


Ante una agresividad norteamericana crecientemente descontrolada, Vladímir Putin busca cooperar con China restableciendo reglas para el orden mundial
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
26 de abril de 2019
Eduardo J. Vior
Cuando los presidentes de Rusia y Corea del Norte se separaron en Vladivostok en la tarde del jueves 25, no repararon el daño causado por el fracaso de la cumbre entre Donald Trump y Kim Jong Um en Hanoi en febrero pasado, pero avisaron a los halcones que rodean al mandatario norteamericano que no hay lugar para aventuras en Asia Oriental. En Asia, el Cercano Oriente ampliado y América Latina Moscú multiplica sus esfuerzos, más o menos coordinados con China, para mantener la paz y contener el desorden que está provocando el intervencionismo de Washington.
Más allá de los previstos 50 minutos, las conversaciones entre ambos mandatarios se extendieron por un total de cinco horas ilustrando el éxito del encuentro. Durante dos horas Putin y Kim dialogaron a puerta cerrada sobre el contencioso nuclear en la península y las relaciones bilaterales entre dos países. No estaba previsto que se firmara comunicado ni declaración conjunta alguna, pero el líder ruso ofreció después una rueda de prensa en la que abogó por dar «garantías de seguridad» al régimen de Pyonyang para que éste acepte renunciar de forma definitiva a las armas atómicas. Putin dio, además, a entender que dichos avales debían ser «jurídicos», es decir, plasmarse en un tratado.
El presidente ruso declaró también que informaría a la parte norteamericana de los resultados de sus gestiones con Kim Jong-un. Aunque Moscú y Washington coinciden en que la península coreana esté libre de armas atómicas, EE.UU. ha optado en este caso también por aplicar sanciones para obligar a Corea del Norte a negociar bajo sus condiciones. Por el contrario, Rusia defiende siempre la vía diplomática y las negociaciones multilaterales. De hecho, varias veces ha sido acusada de violar los embargos económicos de la ONU contra el régimen norcoreano.
En esta reunión cumbre Putin ha vuelto a insistir en el plan que Rusia y China presentaron en la ONU en 2017 para alcanzar la desnuclearización de Corea garantizando la “estabilidad” del régimen del Norte, evitando alteraciones drásticas en el tablero geopolítico y previniendo una crisis masiva de refugiados. En agudo contraste con la retórica belicosa de la Administración Trump y de Washington en general, Rusia y China proponen conversaciones 5+1 (Corea del Norte, China, Rusia, Japón y Corea del Sur, más Estados Unidos) en territorio neutral y el desmantelamiento progresivo de las sanciones económicas contra Pyongyang.
Si bien esta reunión no va a influir directamente sobre la reanudación de las conversaciones entre Trump y Kim, que fracasaron en febrero pasado en Vietnam por el masivo bloqueo ejercido por el Secretario de Estado Mike Pompeo, envía a los neoconservadores que desde enero pasado se han adueñado de la Casa Blanca una poderosa advertencia, para que bajen el tono de la confrontación con el presidente norcoreano.
Éste es sólo uno de los escenarios mundiales en los que Rusia, en el marco de un acuerdo global con China, está tratando de controlar las aventuras en las que John Bolton, Mike Pompeo, su propio yerno Jared Kushner y Elliot Abrams quieren involucrar al presidente Trump. El mandatario está pagando muy cara su fanfarronada ante el Congreso, cuando cerró el gobierno a principio de año, para obligar al Capitolio a votarle los fondos para el muro en la frontera con México. Al ser derrotado, perdió el control de la política exterior y de la estrategia internacional. Así se acumulan actualmente las confrontaciones con Venezuela, Irán, Rusia (en el Mediterráneo y en Europa Oriental), China (en el plano comercial y en América Latina) y el recalentamiento de la guerra en Libia. En la mayoría de los frentes Rusia y China intentan echar paños fríos y forzar instancias de negociación. En Libia, en tanto, Moscú se está involucrando a favor de los rebeldes del Este, apoyados por Arabia Saudita, Egipto, los Emiratos y EE.UU., para neutralizar la influencia anglofrancesa y forzar negociaciones.
En el marco de una crecientemente agresiva confrontación internacional que en cualquier escenario puede desembocar en guerras y de una amenazante crisis económica mundial, intentos como el que Putin emprendió esta semana en Corea son imprescindibles, aunque es de temer que no siempre ni en todas partes lleguen a tiempo.

jueves, 18 de abril de 2019

Netanyahu agrava la violencia en América Latina

De Israel llegan malas noticias

Mientras espera la acusación por corrupción, Benyamin Netanyahu negocia la formación de un quinto gobierno que agudizará su política agresiva
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
18 de abril de 2019
Eduardo J. Vior
Ocho días después de la elección parlamentaria que dio el triunfo a los partidos de derecha, el presidente israelí Reuven Rivlin encargó al primer ministro Benyamin “Bibi” Netanyahu la formación de un nuevo gobierno de coalición, el quinto presidido por el jefe del nacionalista Likud y, como se prevé, el más agresivo y más implicado en el tráfico internacional de armas y drogas que tanto dañan a nuestro continente.
En Israel la imposibilidad de alcanzar mayorías parlamentarias absolutas ha obligado a todos sus gobiernos a formar coaliciones más o menos amplias. Si bien la paridad alcanzada por el derechista Likud y el centrista Azul y Blanco en la reciente elección aconsejaría la formación de un gabinete de unidad nacional, muy probablemente el primer ministro renueve su coalición con la derecha sionista y los ultraortodoxos, para mantener movilizada a su base y defenderse ante la previsible acusación por corrupción en tres casos que la fiscalía se dispone a presentarle.
Ahora bien, si mantiene la alianza de derecha, no podrá adoptar las reformas necesarias para ampliar la base impositiva del Estado y contener el déficit creciente. En la elección del 9 de abril el Likud obtuvo 36 escaños en la Knéset de 120 bancas. Por su parte, la alianza opositora Azul y Blanca, del exgeneral Benny Gantz, llegó a 35. Aunque todavía faltan intensas negociaciones, para que el primer ministro pueda formar gobierno, el candidato opositor ya reconoció su victoria y 65 diputados manifestaron su disposición a otorgar a Netanyahu un nuevo mandato.
Se espera que el nuevo parlamento se reúna a fin de abril, después de la Pascua judía, y que pronto vote al nuevo gobierno.
El Judaísmo Unido de la Torá (UTJ, por su sigla en inglés) y Shas son dos partidos religiosos que han ganado en total 16 bancas, tres más de las que tenían, y por lo tanto son los garantes de que Netanyahu alcance la mayoría. Los judíos ultraortodoxos, conocidos como Haredim, forman el 10% de la población israelí y siguen aumentando, dadas sus típicas familias con cinco o seis hijos. Como los hombres se dedican exclusivamente a los estudios bíblicos y las mujeres salen a trabajar, pero ganan mucho menos que sus pares no-ortodoxas, esta población depende fuertemente de los subsidios estatales. Tampoco prestan servicio militar. Por estas razones, a pesar de las advertencias del Banco Central y el FMI sobre la crisis fiscal que sobrevendrá, si no se aumentan los ingresos estatales, ambos partidos insisten en el mantenimiento y hasta aumento de los subsidios estatales. Por ésta y otras razones el déficit presupuestario está creciendo aceleradamente y puede alcanzar el 4% del PBI este año.
Netanyahu cabalga sobre una fuerte derechización de los votantes jóvenes. Según estudios recientes, el 64 por ciento de los ciudadanos entre 18 y 34 años se identifican como derechistas contra el 47 por ciento entre los mayores de 35. El 65 por ciento de los jóvenes entre 18 y 24 apoya al primer ministro, en tanto de aquéllos entre 25 y 34 sólo lo hace el 53 por ciento. Por cierto, debido al crecimiento demográfico de los haredim, aumenta el número de los votantes jóvenes de los ultraortodoxos.
La economía israelí se caracteriza por un sector público relativamente importante y por el reciente crecimiento en la producción de altas tecnologías. Las empresas israelíes de este área son muy apreciadas en los mercados financieros mundiales. El PBI de Israel aumentó en 2018 un 3,2% en comparación con un 3,5% en 2017 y el 4% en 2016. Con un crecimiento de la población del 2%, el PBI per cápita fue en 2018 de U$S 41.400, un aumento del 1,2% en relación a 2017. Sin embargo, Israel mantiene importantes déficits comerciales sólo compensados por el turismo, la exportación de tecnologías militares y de seguridad así como de diamantes pulidos y los flujos financieros que llegan del exterior.
Los yacimientos marinos de gas natural descubiertos desde 2009 frente a la costa mediterránea del país prometen disminuir su dependencia del carbón, pero todavía no se han podido desarrollar adecuadamente por conflictos fronterizos con Líbano y disputas entre los inversores. Mientras tanto, la creciente disparidad de ingresos, así como los alquileres caros y el alto costo de la vida agravan la pobreza. Este país tiene la distribución del ingreso más desigual entre todos los miembros de la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE). Según datos oficiales, el 21% de la población es pobre (29% por ciento de los menores de 18 años) y la pobreza alcanza al 69% para las personas desempleadas. A ello contribuye también que el sistema israelí de protección social es el segundo menos efectivo entre los 35 países de la OCDE, sólo superado a la baja por EE.UU.
A largo plazo, Israel enfrenta un grave problema estructural por la baja incorporación de los ultraortodoxos y los árabe-israelíes al mercado de trabajo formal. Mientras que el sector de las altas tecnologías emplea sólo al 8% de la fuerza laboral, el resto de los asalariados trabaja en manufacturas y servicios poco competitivos. Como, además, en términos comparativos, el Estado invierte poco en educación y capacitación técnica, la economía israelí tiende a perder su posición internacional.
La ralentización del crecimiento, el aumento del déficit fiscal y la gran desigualdad social plantean la necesidad de reformas. Sin embargo, la renovada elección de un gobierno nacionalista conservador sostenido por los ultraortodoxos cierra la puerta a la incorporación de estos sectores tanto al mercado de trabajo como a la masa de contribuyentes y aumenta desmedidamente los subsidios estatales. Como al mismo tiempo, por prejuicios racistas, se impide a la minoría árabe acceder a trabajos bien remunerados, se reduce aún más la recaudación impositiva. Simultáneamente, la política agresiva hacia sus vecinos, Gaza y Cisjordania obliga al país a mantener un numeroso contingente en armas que también se resta a la producción.
Por consiguiente, Israel se ha hecho más y más dependiente de los flujos financieros externos y de sus exportaciones de diamantes pulidos (de origen congolés), de las farmacéuticas y de las militares. Sin embargo, como una parte creciente de las inversiones extranjeras proviene del lavado de ganancias del tráfico de armas y drogas, el aumento en las ventas de tecnología militar y de seguridad complica al país cada vez más en la estrategia de la DEA norteamericana para manipular el narcotráfico en nuestro continente. El triunfo de Benyamin Netanyahu es una muy mala noticia para América Latina.

martes, 26 de marzo de 2019

En Brasil el golpe está cada vez más cercano

Cuando veas las barbas de tu vecino mesar …

El caos del gobierno de Bolsonaro refleja la impericia de un golpe de estado inacabado que coloca al régimen oligárquico ante la opción de profundizarlo o estancarse
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
26 de marzo de 2018
Eduardo J. Vior
El arresto del expresidente brasileño Michel Temer el jueves pasado representó un desesperado esfuerzo de los jueces de la embajada por salir del pantano en el que se está hundiendo aceleradamente el gobierno resultante del golpe de estado de 2016. Sin embargo, en la medida en que el desorden actual afecta intereses corporativos y los “usos y costumbres” de la elite, Brasil se ha vuelto a poner en camino hacia un golpe de estado. Sólo no hay acuerdo sobre la manera de realizarlo.
Aunque era esperada desde que dejó el gobierno el pasado 1º de enero, la prisión del expresidente Michel Temer el pasado jueves 21 reactivó la crisis que desde hace cinco años sacude al país y paraliza su economía. Aunque algunos especularon con que la detención de Temer desviaría el foco de la atención pública de Bolsonaro, cuya imagen viene cayendo en picada, el arresto complica la articulación en el Congreso para promulgar la reforma jubilatoria, uno de los pilares del programa del nuevo gobierno. Bolsonaro no tiene mayoría propia y necesita tres quintos de los votos de los diputados y senadores para aprobar el proyecto. Sin embargo, la detención de Temer fue interpretada por los caciques parlamentarios como una amenaza del “lava jato” contra la “vieja política”. Como, además de Temer, la Policía Federal había arrestado el jueves al exministro Wellington Moreira Franco, suegro postizo del presidente de la Cámara de Diputados Rodrigo Maia (DEM), éste avisó al ministro de Economía, Paulo Guedes, que se desentendía de conseguir los votos necesarios para la reforma. El presidente de Diputados está también enfrentado con el exjuez Sérgio Moro, ministro de Justicia e iniciador del “lava jato”. Por esta razón el presidente de los Diputados postergó también sine die el tratamiento de la reforma penal propuesta por el ministro.
La crispación entre Maia y Bolsonaro fue descrita dentro del equipe económico como “apocalíptica” y el ministro de Economía Paulo Guedes teme que se caiga la reforma jubilatoria. Por si fuera poco, Bolsonaro se hunde aceleradamente en las encuestas. Según Ibope, su aprobación se desplomó un 16% desde enero.
Entre tanto, los generales, que ocupan numerosas posiciones en el gobierno, comienzan a combatir la enorme influencia del astrólogo Olavo de Carvalho sobre el presidente. “Nunca me interesé por las ideas de ese señor”, declaró el domingo el general Carlos A. dos Santos Cruz, secretario general del gobierno, al responder a los ataques de Olavo contra los militares, especialmente contra el vicepresidente, general Hamilton Mourão. “Por sus últimas manifestaciones mediáticas es evidente que se trata de un desequilibrado”, criticó el ministro ante Folha.
Olavo había declarado que los militares son “cagones”, porque no aceptan que Brasil se aleje de China y otros socios comerciales. Por su parte, durante su visita a Estados Unidos, Bolsonaro había ensalzado a Olavo como “uno de mis grandes inspiradores”.
El general Santos Cruz criticó asimismo a Steve Bannon, el exasesor de Donald Trump que también lo es de Bolsonaro. “Sobre este ciudadano norteamericano sólo puedo decir que para mí nunca tuvo significado”, dijo el ministro. Y añadió, “de él sólo vi un comentario absolutamente inconveniente que demuestra falta de preparación política y de noción de límites”.
A menos de tres meses de su asunción Bolsonaro se ha convertido en un problema para todas las fuerzas que lo pusieron en el poder.
En primer lugar para los terratenientes, que lo encumbraron pensando en “fusilar a los petistas”, acabar con los controles ambientales y tratar de “terroristas” a los movimientos sociales. Ahora bien, la Unión Europea ya avisó que no avanzará en acuerdos comerciales con Brasil, mientras esté Jair Bolsonaro en el gobierno. Por su parte, presionada por Estados Unidos, China comprará a éstos la soja que hasta hoy adquiría en Brasil. A su vez, los países árabes han comenzado a cancelar sus compras de carne brasileña como represalia por el acercamiento de Brasilia a Tel Aviv. Bolsonaro se ha convertido así en el mayor impedimento del agronegocio brasileño.
Tampoco está sirviendo al sistema financiero, que apostó todas sus cartas a la reforma jubilatoria que Bolsonaro haría para regalar a los bancos privados los ahorros públicos. Después del choque entre el presidente de la República y el de Diputados de este último fin de semana el mandatario va a desistir de impulsar una reforma tan extremadamente impopular y que le puede costar el poder.
De la misma manera defraudó a los medios de comunicación conservadores que lo apoyaron por miedo a que el PT regulara el mercado de los medios. En cambio, Bolsonaro redujo la pauta publicitaria oficial, se comunica con sus seguidores sin mediaciones a través de las redes sociales y tiene a los conglomerados de la comunicación y a los periodistas entre sus principales enemigos.
Igualmente el Congreso perdió poder. La política fue criminalizada, no existen más los tradicionales acuerdos entre el Ejecutivo y los parlamentarios que lo apoyan y quien quiere algún cargo público debe negociarlo con el general Santos Cruz.
Finalmente, los militares. Se supone que fueron los grandes vencedores, porque ocupan un sinfín de cargos en el gobierno y la administración pública y se salvarían de la reforma previsional, pero Brasil nunca estuvo tan entregado a norteamericanos e israelíes como ahora. Están corriendo un gran riesgo de que Bolsonaro los arrastre en su caída.
Este escenario ha hecho que el sistema político, económico y judicial haya vuelto a funcionar en modo golpe. El sábado pasado Merval Pereira, principal columnista de Globo, escribió que Bolsonaro carece de realismo y avisó que han comenzado a moverse las placas tectónicas de la política. Este martes 26, en tanto, la Federación de la Industria va a reunir en São Paulo a 500 empresarios con el vicepresidente Hamilton Mourão. Las empresas industriales están sufriendo fuertemente el estancamiento económico y temen la agudización de la depresión por la política neoliberal de Paulo Guedes, así como a la competencia desleal que la apertura indiscriminada de las fronteras está trayendo.
Es evidente que la elite ya está buscando cómo librarse de Bolsonaro, que, a su vez, tratará de apoyarse en Donald Trump para seguir en el Planalto. Los Estados Unidos son los únicos para quienes Bolsonaro no es un problema, pero el presidente sabe que después de Michel Temer puede tocarle a él. Como dice el viejo refrán español, “si ves las barbas de tu vecino mesar, pon las tuyas a remojar”.

viernes, 15 de marzo de 2019

EE.UU. e Israel se han convertido en narcoestados

El narcotráfico guía la política continental de Washington

Las denuncias contra los gobiernos de Argentina, Brasil y Colombia muestran que el crimen organizado es el verdadero motor de la estrategia norteamericana
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
14 de marzo de 2019

Eduardo J. Vior
“Estamos frenando la entrada de las bandas por nuestras fronteras, como en la frontera Norte, que ahora con el apoyo del narcotráfico…” El fallido de Mauricio Macri en su discurso del 1º de marzo ante la Asamblea Legislativa fue revelador de la colusión entre el gobierno de Cambiemos, los medios hegemónicos, el núcleo central de la Justicia Federal y el narcotráfico administrado por norteamericanos e israelíes, tal como lo evidencia la investigación judicial sobre los desmanes de Marcelo D’Alessio Israelson. 

El narcotráfico ha dejado de ser una mera actividad criminal, para convertirse en el motor de la dominación imperial.Venezuela está hoy tratando de superar los efectos del apagón que desde el pasado jueves 7 dejó al 70% del país sin electricidad. Si bien los técnicos de Corpoelec (Corporación Eléctrica Nacional) comenzaron el sábado a restablecer la conexión, las caídas se repitieron y el pasado martes 12 todavía había zonas sin luz. En distintas partes se reportaron saqueos a supermercados y tiendas, pero en general la situación permaneció pacífica.

Según el gobierno bolivariano, originariamente el control automatizado de regulación del sistema de la Central Simón Bolívar, conocida como El Guri, sufrió una agresión cibernética a la que siguieron ataques a otras 180 subestaciones. El Vicepresidente de Comunicación, Jorge Rodríguez acusó por el ataque al senador cubano-norteamericano Marco Rubio, al secretario de Estado Mike Pompeo y al autoproclamado presidente Juan Guaidó.

De acuerdo a Ecoanalítica, el atentado costó a la economía venezolana 875 millones de dólares. En una confesión indirecta, el domingo Forbes escribió que los sabotajes eléctricos se realizan para “socavar a Estados foráneos”. Por más que el sistema eléctrico venezolano está debilitado por la falta de inversiones, las sanciones norteamericanas y errores de gestión, sólo la hipótesis del atentado puede explicar una caída tan masiva. Frente a esta agresión, el presidente Nicolás Maduro suspendió las clases y las jornadas laborales entre el viernes 8 y el miércoles 13 de marzo.

Con el apagón se busca agudizar las vulnerabilidades del país y medir su capacidad defensiva. El ataque ocurrió, cuando la economía comenzaba a recuperarse. Una baja de los precios en alimentos ha reducido la crispación de principios de año, mientras que la reestructuración del mercado cambiario logró contener la suba de las divisas en el mercado negro. Por estas mejoras, pero también por la disciplina y organización de la población, se ha impuesto la calma. Fue así que las movilizaciones convocadas por la oposición para el martes 12 fracasaron completamente.

En este contexto, la cancillería venezolana ordenó el retiro del personal diplomático norteamericano, después de que fracasó el diálogo entre ambos países para el mantenimiento de una oficina de contacto. La medida perjudica ante todo a los norteamericanos y a Juan Guaidó, quien necesitaba la permanencia de la oficina de contacto, para sugerir que su “gobierno” mantiene relaciones diplomáticas normales con Washington. Similar efecto negativo tuvo la publicación en The New York Times del domingo de una investigación que demuestra que fueron agitadores antichavistas quienes el 23 de febrero pasado incendiaron dos camiones con “ayuda humanitaria” en la frontera colombo-venezolana.

La estrategia confrontativa del liderazgo opositor venezolano ha fracasado y Washington debió asumir la iniciativa con ataques como los del Guri, sabotajes y terrorismo.

El pasado jueves 7 el gobierno norteamericano acusó nuevamente al ministro de Industria venezolano Tarek El Aissami por narcotráfico, hecho ya negado en numerosos ocasiones y para el cual no hay pruebas. Por el contrario, El Aissami fue –entonces, como Vicepresidente de la República- quien en 2017 informó que, después de la expulsión de la DEA en 2005 se había detenido a cientos de jefes de bandas de narcotráfico y habían aumentado geométricamente los decomisos.

No hay evidencia alguna de que el gobierno venezolano, como tal, esté implicado en el tráfico de drogas, aunque Venezuela tiene en el mismo una posición estratégica, ya que está en la ruta desde Colombia hacia EE.UU. y África Occidental (Senegal), por donde sigue hacia Europa. Pero, además, el país abastecía antes a Colombia la gasolina imprescindible para la elaboración de la cocaína. La coca peruano-boliviana, los laboratorios colombianos y el diluyente venezolano son componentes insustituibles e inseparables de la economía de la droga. Tanto más han golpeado al narcotráfico la estatización de PDVSA a partir de 2003 y el control del cultivo de coca en Bolivia dispuesto por Evo Morales. No obstante, el bajísimo precio de la gasolina en Venezuela sigue induciendo su contrabando a Colombia por las “trochas” (los pasos fronterizos clandestinos) y hace muy difícil el control del contrabando y del tráfico en la frontera.

Múltiples investigaciones han demostrado que la DEA no combate el narcotráfico sino que lo administra, para mantener viva la epidemia internacional de drogadicción, destruir las economías de los países controlados, sostener a bandas criminales, grupos paramilitares y financiar todo tipo de operaciones ilegales con las pingües ganancias resultantes. De este modo el Estado norteamericano puede operar en numerosos países sin aumentar su gasto público ni pedir permiso al Congreso. Sin embargo, la red de intereses nacionales e internacionales alimentada por esta economía ha desarrollado una dinámica propia. El narcotráfico ya no es más un mero instrumento de la política norteamericana y se ha convertido en su impulsor, al menos en América Latina.

La revista colombiana Semana denunció en su último número que “tanto el presidente Duque como el fiscal general de la Nación y el ministro de Defensa parecen, y a lo mejor son, funcionarios de la DEA”. En tanto, el pasado lunes 11 Paraguay expulsó a Brasil a Thiago Ximenes, presunto narcotraficante y aparente miembro del Primer Comando Capital (PCC), después de que Argentina se negara a pedir su extradición. También el martes 12 se reunió la comisión bicameral del Congreso paraguayo que citó a declarar al expresidente Horacio Cartes por sus vínculos con el cambista y banquero brasileño-paraguayo Dario Messer, hoy prófugo de las justicias de Brasil y Paraguay. El financista, muy cercano al primer ministro israelí Benyamin Netanyahu, está involucrado en el lavado de dinero del narcotráfico en todo el Cono Sur y durante años hizo lobby por Israel. Políticos de la mayoría conservadora, ganaderos del centro-oeste de Brasil y grandes iglesias pentecostales lavan ganancias por narcotráfico.

Finalmente, en Argentina el aparente espía de la DEA Marcelo D’Alessio Israelson continúa detenido y acusado por el juez Ramos Padilla de integrar una asociación ilícita dedicada a extorsionar a empresarios y a espiar a periodistas. En el expediente se demuestra que servicios de inteligencia norteamericanos e israelíes intervienen en la política argentina, manipulan la justicia y los medios, administran el tráfico de drogas y secuestran personas que sacan ilegalmente del país. Especialmente interesante es una comunicación entre D’Alessio y el venezolano-argentino Alejandro Goldenberg (representante de Guaidó en Argentina), reproducida en el expediente, en la que el primero ofrece al segundo “extraer” a personas en un avión de 16 plazas que tiene disponible, o sea sacar ilegalmente de Argentina a personas secuestradas para interrogarlas bajo tortura. Ahora bien, un avión de ese tamaño no llega más allá de Paraguay donde, evidentemente, tienen su base y sus centros de detención ilegal.

El ataque contra Venezuela tiene como finalidad principal controlar su petróleo y con él presionar a Rusia, por lo que ésta ya ha advertido que no dejará caer al gobierno bolivariano. Pero el control sobre sus hidrocarburos apunta también a abastecer la industria de la cocaína que sostiene la política de EE.UU. e Israel en el continente. Sin embargo, más allá de los déficits democráticos que puedan achacarse al gobierno venezolano, es evidente que su pueblo sigue firme y disciplinado y que no se deja llevar por provocaciones. Quizás la fuerza moral de los pueblos sea la barrera más fuerte que se pueda oponer al narcoimperialismo.

sábado, 2 de marzo de 2019

La crisis continental entró en una nueva fase

Estados Unidos impulsa a la “contra” venezolana


La urgencia de los neoconservadores norteamericanos por invadir Venezuela acabó en un callejón sin salida, pero Washington insiste en el error
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
1 de marzo de 2019
Eduardo J. Vior
Después del fracaso del sábado 23, cuando las fuerzas militares y de seguridad venezolanas se mantuvieran unidas y firmes en la defensa de sus fronteras e impidieron el ingreso de la llamada “ayuda humanitaria” norteamericana, pero sin caer en las provocaciones que el Pentágono necesitaba como pretexto para invadir el país, el encargado para las relaciones entre EE.UU. y Venezuela, Eliot Abrams, pretende retornar a la táctica que aplicó en los años 1980 contra Nicaragua, formando grupos “contras” que saboteen y ataquen a las fuerzas de Caracas.
En la reunion del Grupo de Lima que se celebró el pasado lunes 25 en Bogotá la diplomacia secreta de Estados Unidos ejerció mucha presión sobre el autoddesignado “presidente encargado” Juan Guaidó, para que propusiera el uso de la fuerza contra Nicolás Maduro, pero Argentina, sobre todo Brasil, Chile, Canadá, Colombia y Perú bloquearon el lobby de los halcones de la Casa Blanca y lograron que los representantes de los diez países ratificaran la presión diplomática como única vía para resolver la crisis en Venezuela.
Inclusive informó el portal “La Política Online”, ligado a Carlos Slim y a la línea política del Partido Demócrata norteamericano, que el vicepresidente estadounidense Mike Pence estaba furioso con Guaidó, porque al ponerse en marcha la operación “ayuda humanitarian”, había prometido que importantes unidades de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se rebelarían contra Nicolás Maduro y permitirían el ingreso de fuerzas extranjeras para derrocarlo. Sin embargo, en la más optimista de las cuentas el número de los desertores no superó los 300.
Por su parte, el presidente boliviano Evo Morales saludó el martes el pronunciamiento del Grupo de Lima contra el uso de la fuerza para resolver la crisis de Venezuela. “Somos una región de paz en la que el respeto por la vida es fundamental para nuestros pueblos. Lo hemos dicho y lo mantenemos: el diálogo es el único camino”, remarcó Morales en su cuenta de Twitter.
A su vez, el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, precisó este miércoles que su país aboga que por cuestiones de neutralidad y transparencia. La ayuda internacional debe ser manejada por organismos como las Naciones Unidas y la Cruz Roja. Por esta razón dispuso no enviar delegados a la reunion del Grupo de Lima en Bogotá.
El viernes 1º, en tanto, mientras que Estados Unidos decretaba nuevas sanciones contra funcionarios venezolanos, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, firmaba en Moscú una larga serie de convenios con la Federación de Rusia, entre otros, para importer medicamentos y alimentos e instalar en Venezuela laboratorios medicinales con inversions rusas. También inform que Maduro dispuso que PDVSA traslade a Moscú la sede europea que hoy tiene en Lisboa.
La maniobra intervencionista instrumentada por los neoconservadores norteamericanos, que asaltaron el poder aprovechando lamomentánea debilidad del president Donald Trump después del fracas ado cierre del gobierno en enero pasado, buscaba provocar la reacción de las fuerzas militares y de seguridad venezolanas en las fronteras con Colombia y Brasil, para tener un pretexto que les permitiera invader el país. Considerando la información de inteligencia de la que dispone el Comando Sur de las fuerzas armadas de EE.UU. (SOUTHCOM), es poco creíble que esperaran un alzamiento masivo de las fuerzas venezolanas contra Maduro. Más bien parece que confiaron en su manejo de los medios y en la creación de incidentes de falsa bandera, como fue la quema de los camiones con alimentos y medicamentos por las bombas Molotov que arrojaron los agitadores contras.
Juan Guaidó, entre tanto, sigue de turista por los países del Grupo de Lima y nadie sabe si retornará a Venezuela ni cuándo. Claro que, si logra filtrarse a través de la frontera, planteará al gobierno venezolano un nuevo desafío, pero su rol politico parece ya haberse agotado.
En los meses venideros deben esperarse continuos atentados y sabotajes, pero el riesgo de invasión podría haberse alejado …por ahora. Para el gobierno bolivariano ahora es prioritario asegurar el abastecimiento de alimentos y medicamentos y controlar la inflación, mientras explora los canals de negociación con algunos países europeos que se abrieron en los últimos días, después de que la UE rechazó la intervención militar. Claro que, para avanzar por el camino de la paz, deben abandonar la exigencia de que se repitan las elecciones presidenciales de mayo pasado. Por ahora, Nicolás Maduro tiene el apoyo militar y de aproximadamente la mitad de la población. No es suficiente para resolver la crisis, pero basta para empezar a hacerlo.
Por su lado, el presidente Donald Trump debería reflexionar que la maniobra intervencionista que en 1990 condujo en Nicaragua a la elección presidencial que ganó la oposición antisandinista no es repetible ahora en Venezuela. Este país cuenta con el apoyo boliviano, cubano, nicaragüense, ruso, chino y con la neutralidad del Ejército brasileño que no desea verse envuelto en una costosa guerra fronteriza. Hasta ahora la intervención de Washington sólo ha logrado que se afiancen los vínculos entre Venezuela y Rusia. Si sigue insistiendo, pronto se va a encontrar con una base naval rusa en el Caribe. Quizás entonces entienda que el diálogo siempre es superior a la fuerza.

jueves, 21 de febrero de 2019

Washington se metió en un atolladero

Ante Venezuela EE.UU. está entre la catástrofe y el ridículo

Al amenazar con ingresar violentamente la “ayuda humanitaria”, Washington se somete a la obligación de tener éxito y hacer un desastre o recular y quedar desprestigiado
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
21 de febrero de 2019
Eduardo J. Vior
En las dos primeras semanas luego de la autoproclamación de Juan Guaidó como “presidente encargado” de Venezuela pareció que Donald Trump concitaba un amplio apoyo internacional para su intento de remplazar a Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores. Sin embargo, la reticencia de poderosos actores internos y externos y el rechazo de los neoconservadores que controlan el gobierno a cualquier negociación están dejando al jefe de la Casa Blanca sin opciones. Si pretende forzar la entrada de los contenedores, chocará con el ejército venezolano apostado en la frontera. Si, por el contrario, sólo amaga y vocifera, quedará en ridículo y sufrirá una enorme pérdida de poder. Sólo el diálogo puede salvar a EE.UU. del ridículo y a Venezuela de la destrucción, pero para llegar al mismo todas las partes deben hacer los deberes.
A EE.UU. los golpes le llegan de los ángulos menos pensados. En una entrevista dada a la agencia Bloomberg el pasado domingo, el vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourão aclaró que “para Brasil es difícil en este momento (…), especialmente debido a problemas presupuestarios, desconsiderar la energía que llega [de Venezuela]”. Es que el general de cuatro estrellas representa en el Planalto a un Alto Mando militar dividido entre partidarios y adversarios de la intervención en Venezuela.
Entre tanto, Nicolás Maduro anunció el viernes pasado que el día anterior habían arribado a su país 933 toneladas de medicinas de China, Rusia y Cuba”. “Las pagamos con nuestro dinero, aclaró, porque no somos mendigos de nadie”. El presidente de Venezuela también informó que su país se encuentra en conversaciones constantes con la ONU para comprar medicamentos y alimentos y aseguró que pidió una ayuda “especial”.
Al mismo tiempo que entregaban ayuda, China, Rusia y decenas de países se comprometieron ese mismo jueves 14 a defender al gobierno legal en la ONU. Acompañado por representantes de esas naciones, el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, presentó una declaración conjunta denunciando la violación de principios básicos como el respeto de la soberanía nacional y criticó las sanciones y amenazas norteamericanas.
También India anunció el miércoles 13 que pese a la prohibición de EE.UU. seguirá comprando petróleo venezolano. Después de que el ministro de Petróleo de Venezuela, Manuel Quevedo, visitara de sorpresa India y prometiera aumentar los suministros de hidrocarburos, el martes 12 el Consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, advirtió contra dichas operaciones comerciales. No obstante, el portavoz del Ministerio de Exteriores indio declaró el jueves que “la India y Venezuela disfrutan de relaciones cercanas y cordiales”. Por su parte, Reuters informó el viernes 15 que Nueva Delhi pidió a un comprador indio de petróleo venezolano que, al pagar a PDVSA las importaciones, esquive el sistema financiero bajo control norteamericano (Swift).
Por su parte, Cuba advirtió el miércoles 13 que poderosas unidades aeronavales de EE.UU. se están desplazando por el Caribe, para rodear y agredir a Venezuela y proclamó su solidaridad con la nación suramericana.
Después de que con una neta superioridad del chavismo el martes 12 gobierno y oposición volvieron a medir fuerzas en sendas manifestaciones masivas y pacíficas en las calles de Caracas y las principales ciudades, el autodesignado presidente alternativo Juan Guaidó debió prometer para mantener su credibilidad que la llamada “ayuda humanitaria” norteamericana entrará al país el próximo 23 de febrero. En tanto, en su discurso en Florida el pasado lunes 18 el presidente Donald Trump confirmó la cita e invitó a los militares venezolanos a derrocar a Nicolás Maduro, si no quieren ser castigados por su lealtad.
Por su parte, tampoco el presidente Nicolás Maduro la tiene fácil. Si bien mantiene el apoyo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), de la mayoría de las instituciones, de sus aliados cubanos, iraníes, rusos y chinos y una base popular altamente movilizada, recibió una severa advertencia del Sumo Pontífice, cuando éste, en una carta del 7 de febrero pasado -publicada sin desmentida por Corriere della Sera el miércoles 13- respondió al pedido de mediación papal del líder venezolano. En tres páginas dirigidas al “excelentísimo Señor Nicolás Maduro Moros” (sic) y firmadas como “Francisco”, el Papa refiere sus numerosos intentos para acercar al gobierno y la oposición venezolana. Sin embargo, admoniza, “todos los diálogos se interrumpieron, porque no se puso en práctica lo acordado en las reuniones”.
No obstante, el Pontífice reafirma su disposición a facilitar el encuentro entre las partes. “Pero no cualquier diálogo, precisa, sino aquél que se entabla, cuando las diferentes partes en conflicto ponen el bien común por encima de todo otro interés y trabajan por la unidad y la paz”. Raudamente los medios hegemónicos interpretaron la publicación como un rechazo papal a los pedidos de mediación por parte de Maduro. Sin embargo, la reprimenda no cierra la puerta al diálogo y el tirón de orejas cabe a ambas partes.
A diferencia de asonadas anteriores, Guaidó tiene un importante respaldo de masas, el apoyo de medio centenar de países y un hálito de legalidad, pero no controla institución ni territorio ni fuerza armada alguna. Depende completamente de su capacidad para producir hechos mediáticos y de la eventual división del oficialismo. Sin embargo, éste se muestra unido, movilizado y combativo, mientras que la oposición no ha obtenido resultados concretos.
Por ello es que, obediente a Washington, se ha metido ahora en el atolladero del 23 de febrero. Convocando al festival en la frontera, norteamericanos y opositores venezolanos esperan reunir masas suficientes, como para desestabilizar el férreo control de la FANB en el confín y con atentados de falsa bandera justificar la invasión, pero la respuesta de Caracas redobló la apuesta. Al congregar a cientos de miles de seguidores en otro festival del lado venezolano complica los planes de invasión y amenaza con convertir la competencia militar en un concurso de públicos enfervorizados. No elimina, ciertamente, el riesgo de que los paras colombianos provoquen atentados, pero reparte las responsabilidades.
Si no flaquea el apoyo militar a Nicolás Maduro y Juan Guaidó sigue sin mostrar resultados de su alzamiento, sonará la hora en que el Papa Francisco pueda llamar nuevamente a la mesa de negociaciones. Tanto para Maduro como para Trump sería una magnífica alternativa, pero antes todos los actores deberán hacer los deberes y abandonar astucias inconducentes.

lunes, 4 de febrero de 2019

Los EE.UU. se han vuelto erráticos e imprevisibles

¿Quién gobierna en EE.UU. después del cierre del gobierno?

El espacio político que el presidente ha perdido luego de su derrota ante el Congreso está siendo ocupado por neoconservadores globalistas que ponen al mundo en peligro
por Eduardo J. Vior
Infobaires24
4 de febrero de 2019
Eduardo J. Vior
Tras el fracaso de su chantaje a la Cámara de Representantes, para que aprobara los fondos necesarios para construir el muro en la frontera con México, el presidente Trump ha quedado muy debilitado. Un pequeño grupo de neoconservadores se ha apropiado del timón en su nombre y está metiendo al país en aventuras exteriores hasta ahora todas derrotadas, pero no por ello menos peligrosas. Las contradicciones entre el presidente, sus funcionarios, su base parlamentaria y la oposición demócrata ha hecho la política estadounidense errática e impredecible. Venezuela es sólo un ejemplo de este curso delirante.
La decisión norteamericana de reconocer al presidente de turno de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, como “presidente encargado” del país obtuvo inmediatamente el apoyo de sus aliados en el continente, a la cabeza Argentina, Brasil, Colombia y Chile. Sin embargo, al éxito inicial sucedieron sucesivas derrotas: EE.UU. no pudo alcanzar en la OEA la mayoría necesaria para que el organismo reconociera a Guaidó. Días más tarde fracasó también en el Consejo de Seguridad, donde su moción en el mismo sentido fue derrotada por la mayoría de las delegaciones. Si bien, en un voto no vinculante, el Parlamento Europeo reconoció al autodesignado presidente, sólo Gran Bretaña, Francia y España llevan una política abiertamente intervencionista en el país suramericano a la que Italia, entre otros, se opone. Si el secretario de Estado Mike Pompeo y el jefe del Comando Sur, el almirante Craig S. Faller, esperaban una rápida victoria, han fracasado.
Este martes el director nacional de inteligencia, Dan Coats, presentó el informe de las seis agencias de inteligencia sobre las amenazas que enfrenta EE.UU. Ante el Congreso el funcionario enumeró las que considera como principales: Rusia, China, Corea del Norte e Irán. “Seguimos considerando que es poco probable que Corea del Norte esté dispuesta a renunciar a todas sus armas nucleares y a sus capacidades de producción, a pesar de que pretende negociar una desnuclearización parcial para obtener importantes concesiones internacionales y de Estados Unidos”, indicó Coats.
A su vez, el Estado Islámico todavía contaría con “miles” de combatientes en Irak y en Siria que justificarían la continuada presencia de las tropas norteamericanas en la región, afirmó. Asimismo, sostuvo que Irán tiene el mayor arsenal de cohetes balísiticos en Medio Oriente, aunque –contradiciendo las afirmaciones del presidente, cuando retiró a EE.UU. del acuerdo nuclear 5 + 1- dijo no creer que la nación persa esté desarrollando armas nucleares.
“¡Están errados!”, tuiteó Donald Trump el miércoles sobre el informe, y el jueves acusó a los medios de haber informado incorrectamente sobre la presentación de los espías. En consecuencia, avisó que ignorará las opiniones de la comunidad de inteligencia sobre Irán, si éstas se oponen a su visión.
Al mandatario se contrapuso primero el líder del bloque republicano en el Senado, Mitch McConnell, quien el mismo martes –después del informe de inteligencia- impuso en la cámara por amplia mayoría (68 a 23) una enmienda a la ley sobre la política hacia el Medio Oriente sosteniendo que “al Qaeda, el Estado Islámico y sus asociados en Siria y Afganistán continúan planteando una seria amenaza para nosotros aquí mismo”. Por su parte, este domingo 3 los senadores Ron Johnson (presidente de la Comisión de Seguridad Interior) y Richard Shelby (presidente de la Comisión de Asignaciones, a cargo de los gastos discrecionales) exigieron al jefe de Estado que preste atención al parecer calificado de la comunidad de inteligencia.
Entre tanto, en una jugada sumamente arriesgada, EE.UU. suspendió el jueves 31 por seis meses la vigencia del Tratado para el Control de las Armas Nucleares de Alcance Medio (INF, por su nombre en inglés) de 1987. Ni lerdo ni perezoso, Vladimir Putin tomó el viernes 1º una medida similar, ordenó a sus diplomáticos interrumpir los intercambios sobre el asunto y aprobó el desarrollo de un misil hipersónico de medio alcance.
El tratado firmado por Ronald Reagan y Mijail Gorbachov prevé la eliminación de los proyectiles nucleares con un alcance entre 500 y 5.000 km. Como resultado del mismo, hasta 1991 ambas superpotencias destruyeron 2692 cohetes. No obstante, desde 2014 EE.UU. y Rusia se vienen acusando mutuamente de violar el acuerdo.
En realidad, el Estado Mayor Conjunto está preocupado por el desarrollo y despliegue  de cohetes chinos de alcance medio en todo el sur de Asia, que no están alcanzados por el tratado de 1987, y quiere instalar sus baterías en Europa Oriental. Debieron, empero, haber contado con la reacción rusa, porque la superioridad tecnológica de Moscú en el nivel de los cohetes de largo alcance ya es inmensa y poco le costará aplicarla al nivel medio. Al Pentágono le salió el tiro por la culata.
Ya no son sólo las chicas demócratas que presionaron a la presidenta de su bloque en la Cámara de Representantes, Nancy Pelossi, para que no aprobara las partidas para construir el cacareado muro en la frontera con México, resistieron durante tres semanas el cierre del gobierno y obligaron al mandatario a retroceder. La derrota del presidente desató la reacción combinada de los globalistas republicanos y demócratas que se niegan a reconocer que Estados Unidos ya no es LA superpotencia hegemónica, sino sólo una de las tres (junto con China y Rusia) que hoy puede dirigir al mundo.
La agresión contra Venezuela es sólo una parte de la gran jugada neoconservadora, para aislar al presidente Donald Trump, obligarlo a retomar la política globalista y reanudar la guerra fría, esta vez también contra China. Aún no está claro, si el jefe de Estado podrá romper el cerco y retomar su política exterior realista de retroceso y concentración de las propias fuerzas. El discurso sobre el estado de la Unión, que este año excepcionalmente (por el cierre del Ejecutivo en enero) pronunciará este martes 5, dará la pauta sobre su capacidad de reacción. Como los halcones en Washington está sumamente apresurados en adueñarse del poder, mientras el presidente no los meta en sus jaulas, pueden provocar un daño inmenso. El mundo, y sobre todo nuestro continente, está atravesando una zona de peligro extremo.